Aguilar borra la frontera para 10 mil mexicanos

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CALIFORNIA, EU., septiembre 4 (EL UNIVERSAL).- Aunque todos los anuncios están en inglés, basta con aguzar el oído para escuchar que alguien, en California, está hablando español. Este es hogar de miles de mexicanos que por necesidad han hecho de este lugar su casa, pero conservan sus raíces, su música.

Por eso no fue raro ver que el inicio de la gira Jaripeo sin fronteras de los Aguilar, tuviera 10 mil asistentes este viernes en el Honda Center de Anaheim.

Desde las 18:00 horas comenzaron a llegar los asistentes al lugar portando, muchos de ellos, botas y sombrero, pero también cubrebocas.

A las 20:00 horas inició el evento con dos jinetes que aparecieron en la arena rodeando al nopal, uno con una bandera mexicana y otro con la estadounidense. Hubo danzantes con penachos y las pantallas se llenaron con serpientes emplumadas.

De pronto, la voz de Pepe sonó ante los espectadores: "Ya son tres generaciones de compromiso, de entrega, de orgullo y profesionalismo. Quiero presentar con ustedes al heredero del legado musical, vamos a traer a este escenario a la tercera generación, reciban con un fuerte aplauso a Leonardo Aguilar".

El joven apareció sobre la arena montando su caballo Caporal y cantando "El toro serrano", y luego comentó: "Si hay algo que aprendí durante esta pandemia es que nada está garantizado, y me siento afortunado y honrado de poder treparme a mi caballo Caporal. Un aplauso para mi Caporal por favor".

Después de Leonardo, al lugar llegó el artista circense Tulga, quien puso sobre sus hombros un enorme y pesado poste de madera con llamas en los extremos.

El siguiente en aparecer en el lugar fue Antonio Aguilar hijo. "Ya se me andaban cociendo las habas por trabajar", dijo, y recordó a su padre y a su madre, Antonio y Flor Silvestre, fallecida el 26 de noviembre del año pasado. Cantó "La vida no vale nada", de José Alfredo Jiménez.

Poco después apareció Angela Aguilar, que provocó euforia al momento de aparecer montada sobre su caballo. Luego de dar unas vueltas al lugar y saludar, cantó "La basurita".

En medio de sus canciones, el público le tomaba fotos y videos y varios comentaban su gran voz. La joven contó que en un mes cumple 18 años (el 18 de octubre), y que estaba feliz de estar allí.

Cuando Ángela dejó el lugar, ocurrió el jaripeo, un momento de aplausos y emoción para quienes crecieron con estas costumbres en las que un jinete aparece montado sobre un toro.

Poco después los toros dejaron el lugar y apareció Pepe Aguilar. El artista provocó gritos y enloqueció a la audiencia cuando, vestido de charro y a caballo, entró, elegante, a la arena cantando "El corrido de los Pérez".

Los coros y las cámaras acompañaron al artista en temas como "Directo al corazón" y "Perdóname". Luego se detuvo un momento entre canción y canción para hablar de los mexicanos.

Durante la noche también hubo un momento de nostalgia para recordar y homenajear a Flor Silvestre y a Antonio Aguilar.

A las 23:00 horas, Pepe se despidió, pero claro que tuvo que regresar cuando el público pidió otra a cantar una última pieza: "Son las dos de la mañana".

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