Alarma internacional por la ofensiva de Bukele contra la independencia judicial

Rafael Mathus Ruiz
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El presidente Bukele
El presidente Bukele

WASHINGTON.- La ofensiva del presidente de El Salvador, Nayib Bukele, y sus aliados en el parlamento que terminó en la destitución de los jueces de la Corte Suprema de Justicia generó alarma internacional y advertencias del más alto nivel en Estados Unidos y Europa en defensa de la independencia de poderes y el estado de derecho y la preservación de la democracia ante lo que fue visto como un avance sin medias tintas hacia un nuevo régimen autoritario en América latina.

El parlamento salvadoreño, controlado por Nuevas Ideas, el partido de Bukele, aprobó el sábado en una polémica votación la destitución de cinco jueces y cuatro suplentes de la Sala Constitucional de la Corte Suprema de Justicia, y la remoción del Fiscal General, Raúl Melera, quienes durante los últimos años habían impuesto límites al gobierno de Bukele y habían abierto investigaciones contra su gobierno por corrupción, y por sus negociaciones con el crimen organizado. El presidente salvadoreño los había declarado “enemigo del pueblo”. Los magistrados desplazados y Melera declararon toda la movida inconstitucional.

El presidente de la República de El Salvador, Nayib Bukele, en rueda de prensa el pasado domingo en un hotel de San Salvador. STANLEY ESTRADA / AFP
Agencia AFP


El presidente de la República de El Salvador, Nayib Bukele, en rueda de prensa el pasado domingo en un hotel de San Salvador. STANLEY ESTRADA / AFP (Agencia AFP/)

La reacción de la Casa Blanca contra la ofensiva de Bukele corrió por cuenta de la vicepresidenta, Kamala Harris, en cuyas manos el presidente Joe Biden ha puesto el vínculo con Centroamérica. La relación del gobierno de Biden con Bukele ya era de por sí tirante, y Harris expresó ahora su “profunda preocupación” por la democracia salvadoreña y el avance contra la Justicia.

“Tenemos una profunda preocupación por la democracia de El Salvador, a la luz del voto de la Asamblea Nacional para destituir a los jueces de la corte constitucional. Un poder judicial independiente es fundamental para una democracia sana y para una economía fuerte”, dijo la vicepresidenta norteamericana.

El mensaje de Harris, difundido en Twitter, llegó luego de que el secretario de Estado, Antony Blinken, se comunicó personalmente con Bukele para expresarle el malestar y la preocupación de la Casa Blanca. El Departamento de Estado emitió un comunicado luego de la conversación en el que afirmó que “un poder judicial independiente es esencial para la gobernabilidad democrática”. Blinken además “expresó la misma preocupación por la destitución del Fiscal General Raúl Melara, quien lucha contra la corrupción y la impunidad y es un socio eficaz de los esfuerzos para combatir el crimen tanto en Estados Unidos como en El Salvador”. Blinken además remarcó el compromiso de Estados Unidos con el refuerzo de las instituciones democráticas y la separación de poderes, una prensa libre, la sociedad civil “vibrante” y el sector privado, y “el estado de derecho para hacer crecer un futuro exitoso para el pueblo salvadoreño”.

La vicepresidenta estadounidense Kamala Harris durante una reunión virtual con expertos en seguridad nacional en la Casa Blanca, el 14 de abril de 2021. (AP Foto/Carolyn Kaster)
La vicepresidenta estadounidense Kamala Harris durante una reunión virtual con expertos en seguridad nacional en la Casa Blanca, el 14 de abril de 2021. (AP Foto/Carolyn Kaster)


La vicepresidenta estadounidense Kamala Harris durante una reunión virtual con expertos en seguridad nacional en la Casa Blanca, el 14 de abril de 2021. (AP Foto/Carolyn Kaster)

A las advertencias que llegaron desde Washington se sumó otra desde Europa.

“Siguiendo con preocupación los últimos eventos en #ElSalvador, que cuestionan el funcionamiento del Estado de derecho y la separación de poderes”, tuiteó Josep Borrell, alto Representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad. “La seguridad jurídica y física de los magistrados en el ejercicio de sus funciones debe ser plenamente garantizada”, agregó.

En Washington, la advertencia del gobierno de Biden se sumó a un comunicado de la Organización de Estados Americanos (OEA) y de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, además de organizaciones de derechos humanos como Human Rights Watch. José Miguel Vivanco, director para las Américas de HRW, dijo que se trataba de “una evidente alteración del orden constitucional” y un “golpe al estado de derecho”.

La Secretaría General de la OEA, a cargo de Luis Almagro, rechazó la destitución de los jueces del máximo tribunal y de Melara.

“En la democracia las mayorías tienen la responsabilidad de ser garantes fundamentales para asegurar el respeto a los derechos humanos y las libertades fundamentales”, dijo el comunicado de la oficina de Almagro. “Cuando las mayorías eliminan los sistemas de pesos y contrapesos en el marco institucional están alterando la esencia del funcionamiento del mismo”, agregó.

Almagro había dado sendas muestras de apoyo a Bukele. A mediados del año anterior, y ante las críticas y las advertencias contra el presidente salvadoreño, Almagro dijo en una entrevista en el canal NTN24- que “no debemos inventar dictaduras donde no las hay” y que hay “voces recurrentemente histéricas” y “gente que es absolutamente reactiva ante cualquier cosa que hace el presidente Nayib Bukele”.