Afganistán: Mueren en ataque 2 empleados de derechos humanos

RAHIM FAIEZ

KABUL, Afganistán (AP) — Una bomba que estalló el sábado en la capital afgana de Kabul cobró la vida de dos empleados de la Comisión Independiente de Derechos Humanos del país, informó la organización en un comunicado.

La Comisión agregó que el ataque fue dirigido al auto de las víctimas. De momento nadie se ha atribuido el atentado, pero el país registra un reciente aumento de acciones de violencia y la mayoría se las ha adjudicado una célula local del grupo Estado Islámico.

Firdaus Faramarz, portavoz del jefe de la policía de Kabul, confirmó la muerte de ambas personas por el estallido de la bomba adosada al vehículo.

La comisión identificó a las víctimas como Fatima Khalil, de 24 años, representante de enlace de donadores, y el conductor Jawid Folad, de 41. El atentado ocurrió cuando ambas personas se dirigían a la oficina el sábado.

La Comisión condenó el ataque y lo calificó de “intolerable”.

“En el contexto del conflicto armado, matar deliberadamente a defensores de los derechos humanos constituye un crimen de guerra”, apuntó.

El atentado del sábado no es el primero dirigido contra personal de la comisión. En septiembre pasado, Abdul Samad Ameri, jefe interino de la oficina provincial de la comisión en el oeste de Ghor fue secuestrado en la carretera de Kabul a Ghor, en la provincia de Maidan Wardak. Fue encontrado muerto a tiros dos días después.

A principios de junio, el Estado Islámico se atribuyó el estallido de una bomba en una mezquita en Kabul que dejó dos muertos, entre ellos el orador principal. Ocho personas más resultaron heridas en ese ataque.

Una semana después, otro orador principal y tres creyentes murieron por el estallido de una bomba en el interior de otra mezquita en Kabul. Además, ocho creyentes resultaron heridos. El Talibán condenó los atentados contra las mezquitas.

Estados Unidos atribuyó al EI el horrible ataque del mes pasado contra un hospital de maternidad en la capital que dejó 24 personas muertas, entre ellos dos niños y varias mujeres que habían dado a luz.

El grupo Estado Islámico, que considera herejes a los chiíes, ha declarado la guerra contra la minoría musulmana chií en Afganistán, aunque también a atacado a musulmanes y mezquitas suníes.