Alberto Fernández en Davos: "La opción no es la vida o la economía; es la vida con más y mejor economía"

Francisco Jueguen
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En el marco del Foro Económico Mundial (WEF, por sus siglas en inglés) que se desarrolla en Davos, y en un breve discurso desde la Quinta de Olivos, el presidente Alberto Fernández se reactualizó a sí mismo frente a sus dichos originales al comienzo de la pandemia y aseguró que hoy "la opción no es la vida o la economía; es la vida con más y mejor economía".

Su frase completó las declaraciones de varios de sus ministros que aseguraron que, pese al rebrote de Covid-19, no habrá cuarentenas rígidas como las de marzo y abril de 2020.

El primer mandatario afirmó además que la recuperación de la actividad es más rápida a la esperada por el Gobierno, pese a que el FMI recalculó ayer a la baja el crecimiento esperado para 2021 del país, y aseguró que, aunque el diálogo con el Fondo ha sido muy constructivo, "no hay lugar para ajustes irresponsables e imposibles de cumplir".

El Presidente volvió a señalar que dará inicio a un Consejo Económico y Social -que ya había anunciado en 2020- en el que convocará a todos los sectores con el objetivo de fijar "rumbos previsibles de mediano y largo plazo". Y luego señaló: "Nuestro compromiso con la inversión, la producción y el trabajo es absoluto". Frente a las personalidades del mundo empresarial y los economistas de Davos, destacó: "El sector privado es un socio esencial".

Fernández apoyó el multilateralismo -y la "multisolidaridad"-; dijo que la pandemia no es un accidente sino "un llamado de atención" a la "casa común", concepto al que suele aludir el Papa Francisco, que fue citado por el Presidente en su discurso al público de Davos al final de su alocución cuando habló de recuperar "el sentido ético" de la economía. "O despertamos mejores o sucumbimos peores. No hay otra opción para el día después de esta calamidad", dijo el Presidente. "La fraternidad debe ser el nuevo nombre del desarrollo", acotó.

El Presidente citó el libro "capitalismo infeliz" de Luigino Bruni para volver a hacer una crítica al actual modo de producción global. "Tenemos que superar la infelicidad opulenta que descarta a los más débiles e idolatra la ganancia desenfrenada y deshumanizada de un modelo amoral", dijo. Ayer, ya había cuestionado al capitalismo desde Chile. "El capitalismo financiero donde se hacen fortunas en minutos por apostar a un bono o acción hace ricos a muchos pero posterga a millones de seres humanos en el mundo", dijo tras su visita a Sebastián Piñera.

Días atrás, se presentó en el WEF el informe Reporte de Riesgo Global 2021 que dejó mal parado al país por el poco estímulo fiscal que se destinó para paliar los efectos del Covid-19 y, a su vez, por la caída del PBI en 2020 y la cantidad de fallecimientos cada 100.000 habitantes.

El Presidente destacó el Programa de Asistencia la Producción y al Trabajo (ATP) y los créditos subsidiados el Ingreso Familiar de Emergencia (IFE). "Comenzamos negociaciones con diversos laboratorios en pos de la adquisición de vacunas para proteger a los argentinos", dijo el primer mandatario y recalcó el acuerdo para producir parte de la vacuna de AstraZénica y la universidad de Oxford (lo que será destinado a la región) en la Argentina.

El Gobierno recibe por estas horas duras críticas de la oposición por la demora en la llegada de vacunas al país, por la falta de información con la SputnikV y por las marchas y contramarchas con el número de inoculaciones y el calendario de vacunación en 2021.

"La recuperación está siendo más veloz de lo que pensábamos", dijo el Presidente. "La opción no es la vida o la economía, sino la vida con más y mejor economía", señaló a diferencia de lo que expresaba a comienzos de la pandemia el Gobierno para justificar las cuarentenas rígidas y extendidas en el tiempo con el fin de readecuar el sistema de salud. Por el impacto de la pandemia y la cuarentena, la actividad tuvo su peor caída del PBI desde 2002 en 2020.

El Presidente dijo que la economía había recuperado un 87% de la producción perdida por la pandemia y que se llevan cinco meses de de recuperación del empleo industrial. "En plena pandemia tuvimos que lidiar con otros virus: el del endeudamiento tóxico e irresponsable", dijo el primer mandatario que celebró la reestructuración de la deuda con los tenedores privados. Pese a esa maniobra, el Gobierno está aún afuera de los mercados voluntarios de crédito.

"El diálogo con el FMI está en marcha y ha sido muy constructivo" dijo sobre las negociaciones que el ministro de Economía, Martín Guzmán, lleva adelante con la directora gerente del Fondo, Kristalina Georgieva. "Hemos recibo innumerables apoyos de la comunidad internacional y del G20. La renegociación del acuerdo con el FMI va a incorporar nuevas perspectivas macro y un entendimiento común de las necesidades especificas de la economía local", señaló el Presidente, que pidió unidad a los argentinos, y aseguró: "No hay lugar para ajustes irresponsables e imposibles de cumplir que perjudican la credibilidad".

"El programa que se acuerde con el Fondo será enviado al congreso para involucrar a toda la dirigencia", dijo Fernández, que afirmó que la inclusión social y la transparencia serán políticas de Estado. Entre los temas a tener en cuenta a la vanguardia citó a la corrupción.

El Presidente pidió conciliar política económica que genere inversión y que protejan a los sectores vulnerables. "Incentivar la inversión en la economía real es un paso fundamental para fortalecer el proceso de crecimiento", dijo y reconoció que para que llegue inversión hace falta financiamiento y previsibilidad. "Estamos comprometidos a una recuperación sostenible y alineada con el Acuerdo de París", afirmó en un guiño al nuevo presidente de EE.UU., Joe Biden, que apenas asumió aseguró que su país volvería a ese compromiso internacional.