Alberto Fernández defendió la legitimidad de la reelección de Evo Morales en Bolivia

LA NACION

Alberto Fernández cuestionó los resultados que emitió la OEA, donde se estableció que la reelección de Evo Morales era inconstitucional por fraude electoral. Fernández se amparó en un informe del MIT para legitimar a Morales como Presidente constitucional de Bolivia

Amparándose en un informe del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), que fue publicado por el Washington Post como "Bolivia anuló las elecciones presidenciales por fraude. Nuestra investigación dice lo contrario", Alberto Fernández salió al cruce del comunicado de la Organización de los Estados Americanos (OEA), liderada por Luis Almagro, que dictaminó el año pasado que las elecciones presidenciales de Bolivia estaban viciadas para favorecer la reelección de su exmandatario Evo Morales.

A través de su cuenta personal en Twitter, el presidente argentino cuestionó con dureza a la OEA y al gobierno de Juntos por el Cambio por su accionar durante las elecciones en Bolivia, acusándolos de favorecer a la oposición boliviana de forma ilegítima, sorteando los caminos legales para llegar al poder con la ayuda de las Fuerzas Armadas de ese país. "En Bolivia se violentó el Estado de Derecho", escribió Fernández.

El jefe de Estado argentino calificó de "inconsistente" el informe de la OEA que confirmó, en ese momento, una batería de irregularidades en los procesos electorales democráticos de Bolivia.

Hoy, Morales está recluido en Argentina bajo la figura de asilo político, luego de escapar de su país. Pese a sus intentos de volver y postularse como Senador del Movimiento al Socialismo (MAS), el Tribunal Supremo Electoral (TSE) dispuso que no puede presentar su candidatura para los próximos comicios.

Luego de que el tribunal difundiera su decisión, Morales tuiteó desde su exilio en Buenos Aires: "La decisión del Tribunal Supremo Electoral es un golpe a la democracia. Los miembros del @TSEBolivia saben que cumplo los requisitos para ser candidato. El objetivo final es la proscripción del MAS (Movimiento Al Socialismo)".

Bolivia acudirá nuevamente a las urnas el 3 de mayo, tras la anulación de los comicios de octubre. El entonces mandatario renunció el 10 de noviembre en medio de una escalada de protestas y tras perder el apoyo de los militares y la policía.