Sin acuerdo por las clases, la relación entre Alberto Fernández y Horacio Rodríguez Larreta quedó dañada

Santiago Dapelo
·4  min de lectura
Alberto Fernandez durante la conferencia de prensa
Presidencia

Cordial, pero tensa. Así fue la reunión que mantuvieron durante 105 minutos, a solas, el presidente Alberto Fernández y el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta. El resultado: sin acuerdo, la relación entre la Nación y la Ciudad quedó seriamente dañada.

Con el foco puesto en la presencialidad en los colegios, cada uno sostuvo su posición sin concesiones. Pese a que desde ambas administraciones buscaron bajar el tono de la discordia, dos gestos dejaron en claro la distancia que los separa: el Presidente nunca lo nombró por su nombre, algo siempre habitual, y la comunicación posencuentro fue por separado.

“Rodríguez Larreta fue muy injusto, ingrato y se equivocó. Estaba muy exaltado hablándole a su público. Lo que dijo es mentira”, sostuvo el jefe del Estado sobre la puesta en escena que el mandatario porteño ayer para rechazar las nuevas restricciones.

Con duras críticas a algunos integrantes de Pro, en particular para el expresidente Mauricio Macri y la presidenta del macrismo, Patricia Bullrich, y el Presidente defendió las medidas que anunció esta semana y advirtió que no tolerará la rebeldía.

“A mí la rebelión, no. En un estado de derecho las leyes se cumplen. No estoy para tolerar la indisciplina de muchos restaurantes colmados de gente”, dijo en la conferencia de prensa que dio tras reunirse con el jefe de Gobierno porteño.

Durante su presentación, Fernández dejó en claro de forma explícita el alineamiento que hay entre la Nación y la provincia de Buenos Aires, que gobierna Axel Kicillof. Ya no hay un trío al frente de la pandemia.

“El AMBA es el foco infeccioso más claro de la Argentina y el comienzo de clases coincide con el aumento de casos en la región”, argumentó el mandatario. Además, destacó: “En el área concreta de la ciudad de Buenos Aires el mayor incremento de casos se da entre personas de entre 9 y 19 años, la curva allí es exponencial”.

Según el Presidente, que los chicos estén en los colegios no es problema, sino el movimiento que hay alrededor de la presencialidad. “No es solo que se mueven alumnos. Se mueven también docentes, no docentes, padres y madres, un número muy importante de gente que representa un tercio de la circulación presente”, graficó, que contó que le explicó a Rodríguez Larreta que, de acuerdo con lo que le informaron los infectólogos, “es evidente que bajando la circulación y el contacto humano se van a bajar los contagios”.

El problema que visualiza el gobierno nacional es la saturación del sistema de salud y, como dijo hace unos días, esta situación “no obedece solo a infectados por Covid”, ya que las clínicas “aprovecharon para atender otras patologías y al hacer eso aumentó la ocupación de las terapias intensivas”.

Y agregó: “Entiendo y comprendo la preocupación del Jefe de Gobierno, pero yo tengo una responsabilidad y la voy a hacer cumplir. Esto no es un acto de altanería, de prepotencia. El plan nuestro es reducir durante 15 días drásticamente la circulación, y vamos a dar tiempo al sistema de salud para liberar camas”.

Rodríguez Larreta, en tanto, llegó al despacho presidencial de Olivos munido de datos que refutan la postura de Balcarce 50. En Uspallata, sede del gobierno porteño, intentaron lograr un cambio en la decisión presidencial, pero admitieron que sería una tarea “complicada”.

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Reunión en Olivos del presidente Alberto Fernández y el jefe de gobierno porteño Horacio Rodríguez Larreta
Reunión en Olivos del presidente Alberto Fernández y el jefe de gobierno porteño Horacio Rodríguez Larreta


Reunión en Olivos del presidente Alberto Fernández y el jefe de gobierno porteño Horacio Rodríguez Larreta

“El relajamiento social es lo que favorece los contagios, por eso las restricciones que pusimos a la gastronomía. Va a ser auxiliada igual que el año pasado, pero vamos a ser estrictos. Estoy para ayudarlos en la emergencia en la que estamos viviendo, no para tolerarles que hagan lo que quieran, la indisciplina, que he visto en muchos restaurantes colmados de gente”, dijo el mandatario en referencia a los subsidios que tiene previsto entregar a los empresarios gastronómicos afectados por las nuevas restricciones nocturnas.

En su presentación en la quinta presidencial de Olivos ante los medios de comunicación, el Presidente reconoció que adoptó la decisión en soledad mientras transitaba el aislamiento obligatorio por su cuadro de coronavirus que finalizó ayer y que incluso tuvo discusiones internas, entre ellas con el ministro de Educación, Nicolás Trotta, que no estuvo de acuerdo con la interrupción de las clases presenciales.

Si bien Trotta quedó desairado en los últimos días, el Presidente negó que le haya pedido la renuncia.

El decreto publicado en el Boletín Oficial

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