Alberto Fernández volvió a ofrecerse como mediador de la guerra en Ucrania en un nuevo contacto con Rusia

Alberto Fernández y Vladimir Putin, en Moscú, apenas unos días antes del comienzo de la invasión rusa a Ucrania
Alberto Fernández y Vladimir Putin, en Moscú, apenas unos días antes del comienzo de la invasión rusa a Ucrania - Créditos: @Presidencia de la Nación

Hasta ayer, las versiones oficiales de ambos lados hablaban de un diálogo breve, centrado únicamente en el éxito del seleccionado argentino de fútbol en el Mundial de Qatar. El propio presidente Alberto Fernández reconoció anoche que la invasión de Rusia a Ucrania también formó parte de su conversación con el presidente ruso Vladimir Putin, la noche misma del triunfo de la Argentina sobre Francia, hace once días.

“El presidente Putin me planteó que por qué no retomábamos el diálogo entre nosotros. Yo le dije que estaba siempre dispuesto pero que veía un inconveniente, que es el problema de la guerra”, dijo el Presidente anoche en el tramo final de su larga entrevista en el canal C5N.

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“Le dije (a Putin) que si yo podía ayudar en algo para ayudar a poner fin al conflicto, él me dijo que hablemos, que él siempre está dispuesto a escuchar, que hizo una propuesta concreta que nadie ha atendido”, completó el primer mandatario, dejando traslucir el enojo de Putin por el fracaso de su propuesta de cese el fuego.

Fernández contó también que ese día le pidió a su canciller, Santiago Cafiero, que hablara con su par ruso, Serguei Lavrov, para continuar con el vínculo. “Le pedí que hablara con Lavrov, nos dimos ahí un espacio para un plan de acción a futuro”, dijo Fernández.

Desde la Cancillería precisaron que la charla entre ambos cancilleres se dio recién ayer por la mañana, más de una semana después del diálogo entre los presidentes. “El canciller le reiteró la buena voluntad de Argentina para colaborar en cualquier gestión que facilite el cese de hostilidades”, contestaron a LA NACION desde el Palacio San Martín. La confirmación de la conversación telefónica también había corrido, más temprano, por cuenta de la cancillería de la Federación Rusa. “Serguéi Lavrov y @SantiagoCafiero analizaron por teléfono el estado actual y las perspectivas de las relaciones ruso-argentinas y reafirmaron su voluntad de robustecer la asociación estratégica integral entre los dos países”, afirmó la cancillería rusa a través de la red social twitter.

Los diálogos a nivel presidencial y de cancilleres implica la intención, de ambas partes, de revitalizar un vínculo que supo ser de estrecha colaboración en los primeros tiempos de la pandemia, y que se fue agrietando, sobre todo desde el inicio de la invasión de las tropas rusas a Ucrania.

Los cancilleres Cafiero y Lavrov, durante el G20 en Indonesia.
Los cancilleres Cafiero y Lavrov, durante el G20 en Indonesia.

Durante la pandemia, la Federación Rusa suministró las vacunas Sputnik V, las primeras con las que contó el país para combatir la pandemia de coronavirus. El vínculo llegó a su punto más alto a principios de febrero pasado, cuando se reunieron en Moscú. Fue entonces cuando el Presidente le ofreció a su par ruso ser la “puerta de entrada” de América latina para Rusia, tres semanas antes del comienzo de la invasión de ese país a Ucrania. En abril, y según publicó días atrás LA NACION, Putin felicitó a Fernández por el nacimiento de su hijo Francisco, en un gesto que tuvo escasa difusión oficial, al igual que el contenido de la conversación en la noche triunfal del seleccionado.

El conflicto bélico hizo que la relación comenzara entonces a tensarse, tanto en lo político como en lo comercial, aunque los puentes nunca se rompieron del todo. Argentina, de hecho, insiste en incorporarse a los Brics, conformado por los gigantes en desarrollo que integran, además de Rusia, China, Sudáfrica, India y Brasil, que con la llegada de Lula al poder, el próximo domingo, podría facilitar el ingreso del país.

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En búsqueda de equilibrar su acercamiento con la condena mundial contra Putin, Fernández habló de la invasión rusa en junio pasado, durante una reunión de los Brics. “Es imperioso que cesen las hostilidades en Ucrania. Queremos ser parte en la búsqueda de una solución que acerque a todos los involucrados, para lograr una paz duradera que deje definitivamente atrás la dinámica desatada por la escalada bélica”, dijo entonces, vía zoom, el Presidente, con Putin presente y sin condenar de modo directo la invasión encabezada por el Kremlin.

En la estrategia regional del Gobierno y la Cancillería, Putin no es un actor menor. El Presidente, de hecho, sostiene vínculos cada vez más sólidos con el venezolano Nicolás Maduro, aliado del Kremlin y factor clave en la esperada continuidad de Fernández al frente de la Celac, la comunidad de 32 países latinoamericanos y del Caribe a la que Lula se sumará el 24 de enero, durante la reunión de ese conglomerado en Buenos Aires.