Alberto Fernández le pide “prudencia” a Rafael Bielsa y lo mantiene como embajador

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No habrá sanciones para el embajador en Chile, Rafael Bielsa, por sus críticas al candidato más votado en las elecciones del domingo pasado en ese país, José Antonio Kast. Así lo informó la portavoz presidencial, Gabriela Cerruti, que dejó entrever, de todos modos, el enojo del Gobierno y la Cancillería con el diplomático, cuyos dichos provocaron el repudio de la administración de Sebastián Piñera.

Durante la conferencia de prensa en la Casa Rosada, ante una pregunta de LA NACION, Cerruti dijo que el Gobierno considera cerrado el episodio, luego de las explicaciones que el canciller Santiago Cafiero dio a su par chileno Andrés Allamand, la misma noche del lunes. La portavoz respondió que no habrá sanciones contra Bielsa, pero dejó en claro el desagrado del Presidente con las “opiniones personales” del embajador sobre Kast, a quien definió como “pinochetista” y “rupturista” en distintas entrevistas radiales.

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“Los funcionarios, a los que nos parece un deber y responsabilidad contestar siempre todo lo que la prensa nos pregunta, a veces hacemos declaraciones inadecuadas”, dijo la portavoz. “Todas las declaraciones de los funcionarios terminan siendo públicas, por lo que la prudencia debería ser mandato para todos nosotras y nosotros”, culminó la funcionaria.

El lunes, y luego de conocidos los resultados de la primera vuelta en las elecciones presidenciales en Chile, Bielsa provocó un verdadero cataclismo con sus declaraciones (a radio El Destape primero, a otras radios después) al calificar de manera negativa a Kast, a quien adjudicó “declaraciones contra la Argentina preocupantes” y le cuestionó incluso algunos de sus planes para una eventual presidencia.

De inmediato, y mientras circularon versiones sobre el enojo presidencial con su excompañero de gabinete de Néstor Kirchner, el Presidente autorizó a distintos funcionarios, entre ellos la propia Cerruti, a despegarse de las declaraciones de Bielsa y a decir que se trataba de opiniones “a título personal”. Fue Cafiero el encargado, por orden del Presidente, de transmitirle al embajador en Chile las molestias de la Casa Rosada por sus opiniones “valorativas” del proceso electoral.

El canciller Santiago Cafiero fue el encargado de transmitirle a Rafael Bielsa el malestar del Presidente por sus dichos
Fabián Marelli


El canciller Santiago Cafiero fue el encargado de transmitirle a Rafael Bielsa el malestar del Presidente por sus dichos (Fabián Marelli/)

En el Gobierno reconocen la preocupación por la recurrente aparición de “opiniones autónomas” de distintos embajadores, como en el caso de Carlos Raimundi, que en la OEA sostiene posturas contrarias a las del embajador en Washington, Jorge Arguello. En otros casos, como los de Ariel Basteiro (Bolivia), Luis Ilarrregui (Cuba) o Daniel Capitanich (Nicaragua), todos con sólidos lazos con el Instituto Patria, suelen plantearse divergencias con el acercamiento a Washington que promueve otro sector del Gobierno, sobre todo en vísperas de un acuerdo con el FMI.

En el caso de Bielsa, desde el Gobierno apuntan también a “antecedentes” de acciones inconsultas, como su participación en el juicio contra el líder mapuche Jones Huala, quien cumple condena en el país trasandino por distintos delitos cometidos allí. “Hay que hacerse cargo de que cuando es funcionario todo lo que dice tiene peso público”, agregaron cerca del Presidente y con la intención de cerrar el episodio que motivó, incluso, una carta de repudio del propio gobierno chileno.

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