AI denuncia crímenes de guerra en Libia cometidos durante la pandemia

Trípoli, 5 jun (EFE).- La organización de defensa de los derechos humanos Amnistía Internacional (AI) anunció hoy que posee pruebas de indican que todas las partes en conflicto en Libia podrían haber perpetrado crímenes de guerra y otras violaciones durante los intensos combates librados en el oeste del país y los alrededores de la capital entre el 13 de abril y el 1 de junio, mientras el mundo estaba pendiente de la pandemia por la COVID-19.

En un comunicado hecho público este viernes, la organización internacional advierte de que son los civiles una vez más los que sufren las perores consecuencias de la guerra.

Y asegura que tanto las milicias adscritas al Gobierno de Acuerdo Nacional sostenido por la ONU (GNA) como las fuerzas bajo el mando del mariscal Jalifa Hafter, tutor del Ejecutivo no reconocido en el este y hombre fuerte del país, han cometido crímenes como "el saqueo, ataques indiscriminados y colocación de minas anti-personas terrestres en edificios civiles".

"Amnistía Internacional ha examinado decenas de incidentes mediante testimonios de testigos, análisis de fotos y videos de código abierto e imágenes satelitales. La organización hace un llamamiento a todas las partes en conflicto y las fuerzas asociadas en Libia para detener de inmediato los ataques contra civiles y otras violaciones del derecho internacional humanitario, incluidas las que se llevan a cabo para castigar a los civiles por sus supuestas afiliaciones con grupos rivales", expresó el texto.

"Los civiles en Libia están pagando una vez más el precio a medida que todas las partes intensifican los ataques de represalia y otras graves violaciones que muestran un absoluto desprecio por las leyes de la guerra y la vida de los civiles", subrayó Diana Eltahawy, directora regional adjunta de AI en el norte de África y Oriente Medio.

La organización internacional denuncia, asimismo, la injerencia de países como Rusia, Turquía o Emiratos Árabes Unidos (EAU), a los que acusa de violar de forma sistemática el embargo de armas internacional impuesto por la ONU en 2011, y pide al Consejo de Derechos Humanos de la ONU que establezcan urgentemente una Comisión de Investigación o un mecanismo similar para investigar las violaciones del derecho internacional humanitario y otras violaciones de los derechos humanos".

“Instamos a todas las partes en conflicto y a las milicias y grupos armados afiliados para que detengan de inmediato los ataques indiscriminados y otras violaciones graves llevadas a cabo contra civiles asociados con grupos rivales. Los comandantes deben condenar públicamente estos actos. Países como Turquía, Rusia y los EAU deben dejar de violar el embargo de armas de la ONU ”.

"Durante años, las autoridades judiciales libias no han podido o no han querido actuar, dejando impunidad para alimentar estas graves violaciones. Amnistía Internacional también pide a los miembros del determinar la responsabilidad y preservar la evidencia de los crímenes a fin de garantizar la justicia para el víctimas", añadió.

Libia es un estado fallido, víctima del caos y la guerra civil, desde que en 2011 la OTAN contribuyera militarmente a la victoria de los diversos grupos rebeldes sobre la dictadura de Muamar al Gadafi.

Desde que en abril de 2019 Hafter -al que apoyan Jordania, Arabia Saudi, Egipto, EAU, Sudán, Rusia y Francia- pusiera cerco a la capital para arrebatársela al GNA -al que apoyan Italia, Catar y Turquía-, el enfrentamiento fratricida se ha tornado en un conflicto multinacional privatizado sin ejércitos, librado por milicias locales y mercenarios extranjeros.

(c) Agencia EFE