Agentes, migrantes y traficantes: el desfile de cada noche en el Río Bravo

Apenas cae el sol, los traficantes mexicanos inflan un bote, cargan 15 migrantes, gritan a los niños que dejen de llorar y reman con frenesí para cruzar en unos minutos el Río Bravo, hasta Estados Unidos. La escena se repite casi a diario desde hace dos meses, a veces toda la noche.