Ahuehuete:la nueva cara de reforma

Salvador Corona

CIUDAD DE MÉXICO, diciembre 30 (EL UNIVERSAL).- Luego de más de seis meses de haber sido plantado el ahuehuete en Paseo de la Reforma, las autoridades siguen a la espera de que se adapte por completo a la Ciudad, mientras que a la vista de los transeúntes el árbol está seco.

El ahuehuete llegó a la Ciudad de México tras una consulta pública para definir qué especie de árbol podría reemplazar la palma que se ubicaba en la glorieta del mismo nombre, sobre Paseo de la Reforma, la cual fue retirada ya que tenía un hongo y bacterias que le provocaron la muerte.

El 25 de abril se llevó a cabo el retiro de la famosa palma, la cual estuvo más de 100 años, pues de acuerdo con las autoridades, no podía ser rescatada para plantarla en otra zona de la capital del país debido a los diversos patógenos que tenía, por lo que se hizo una consulta ciudadana para definir qué especie la sustituiría. Con más de 77 mil votos se eligió al ahuehuete.

Dicho árbol de 12 metros de altura y 20 años de edad fue donado por los viveros Regionales y Los Encinos de Nuevo León.

Fue hasta el 5 de junio que el ahuehuete fue plantado en la glorieta de Reforma, esto tras un tratamiento especial para retirar lo que habría quedado de bacterias y hongos de la palma.

Ese día hubo protestas, rituales prehispánicos y hasta una batucada para darle la bienvenida. Incluso, la jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum, aseguró entonces que esta especie representa la lucha por la justicia, la paz y un México donde no se apagará la llama de la esperanza.

"Amamos a México, amamos a este ahuehuete, y este ahuehuete significa hoy la lucha por la justicia, la lucha por la paz, el reconocimiento de momento histórico que estamos viviendo en nuestro país, un México en el que nunca jamás se apagará la llama de la esperanza", comentó la mandataria en esa ocasión.

Glorieta de los desaparecidos. Sin embargo, desde el día que le dieron la bienvenida al ahuehuete empezaron sus complicaciones, ya que un grupo de familiares de personas desaparecidas hicieron alrededor del árbol un tendedero con fotografías e invadieron y pisaron la tierra que recientemente había tenido un tratamiento. La Glorieta del Ahuehuete fue renombrada por los colectivos como la Glorieta de las y los desaparecidos.

En ese sentido, a nueve días de haber sido plantado, usuarios en redes sociales comenzaron a señalar que el árbol se estaba secando. Sin embargo, en las semanas siguientes fue empeorando su situación.

No obstante, la Secretaría del Medio Ambiente (Sedema) de la Ciudad de México refrendó en diversas ocasiones que el ahuehuete se encontraba en un periodo de adaptación y que incluso experimentaba estrés, razón por la cual presentaba amarillamiento y pérdida de su follaje.

La jefa de Gobierno manifestó que no compartía lo que planteaban expertos sobre que el ejemplar se estaba secando y requería un sistema de riego amplio para abastecerlo de agua de manera constante.

Por si algo más faltara, la noche del 30 de septiembre un automovilista chocó contra el muro de protección de la Glorieta del Ahuehuete, lo que movió los cables que sostenían al árbol.

Y es que días antes, la titular de la Sedema, Marina Robles, informó que decidieron colocar una valla metálica para protegerlo y que todos los tratamientos que los expertos les habían recomendado surtieran efecto y su adaptación tuviera un mejor efecto, reiterando que estaba vivo, pero mantenía síntomas de estrés.

Recientemente, la Secretaría del Medio Ambiente informó que el ahuehuete recuperará su follaje en la próxima primavera, por lo anterior lo aislaron, pero en caso de no ser así, se valorarán otras estrategias para mantener al árbol vivo.

Ante la recomendación de especialistas de tenerlo en aislamiento, y según las autoridades, ha permitido disminuir las diferentes presiones a las que el ahuehuete había estado sujeto, como accidentes automovilísticos y la compactación del suelo derivado de manifestaciones y personas que se acercaban a su alrededor, pisando la tierra recién tratada.

Además, para garantizar su desarrollo y crecimiento, el árbol ha recibido tratamiento como la aplicación de fungicidas y fertilizantes orgánicos. El ahuehuete de Reforma se mantiene cercado por vallas azules y a la vista de los paseantes, seco.