Ahorrar, invertir o gastar: ¿Qué es mejor en tiempos de COVID-19?

Antonio Sandoval
·5  min de lectura
Ahorrar, invertir o gastar: ¿Qué es mejor en tiempos de COVID-19?
Ahorrar, invertir o gastar: ¿Qué es mejor en tiempos de COVID-19?

La situación económica en México y en el mundo es apremiante, basta con saber que el planeta entero vive la mayor crisis en 9 décadas. una crisis que ninguna de las generaciones actuales había vivido, quizás algún ser humano con 100 años de edad recordará algo de la Gran Depresión, pero como un vago sueño porque eran muy niños cuando eso pasó.

Los próximos meses podrían ser determinantes si llega finalmente la vacuna contra el Covid-19, pero incluso en dicho escenario, la incertidumbre permanecerá por largo tiempo, ya que no se podrá vacunar de la noche a la mañana a los más de 8 mil millones de seres humanos que habitamos el planeta, sin olvidar que los estragos del virus sobre la economía ya provocó consecuencias de largo plazo.

Por eso es que en estos momentos una pregunta clave para mucha gente está relacionada con el dinero: en estos tiempos del Covid-19 ¿qué es más recomendable, ahorrar, invertir o gastar?

Ahorrar

Pareciera la opción más lógica y sensata considerando la enorme incertidumbre que priva en el mundo entero en general y en México en particular. Como dice el dicho muy mexicano: estamos en época de vacas flacas; estos tiempos los ha determinado el coronavirus, que por cierto no tiene visos de terminar su primera oleada de contagios en el país.

El ahorro ante la incertidumbre debe ser considerado como una gran opción, permite mantener niveles de liquidez hacia el futuro de corto plazo, es un acto de previsibilidad, sin olvidar que el ahorro debería ser permanente no sólo en épocas de crisis, aunque en estos momentos más debe prevalecer.

Sólo que hay una mala noticia para el ahorro: las tasas de interés. Como sabemos, los tipos de interés en México y en el mundo están muy bajos, incluso ya en niveles negativos en muchos casos si hablamos de tasas reales (descontando el efecto de la inflación). Ahorrar en este sentido tiene un gran obstáculo porque un peso de hoy no valdrá lo mismo dentro de un año, Por lo tanto, no podrá comprarse lo mismo.

El ahorro clásico, es decir en pagarés bancarios, ya no puede ni debe ser la opción. Para mejorar los rendimientos o cuando menos evitar que el valor del dinero se pierda, los especialistas aconsejan tomar opciones como fondos de inversión, pero eso sí siempre en instituciones reconocidas y autorizadas, es muy importante tener extremo cuidado y no buscar opciones de inversión poco confiables. Ahorrar es imperativo, pero debemos buscar opciones de rentabilidad confiables, ese es el reto.

Invertir

La diferencia del ahorro con la inversión consiste en que los ahorros son recursos que se pueden disponer en cualquier momento como gasto corriente o complemento, mientras que en el segundo caso el dinero tiene una perspectiva de más largo plazo, generalmente se constituye como un pilar patrimonial o un fondo con objetivos para un amplio espacio de tiempo (comprar una casa, pagar la universidad de los hijos, un largo y placentero viaje, etc).

Aquí volvemos al reto del ahorro: invertir el dinero en escenarios de tasas de interés muy bajas. El mismo escenario que tienen quienes quieren invertir en México es el que tienen los inversionistas en otros países, e incluso peor, debido a que en varias naciones, sobre todo del mundo industrializado, las tasas de interés son muy cercanas al cero absoluto.

¿Qué hacen ellos para obtener rentabilidad? La inversión en fondos es una práctica constante, lógicamente lo hacen en instituciones ampliamente reconocidas. En los mercados industrializados el mercado de fondos de inversión es muy amplio y de múltiples opciones (acciones, divisas, metales, inmuebles, fideicomisos, etc). Con las limitaciones del mercado mexicano, bien podrían quienes tienen inversiones hacer una lista de las opciones más rentables. Algo no debe perderse de vista nunca: la perspectiva de largo plazo. Invertir por supuesto que también es aconsejable, sólo que los especialistas señalan que ante la incertidumbre es preferible mantenerse ajeno por un tiempo a los activos volátiles, acciones y divisas primordialmente.

Gastar

Salvo que sea para cosas necesarias, gastar es una opción que incluso en los países industrializados ha quedado rezagada. En parte, los efectos del confinamiento se mantienen en varios aspectos y por lo tanto los patrones de gasto se han modificado. Además, la incertidumbre hace nuevamente su aparición, los consumidores gastan menos porque no saben lo que sucederá en el futuro, el peor enemigo del consumo es justamente un contexto incierto como el que vivimos. En este escenario ¿cómo aconsejar aumentar el gasto? Imposible, lo aconsejable es la prudencia, que necesariamente reduce el gasto y el consumo.

Por desgracia el consumo no es el que puede romper el círculo vicioso determinado por la contracción económica, no al menos en medio de la total incertidumbre. Vienen los tiempos que hasta 2019 eran los de mayor gasto, el fin de año y periodos de ventas masivas para el comercio como el Buen Fin en México, la cautela en el gasto seguramente será la tónica.

La pandemia lo cambió todo, nadie sabe lo que sucederá en los próximos meses, lo que es un hecho es que hoy quien puede ahorrar lo hace (si acaso no ha perdido su empleo o no le han reducido el salario), las inversiones tienen el gran reto de buscar seguridad y rentabilidad en un mundo inseguro y con tasas en cero por ciento, mientras que el consumo espera tiempos mejores.