60.000 decesos por Covid: Recién se publicaron las causas de muerte de 2019, pero faltan las del primer año de la pandemia

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Con más de 60.000 fallecidos por Covid-19 en el país, todavía falta por lo menos hasta diciembre para poder saber de qué murieron los argentinos en el primer año de esta pandemia
Mauro V. Rizzi

Con más de 60.000 fallecidos por Covid-19 en el país, todavía falta por lo menos hasta diciembre para poder saber de qué murieron los argentinos en el primer año de esta pandemia. De hecho, recién se acaban de difundir las estadísticas de hace dos años.

Esta tarde, con otros 291 decesos notificados por 18 provincias, la Argentina registra 60.083 fallecidos por el virus SARS-CoV-2 desde marzo de 2020. De mantenerse el retraso actual en la publicación de las defunciones y sus causas, habrá que esperar más allá de fin de año para saber cuánta gente murió por el nuevo coronavirus o por otras enfermedades el año pasado. Habrá que hacerlo hasta el primer trimestre del 2022.

Los datos que acaba de difundir la Dirección de Estadística e Información de Salud (DEIS) de la cartera sanitaria nacional indican que en 2019 murieron 341.728 personas: 61.979 por enfermedades respiratorias, incluidas 32.541 por neumonía y gripe.

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En 2020, por neumonía Covid-19 fallecieron 43.163 personas, de acuerdo con la información oficial al 30 de diciembre pasado. Y si bien hasta la fecha ese número siguió creciendo hasta superar los 60.000, podría haber decesos no registrados, por lo que aún restan meses para poder tener depurada esa información en un proceso bastante caótico de registro y chequeo de las defunciones y sus causas consignadas en los certificados.

El año pasado, LA NACION relevó paso por paso ese proceso. Las estadísticas de mortalidad, según se pudo comprobar, varían de acuerdo con el organismo que las informa. Además, no todos los que deberían tenerlas cuentan efectivamente con esos datos en sus registros, como lo revelaron las respuestas a pedidos de acceso a la información pública al Ministerio de Salud de la Nación, el Registro Nacional de las Personas (Renaper), la Anses y la Afip. En sus respuestas, los números diferían.

Y ese no es un sistema menor en la organización de la administración pública, ya que de sus registros depende desde estimar la diferencia en la mortalidad que puede generar una emergencia sanitaria, como la de Covid-19, hasta los cambios del padrón electoral, la proyección poblacional año a año o la actualización de los datos para suspender beneficios sociales o el acceso a programas o fondos de organismos internacionales. Para la Anses y la Afip, esa información es relevante para la actualización de sus padrones de beneficiarios, por un lado, y contribuyentes, por el otro.

Hay políticas públicas que dependen de esos datos, como publicó este medio en agosto pasado.

Al mes, el Gobierno publicó en el Boletín Oficial la implementación de un sistema de Certificados Digitales de Hechos Vitales coordinada entre los ministerios de Salud e Interior “para agilizar los tiempos de disponibilidad de la información”, según se respondió a este medio.

Documento

La DEIS publica cada año un documento con las estadísticas de mortalidad en el país. Históricamente, lo hace en diciembre y es sobre el anteaño. Ese documento incluye la cantidad de decesos por provincia, por edad, sexo y causa de manera anualizada. Esta vez, los datos de 2019 se conocieron recién hace una semana.

Ante una consulta de LA NACION el mes pasado sobre ese retraso, el Ministerio de Salud respondió: “Los datos para la elaboración de la información estadística sobre defunciones y sus características (causas de muerte, sexo, edad, fecha de ocurrencia, etcétera) se obtienen a través del Sistema de Estadísticas Vitales, que a nivel nacional coordina la DEIS de esta cartera ministerial, con las oficinas provinciales de estadísticas y los registros civiles. Dadas las características de la organización del país, la obtención y elaboración de estos datos se basan en acuerdos establecidos con las provincias y supone el cumplimiento de diversas etapas”.

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Otra área que registra fallecimientos en ese ministerio es la Dirección Nacional de Epidemiología. Lo hace a través de un sistema de vigilancia, donde las jurisdicciones vuelcan online los casos de más de 90 enfermedades que, por ley, son de notificación obligatoria. Pero ese sistema, según habían explicado ya, “no es un registro de fallecimientos”, a la vez que aclararon que “la información sobre el fallecimiento de los casos notificados [para enfermedades de notificación obligatoria] no constituye un dato obligatorio para la mayor parte de los eventos bajo vigilancia. La información de pacientes fallecidos según causa se obtiene de los certificados de defunción, que son analizados por las áreas de estadísticas de salud de las jurisdicciones y del Ministerio de Salud de la Nación”.

El Renaper había advertido ante la consulta de LA NACION, y con datos desde 1900 hasta mayo del año pasado, que en los primeros cinco meses de 2020 había ocurrido un descenso de por lo menos del 30% en el número de fallecimientos informados con respecto del mismo período de 2019.

El circuito que sigue esa notificación de una muerte y sus causas arranca con el certificado de defunción. Esos datos llegan al Renaper desde los registros civiles en las provincias “de manera constante”. La digitalización del Certificado de Hechos Vitales anunciada debería agilizar el proceso. Para las estadísticas que difunde el Ministerio de Salud de la Nación, se usan los datos de los registros civiles que las provincias le envían a la DEIS una vez por año. “Por eso, no cuenta con la información en tiempo real”, se aclaró en ese momento. Esa oficina, a la vez, verifica esos datos con cada jurisdicción, lo que finalmente demora la difusión de las estadísticas.