Cómo ahorrar tiempo y dinero en la compra de alimentos

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Los compradores de alimentos no necesitan un informe del gobierno para confirmar lo que sus recibos del supermercado les han dicho durante meses: El precio de los alimentos que consumimos en casa ha subido un 8.6% con respecto al año pasado, lo que refleja una tasa de inflación global récord en 40 años.

Pero el reciente informe del Índice de Precios al Consumidor (ICP), que abarca el periodo entre el mes de febrero del 2021 y el del 2022, muestra señales preocupantes para el futuro: La inflación se está acelerando últimamente en algunos productos de primera necesidad.

Los precios de las frutas y verduras, por ejemplo, han subido un 7.7% anualmente, pero han aumentado un 2.3% sólo entre enero y febrero del 2022. El precio de la leche fresca se ha incrementado un 10.4% durante el año, pero solo en el último mes subió un 3%. Los aumentos de mes a mes en los comestibles son los mayores desde marzo del 2020, cuando los consumidores empezaron a hacer compras de pánico al comienzo de la pandemia, indica el diario The New York Times.

Y esa aceleración podría continuar, según los expertos. Las cifras del IPC no tienen en cuenta el impacto reciente de la guerra entre Rusia y Ucrania, incluyendo el aumento de los precios de la gasolina, que pasará factura a todos los sectores de la cadena de suministro de alimentos. La guerra también amenaza la importación de cereales y fertilizantes rusos, lo que podría afectar a las fábricas de alimentos y al sector agropecuario. Rusia es uno de los principales proveedores de fertilizantes del mundo.

“Si los agricultores dejan sus campos sin cultivar porque no pueden conseguir fertilizantes, eso va a deprimir la oferta y a subir mucho más los precios de los alimentos, especialmente de los cereales, las frutas y las verduras”, dice Burt Flickinger III, director general de Strategic Resource Group, una empresa de consultoría minorista con sede en Nueva York.

Flickinger sostiene que todas esas tensiones podrían provocar aumentos adicionales en los precios de los comestibles, quizás de otro 15%, a principios del otoño.

“Durante al menos el próximo año, la gente va a tener que buscar estrategias para ahorrar dinero en sus compras”, afirma Flickinger.

Búsqueda de tácticas que funcionen

Usa estas estrategias de los expertos y seguidores de Consumer Reports en Facebook para reducir tu factura. Algunas no solo te permitirán ahorrar dinero, también podrían ayudarte a comer de forma más saludable.

1. Busca opciones de proteínas alternativas. Los precios de los frijoles, chícharos y lentejas secos han subido un 9.6% en el último año, pero esa cifra es inferior a las subidas de dos dígitos registradas en la mayoría de las proteínas animales. (Las piezas de pollo frescas y congeladas, por ejemplo, han subido un 15%).

A pesar del aumento de precios, los frijoles y otras legumbres siguen siendo una buena apuesta nutricional, dice Amy Keating, dietista registrada que supervisa las pruebas de alimentos de Consumer Reports. “Están relacionados con muchos beneficios para la salud, son baratos y son una gran fuente alternativa de proteínas”, dice. Consulta las ideas de CR para opciones sabrosas de platos sin carne.

Otra alternativa es añadir más recetas a base de huevo a tu repertorio, dice Keating. Aunque el precio de los huevos ha subido un 11.4% en el último año, siguen siendo una proteína relativamente barata y un ingrediente muy versátil.

2. Visita con frecuencia las tiendas de comestibles de precios bajos. Más de una docena de estas tiendas en todo el país recibieron altas calificaciones por la competitividad de sus precios en las calificaciones de tiendas de comestibles y supermercados basadas en encuestas de Consumer Reports. (Flickinger destaca especialmente los grandes almacenes con membresía como BJ’s y Costco, que, además de mantener sus inventarios altos en un momento en el que la mayoría de los supermercados lucha por llenar las estanterías, mantienen los incrementos de precios más bajos gracias a los grandes descuentos por volumen que reciben de los proveedores). Si puedes entrar, o conoces a alguien con acceso al economato del Departamento de Defensa, aprovecha la oportunidad. Esta entidad, que sirve al personal militar activo y retirado, limita estrictamente sus subidas de precios. (El acceso al economato a nivel nacional se amplió en enero del 2020).

3. Planifica antes de comprar. Haz una lista y limítate a ella. Esto podría ayudarte a reducir tus compras impulsivas y ahorrar tiempo. Un buen punto de partida es leer los folletos de ofertas de los supermercados, que suelen estar disponibles en Internet. “Si puedes gastar $30 dedicando 15 minutos a mirar los anuncios del supermercado, ¿vale la pena?”, se pregunta Annette Economides, de Scottsdale, Arizona, quien con su marido, Steve, dirige el sitio web MoneySmartFamily. “Yo creo que sí”.

4. Usa una tarjeta de fidelidad de la tienda. La mayoría de los programas de fidelidad de las cadenas de supermercados ofrecen ofertas especiales para sus miembros. Algunos, sobre todo los de Safeway y Stop & Shop, también te permiten acumular descuentos para comprar gasolina en las gasolineras afiliadas.

5. Usa las aplicaciones de compra. Descarga la aplicación de tu tienda favorita para encontrar las rebajas y los cupones de la semana. También busca aplicaciones independientes; tres que nos gustan son Basket, Ibotta y Flipp. Basket muestra en tiempo real los precios de los alimentos en línea y en los supermercados locales, para que puedas ver dónde conseguir las mejores ofertas; los datos se ven todos al mismo tiempo, del mismo modo que funcionan las aplicaciones de tráfico como Waze. Tanto Ibotta como Flipp identifican las promociones y los cupones de los fabricantes y ofrecen reembolsos directos después de comprar en un comercio participante.

6. Compara los precios por unidad. Las etiquetas del costo por unidad debajo de cada producto pueden ayudarte a comparar mejor los precios de artículos similares. Pero si la tienda no tiene las etiquetas, descarga una calculadora de precios por unidad en tu teléfono inteligente, que te hará el calculo. Hemos encontrado unas calculadoras gratuitas tanto para teléfonos iOS como Android.

7. Elige las marcas de la tienda. Los fabricantes de productos de la marca de la tienda, también llamados de marca blanca, suelen tener los mismos problemas en la cadena de suministro para encontrar materias primas que los fabricantes de otras marcas, dice Flickinger. No obstante, podrías encontrar alimentos y bebidas de la marca de la tienda con precios entre un 20% y un 25% más bajos que las marcas comerciales del mismo producto, afirma Flickinger. (Cuando se encuestó a los miembros de CR sobre las tiendas de alimentos y supermercados que más les gustaban, tres tiendas de alimentos obtuvieron las mejores calificaciones por sus marcas propias: las cadenas nacionales Costco y Trader Joe’s, y Central Market, que tiene su sede en San Antonio y es una filial de la cadena de supermercados privada H-E-B). Normalmente las marcas de la tienda se encuentran en los estantes a la derecha o a la izquierda de los artículos de marca similares.

8. Usa una tarjeta de crédito con devolución de efectivo. Algunas ofrecen recompensas por las compras en el supermercado. Si estás buscando una nueva, considera la tarjeta Blue Cash Preferred de American Express, que devuelve el 6% de los primeros $6,000 en compras de alimentos cada año, entre otras ventajas. La tarjeta ofrece actualmente un reembolso de $300 por gastar $3,000 en los primeros seis meses, y la cuota anual de $95 no se aplica durante el primer año. Ten en cuenta que podrías necesitar una puntuación de crédito de 700 o superior para conseguirla, dice Ted Rossman, analista del sector en CreditCards.com. La tasa de interés anual de esta tarjeta oscila entre el 14% y el 24%, por lo que es mejor usarla solo si pagas tu saldo cada mes.

9. Aprovecha los cupones. Las tiendas pueden duplicar o incluso triplicar el valor de los cupones de los fabricantes al momento de pagar. En el noreste, por ejemplo, Stop & Shop duplica los cupones de papel de los fabricantes todos los días (se aplican restricciones).

10. Trata de reducir el desperdicio de alimentos. Una familia de cuatro personas podría perder al menos $1,500 al año en comida desperdiciada, dice el Consejo de Defensa de los Recursos Naturales. Consulta el centro SaveTheFood de la organización para obtener numerosos consejos y herramientas sobre cómo reducir el desperdicio de alimentos y ahorrar dinero, y lee en CR cómo una experta optimiza los artículos de su refrigerador y despensa. Además, usa la aplicación gratuita FoodKeeper del Departamento de Agricultura para conocer las claves sobre cómo almacenar los alimentos.

11. Obtén descuentos para personas mayores. Harris Teeter y Hy-Vee ofrecen descuentos del 5%, ya sea en días específicos o cuando presentas una tarjeta de identificación especial de la tienda. Los descuentos de Fred Meyer y New Seasons Market son del 10%. En algunos casos, puedes tener tan solo 55 años para calificar; en otros, tendrás que tener al menos 60 años. El descuento puede estar disponible sólo algunos días o en artículos seleccionados.

12. Compra en cantidades grandes. Cuando 10 latas de tu sopa favorita están a la venta por $10, siempre es aconsejable comprarlas. Y los paquetes más grandes suelen tener un precio más bajo por unidad. WinCo Foods, con sede en Boise, Idaho, es un negocio destacado por este tipo de productos; vende barriles y embases a granel de bajo costo de frutos secos, pasta, especias, aperitivos, legumbres, nueces, caramelos y otros artículos.

13. Intercambia y comparte. Si compras al por mayor o tienes en casa más artículos de los que necesitas, considera el intercambio con vecinos y amigos. Economides dice que ha intercambiado los cítricos que crecen en su propiedad por alimentos de personas que ha encontrado a través de un grupo local de jardinería en Facebook. Al principio de la pandemia, por ejemplo, consiguió un cartón de huevos, que habían sido difíciles de encontrar en las tiendas, a cambio de naranjas y romero que crecen en su propiedad. “Fue un gran intercambio para mí”, dice.

14. Seguimiento de precios. Durante unas semanas, anota los precios de los artículos que más compras cuando vas al supermercado. Así podrás encontrar los mejores precios para determinados productos y podrás abastecerte cuando haya una verdadera caída de precios. El seguimiento de los costos también te ayuda a ver cuándo una venta de “10 paquetes por $10” es realmente una oferta y no una simple estrategia de venta.

15. Haz el cálculo de las membresías anuales de entrega de comestibles. Si vas a usar el servicio de entrega de alimentos con regularidad, calcula el valor de una membresía anual antes de registrarte. Por ejemplo, Instacart Express cuesta $99 al año; no pagas ninguna cuota de entrega adicional si tus pedidos cuestan $35 o más. La cuota mínima de los pedidos es de $3.99 fuera de Instacart Express, por lo que cubrirás la cuota anual después de 25 pedidos. (Al usarlo por un año, eso significa que haces un pedido aproximadamente cada dos semanas).

También puedes omitir la entrega y optar por la recogida, que suele ser gratuita, aunque es posible que quieras darle propina a la persona que carga las compras en tu auto. Mientras que la cuota anual de entrega de Walmart es de $98 después de una prueba gratuita de 15 días, ir a recoger tus compras es gratis y sus empleados no aceptan propinas.

16. Busca los artículos “tal como están” (“as is”). Los plátanos demasiado maduros que encuentres con descuento podrían ser perfectos para hacer un pan de plátano casero. Averigua dónde tienen las tiendas sus secciones de liquidación, dice Economides.

17. Cultiva tu propio huerto. En muchas partes del país, ha llegado el momento de planificar un huerto de verano. Yvette Beltran-Southwell, que vive al norte de Dallas, dice que su familia cultiva romero, tomillo inglés, dos tipos de orégano, salvia, perejil italiano, albahaca y muchas otras hierbas para economizar y reducir el desperdicio de alimentos. “Tengo un jardín, pero incluso cuando vivíamos en una casa con poco espacio, cultivaba las hierbas afuera en contenedores”, dice. Las plantas cultivadas en casa también duran más que los ramos comprados en la tienda y refrigerados, dice. Y, por supuesto, se regeneran a lo largo de la temporada de cultivo.

18. Sé creativo en la forma de usar, almacenar y comer los alimentos. “Elegimos recetas que tienen más vegetales, con la carne como guarnición”, dice Beltrán-Southwell. “En ocasiones desayunamos para la cena porque es divertido y más barato”. Linda Test, de Mena, Arkansas, complementa las raciones de carne con lentejas y frijoles, come comida vegetariana dos veces por semana y aprovecha las frutas y verduras frescas en el orden en que se echan a perder. “Las ensaladas y las espinacas son lo primero”, dice. “Las zanahorias o los colinabos son los últimos”.

19. Usa el congelador correctamente. Congelar grandes cantidades de alimentos en oferta y de temporada ahorra a una familia media de cuatro personas $2,000 al año, dice Economides. “Comprar arándanos frescos en temporada y ponerlos en el congelador es mucho mejor que pagar dos o tres veces ese precio por arándanos congelados durante todo el año”, dice. La familia Economides incluso congela la leche y el queso. Cada 30 o 60 días, revisan el congelador y elaboran menús basados en lo que hay allí.

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