Alberto Fernández contradijo al ministro de Educación, que había dicho que no cerrarían las escuelas

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En una entrevista exclusiva, el ministro de Educación de la Nación, Nicolás Trotta, remarcó la importancia de la presencialidad como eje regulador del dictado de clases, separándose de la postura adoptada en 2020
Silvana Colombo

El presidente Alberto Fernández dejó descolocado al ministro de Educación, Nicolás Trotta, con su anuncio de que se suspendían las clases presenciales por 15 días en los tres niveles educativos. Esto es así porque Trotta había asegurado por la mañana que no se iban a cerrar las escuelas.

“No se van a cerrar las escuelas”, dijo Trotta a la agencia oficial Télam y agregó que si tenía “que haber una disminución de la presencialidad” por la segunda ola de coronavirus, eso no iba a implicar “la suspensión absoluta” de las actividades educativas. Horas más tarde, el Presidente anunció que desde el lunes próximo se suspenden totalmente las clases presenciales en los tres niveles hasta fin de mes.

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Trotta había dicho: “Primero, hay que dejar en claro que estamos frente a una presencialidad reducida. En ninguna jurisdicción argentina hay un regreso pleno [a las aulas]”. El ministro sostuvo que las escuelas solo estaban admitiendo, como máximo, a “la mitad de los chicos y las chicas en forma simultánea”.

“Se plantea disminuir la circulación en términos generales, lo que puede impactar en la escuela, por supuesto”, reconoció y sostuvo que “los lugares cuidados hay que fortalecerlos fuera de la escuela”. Advirtió que los chicos no podían “retomar todas las actividades” extracurriculares.

Trotta remarcó esta mañana que “en las escuelas, como en aquellos lugares donde se logra cumplir con los protocolos, hay bajo riesgo de contagio”. Y afirmó: “Lo demuestra la evidencia”.

En ese contexto, reafirmó: “No se van a cerrar las escuelas”. Y consideró que “sí pueden ser afectadas en la mínima unidad geográfica posible” por restricciones de circulación.

Alumnos en la puerta del colegio Nacional Buenos Aires
Silvana Colombo


El gobierno nacional suspendió las clases presenciales en los tres niveles educativos en el AMBA (Silvana Colombo/)

Las 24 jurisdicciones educativas establecieron protocolos específicos para garantizar el regreso seguro a clases presenciales y para ello organizaron servicios bimodales, con asistencia parcial de alumnos o concurrencia rotativa, control de higiene y temperatura, uso obligatorio de barbijos y distanciamiento social.

Las declaraciones de Trotta coincidieron con las afirmaciones que esta mañana realizó el viceministro de Salud bonaerense, Nicolás Kreplak, quien advirtió sobre un posible incremento de la “carga virtual en las escuelas” y una reducción de la presencialidad en caso de que mantuviera el ritmo de crecimiento de los contagios.

El acuerdo de los ministros

“Todos los ministros de Educación sostienen esta misma mirada; si hay que restringir, que sean las demás actividades”, dijo Trotta. Recordó que “a partir de los consensos construidos en el marco del Consejo Federal de Educación, la administración de la presencialidad corresponde a cada gobierno provincial”.

Sin embargo, como ningún gobernador adoptó ninguna medida, el Presidente corrió con la carga de los anuncios. Kreplak había dicho en el mismo sentido que la idea era “aumentar la carga virtual y reducir la presencialidad”, aunque el Presidente anunció el cierre total de las actividades presenciales.