Su madre le confiscó el celular, pero la chica no se rindió y acabó tuiteando desde el refrigerador

LA NACION

Dorothy tiene 15 años, vive en Kentucky (Estados Unidos) y se enfrentó con un problema: quería mantener su presencia en las redes sociales, pero estaba desconectada del mundo. Es que su madre le confiscó su iPhone después de que, atenta más a un video de YouTube en su celular que a las tareas domésticas, quemó una cacerola con arroz.

Dorothy, que sin duda es una chica con recursos, no se amilanó, y siguió tuiteando, primero desde su Nintendo 3DS y luego desde la Wii U. La madre le quitó también esos dispositivos.

Dorothy tomó nota de que su refrigerador, un LG InstaView ThinQ, tenía conexión a Internet.

Un modelo del LG InstaView ThinQ presentado en Las Vegas en el 2018. (Jack Dempsey/AP Images for LG Electronics)

"No sé si esta cosa va a tuitear. Le estoy hablando a mi refrigerador. Qué demonios, mi mamá me confiscó todos mis electrónicos de nuevo", tuiteó.

El mensaje efectivamente se publicó y se viralizó como un ejemplo de lo que puede hacerse en una casa conectada (y de lo ridículo que puede resultar a veces, tal como nota el NYMag).

Con la viralización llegó el hashtag #FreeDorothy, una campaña para que la adolescente recuperara los dispositivos que forman una parte central de su vida.