El agasajo de Manzur a Alberto Fernández: avión sanitario, 2000 kilos de asado y 10.000 empanadas

Fabián López

El gobernador tucumano utilizó fondos de la provincia para recibir al candidato presidencial del kirchnerismo

SAN MIGUEL DE TUCUMÁN.- Los actos que tuvieron a Alberto Fernández como protagonista fueron el miércoles, aunque su paso por esta provincia sigue generando revuelo.

Desde la oposición denunciaron que se destinaron más de $20 millones de fondos públicos para financiar las actividades proselitistas organizadas por el gobierno tucumano por la visita del candidato presidencial del Frente de Todos, quien desde la capital tucumana sentó las bases de un "pacto social" que piensa impulsar en caso de resultar electo el 27 de octubre próximo.

Las principales críticas apuntan a la utilización del avión sanitario de la Provincia (LV-BEU) para trasladar desde Buenos Aires al diputado nacional Fernando Espinoza y a la intendenta de La Matanza, Verónica Magario, dos de los invitados del gobernador tucumano Juan Manzur a la cumbre peronista que se realizó en esta capital.

También causaron indignación las imágenes que se viralizaron en las redes sociales del asado realizado en la sede local del gremio de Sanidad (ATSA), organizado por Manzur para agasajar al compañero de fórmula de Cristina Kirchner, al que asistieron más de 5000 comensales, entre dirigentes, sindicalistas y militantes. Desde el PJ señalaron que para ese almuerzo se utilizaron 2000 kilos de carne de vaca (vacío) y 1000 kilos de embutidos y aproximadamente 10.000 empanadas, además de bebidas, ensaladas y una importante cantidad de queso y dulce de batata para el postre.

Además, se criticó la contratación de decenas de ómnibus en los que fueron movilizados miles de militantes de toda la provincia para recibir al postulante del kirchnerismo a la Presidencia de la Nación.

Desde el Ejecutivo provincial confirmaron a LA NACION la utilización de la aeronave oficial para el viaje de los dirigentes bonaerenses. Explicaron que el avión estaba en Buenos Aires por mantenimiento y que Manzur ordenó que a su regreso a Tucumán traslade a Magario y Espinoza, quienes no habrían conseguido asiento en vuelos comerciales para asistir al mitin peronista.

En tanto, según informó el diario local La Gaceta, citando fuentes vinculadas al control del tránsito aéreo local, el avión oficial de la provincia volvió a despegar desde Tucumán a las 23.30 del miércoles con destino al aeropuerto de San Fernando, en Buenos Aires, desde donde regresó horas más tarde, ya sin pasajeros. El resto de los invitados a los actos partidarios, incluido el propio Alberto Fernández, volaron por Aerolíneas Argentinas.

Denuncias y críticas

Las reacciones de la oposición tuvieron efecto inmediato, tanto en el plano político como en el aspecto institucional. El legislador provincial radical José María Canelada presentó hoy un pedido de informes para que el Ejecutivo explique "el motivo y el costo total del viaje realizado por el avión sanitario de la provincia para el traslado del diputado nacional Fernando Espinoza y la intendenta de la Matanza, Verónica Magario, el 11 de septiembre". Además, exigió que se brinde un detalle "de todos los usos que tuvo la mencionada aeronave y que no fueron publicados en la página web del Gobierno de Tucumán", conforme establecen las normativas vigentes.

Canelada dijo que desde su bloque insistirán con un proyecto de ley para regular el uso de las aeronaves oficiales y evitar su utilización con fines políticos o personales.

"El viaje de los amigos de Manzur en el avión de todos los tucumanos, como si fuera su taxi personal, explica por qué el oficialismo jamás quiso tratar antes el proyecto que presentamos para regular el uso de las aeronaves", expuso el parlamentario. Y advirtió que Manzur "sigue tomando las peores costumbres de su padre político, José Alperovich, y sigue utilizando las propiedades del Estado como si fueran suyas".

Por su parte, la senadora nacional Silvia Elías de Pérez (Juntos por el Cambio), denunció que "Manzur usa el dinero y los bienes de los tucumanos como si fueran propios, poniéndolos a disposición de la campaña política presidencial de Alberto Fernández, una fiesta del oficialismo que nos costó $20 millones". La parlamentaria dijo que "además del opulento agasajo que se le ofreció al candidato del Frente de Todos, en donde se consumieron más de mil kilos de carne, Verónica Magario y Fernando Espinoza usaron el avión sanitario como taxi, lo que les costó US$ 24.000 a los tucumanos".

Fernández, en un acto el miércoles en Tucumán

Según Elías de Pérez, "el populismo tuvo esta semana su foto más representativa" en Tucumán. "Mientras se planteaba el tratamiento de la emergencia alimentaria en Buenos Aires, en nuestra provincia se hacía un obsceno asado político y la intendenta y el ex intendente de La Matanza, distrito bonaerense sumergido en la pobreza, viajando en aviones sanitarios porque con la gente ellos no viajan. Sin olvidar que, nuevamente, utilizaron a los tucumanos más desprotegidos y los llevaron en ómnibus a aplaudir a Alberto Fernández", sentenció.

En tanto, el diputado nacional José Cano (Juntos por el Cambio) dijo a LA NACION: "Esto que pasó en Tucumán refleja el doble discurso y la hipocresía que representan al kirchnerismo, con Alberto Fernández a la cabeza, ya que mientras reclaman por la emergencia alimentaria se gastaron más de $20 millones en impúdicos actos partidarios, en una de las provincias más pobres de la Argentina". El dirigente radical consideró que "sería bueno que el Gobierno de Manzur rinda cuentas sobre estos gastos, teniendo en cuenta que Tucumán no cuenta con una ley de acceso a la información pública que garantice transparencia".

A su turno, el legislador provincial de Pro Alberto Colombres Garmendia, advirtió que "la utilización descarada y obscena de fondos públicos para promocionar la campaña política del kirchnerismo constituiría un delito que debería ser investigado, ya que se advierte una la malversación de recursos del Estado por una suma cercana a los $20 millones". El parlamentario macrista dijo que también hay que investigar "el uso indebido del avión sanitario de la Provincia para el traslado personal de dirigentes peronistas bonaerenses".

Para finalizar, Colombres Garmendia planteó que "el descaro del oficialismo provincial sobrepasó todo nivel ético un día después de la visita de Alberto Fernández, cuando aprobó en la Legislatura provincial un pedido para exigir el tratamiento de la Emergencia Alimentaria a nivel nacional".