Alberto Fernández dijo que hay "agoreros que intentan dividir" al Gobierno: "Que no nos hagan claudicar"

LA NACION
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Alberto Fernández, sobre la situación de los presos en la Argentina: "No es un problema de mano dura"
Fuente: Archivo

En medio de las crecientes fricciones internas en el Gobierno, el presidente Alberto Fernández apuntó contra "los agoreros" que tratan de "dividir" al Frente de Todos: "Los invito a que no nos hagan claudicar", exclamó. También arremetió contra la oposición.

El Presidente envió un mensaje interno durante la inauguración del Hospital Penitenciario en la Unidad 58 del municipio bonaerense de Lomas de Zamora. Acompañado por el gobernador bonaerense, Axel Kicillof, y el intendente local, Martín Insaurralde, el mandatario lanzó: "A todos agoreros que todos los días suenan por ahí tratando de generar desaliento, tratando de hacernos pelear entre nosotros y dividirnos, que no lo logren".

"Dense cuenta todo lo que hicimos en el peor momento de la historia de la humanidad", completó.

Alberto Fernández respaldó a sus ministros tras la advertencia de Cristina Kirchner: "Gracias por el coraje"

Con su llamado a la "unidad", Fernández buscó calmar las aguas en la coalición oficialista luego de que la advertencia de Cristina Kirchner a los ministros "que tengan miedo y no se animen" hiciera recrudecer las tensiones en el Gobierno.

En ese marco, el jefe del Estado ratificó hoy su doctrina en materia de seguridad y apuntó contra los dirigentes de la oposición que piden "mano dura" para combatir el delito.

"Hay un problema ético que nos diferencia de nuestros adversarios, que dicen 'mano dura y que (los presos) se pudran en la cárcel'. Nosotros decimos justicia, que cumplan su condena y vuelvan a la sociedad a reintegrase", enfatizó.

"No es un problema de mano dura y sumirlos en la indignidad del encierro y las carencias. Es un problema de entender que estamos en una sociedad desigual donde muchas veces la desigualdad conduce a la desesperación del delito como única salida. Eso tenemos que corregirlo", añadió.

El Presidente consideró que la condena "debe servir de ejemplo para que nadie más se vea dispuesto a delinquir" y destacó la necesidad de que las cárceles sean "sanas y limpias".

"A nadie se lo recupera socialmente en un lugar de marginalidad, donde se lo segrega y discrimina, donde no se le da de comer ni se lo cura. Nadie puede verse en esas condiciones con vocación de reintegrarse a la sociedad", sostuvo Fernández.