Aislamientos masivos, toque de queda a la 1 y sidra y pan dulce para todos, la insólita Navidad en Formosa

LA NACION
·4  min de lectura

En un año signado por la pandemia del Coronavirus, la provincia de Formosa también vivirá una Nochebuena distinta a todas, marcada por las restricciones sanitarias que imponen reuniones de 10 personas como máximo y la exigencia de volver a casa a la 1 de la mañana. Se trata de la Navidad en la provincia con mayores restricciones de todo el país.

"¿Qué hacemos en Navidad y Año Nuevo? Cuidarnos más que nunca, no vamos a modificar los protocolos. Obviamente no podemos festejar la Nochebuena al mediodía, como tampoco Año Nuevo, así que modificamos un poco el horario. Pero después de la 1 saldrán 2.700 efectivos policiales a la calle a controlar", explicó ayer, en su conferencia de prensa diaria, el ministro de Gobierno, Jorge González.

Así es como Formosa se prepara para vivir una Navidad distinta, con miles de provincianos que viven en otras partes del país y este año optaron por no volver para las fiestas ya que si lo hacen quedarían irremediablemente encerrados durante 14 días en un centro de aislamiento, por más que hagan un hisopado que les dé negativo de Covid-19.

A su vez, tampoco se movieron muchos aquellos que suelen viajar a otras provincias para Navidad, ya que en ese caso también deberían cumplir cuarentena para reingresar.

González -que hoy y mañana dará su conferencia de prensa habitual- sugirió que los que salgan a pasear, deberían cursar el aislamiento en un hotel, pagando de su bolsillo, en lugar de ocupar la capacidad de los centros de aislamientos a cargo del gobierno.

Los movimientos de ingreso y egreso en Formosa son tan engorrosos que la empresa de buses El Pulqui empezó a vender pasajes para ir a Capital Federal para las fiestas, pero cada pasajero deberá trasladarse por sus medios a Resistencia para partir desde allí.

No habrá varados acampando en Nochebuena

La buena noticia es que ya no quedan formoseños acampando en los accesos a la provincia, en el lado chaqueño del río Bermejo en las inmediaciones de Puerto Eva Perón o San Martín.

Si, en cambio, unas cuantas personas deberán pasar esta Navidad en los centros de aislamiento cumpliendo la cuarentena. Se calcula que unas 900 personas pasarían esta Nochebuena en los centros de aislamiento, aunque no hay una cifra oficial de ese dato, que se modifica a diario a medida que egresan los que cumplen con el período estipulado.

El Gobierno prohibió la ingesta de alcohol en estos lugares, por lo cual, si se cumplen las normas con absoluta rigidez, ni siquiera habrá brindis.

"No tenemos una cifra exacta de cuántas personas habrá esta noche en los centros, lejos de sus familias", dijo a LA NACION, la abogada Gabriela Neme, que presentó muchos recursos de amparo para acelerar el ingreso de varados a la provincia.

Sidra y pan dulce para todos

La costumbre que no se modificó a pesar del Covid-19 es la de repartir una canasta con un pan dulce y dos sidras a cada familia formoseña. El mega operativo de distribución de la canasta, que alcanza a los 640.000 formoseños, incluye una tarjetita de Gildo Insfrán con los buenos augurios.

En este 2020 se reactualizó esa tradición, como todos los años desde 1995, cuando el caudillo peronista empezó a gobernar. En rigor, la tradición la comenzó Vicente Joga, el mandatario que reformó la Constitución para permitir la reelección y la llegada del veterinario de Laguna Blanca.

"Esto significa un acto de amor tan especial que siente el gobernador hacia su pueblo y lo transmite de una forma también especial, porque es significativo más que nada", explicó a la agencia Argenfor la diputada provincial, Otilia Brítez, que tuvo a su cargo el reparto de la canasta en una de las 5 jurisdicciones en las que se divide la capital para este operativo.

"La costumbre está tan arraigada que el formoseño ya espera la llegada de la sidra y el pan dulce, tanto el que no tiene, como el que tiene", relató a LA NACION, Coco Altamirano, editor del diario Noticias Formosa, uno de los más leídos de la provincia.

En el barrio Eva Perón se organizó una reunión de vecinos, en su mayoría mujeres y chicos, con un cartel que rezaba: "Señor Gobernador. Acá no llegó el pan dulce".

Mientras espera la llegada de las primeras dosis de la vacuna Sputnik (le tocan 3.400 en la primera tanda), Formosa tenía hasta ayer 286 contagiados durante toda la pandemia y apenas 1 fallecido, los mejores números del país para un distrito.