Adiós al investigador de las imágenes, José Antonio Rodríguez

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CIUDAD DE MÉXICO, marzo 13 (EL UNIVERSAL).- El historiador José Antonio Rodríguez, coinciden especialistas, ayudó a muchos fotohistoriadores a entender el devenir de la fotografía del siglo XX hasta nuestros días y ayudó a comprender que la imagen no era sólo una producción social, era sobre todo una producción estética.

El investigador Arturo Ávila Cano, coautor, junto con Rodríguez y Brenda Ledesma de "100 años de fotografía en El Universal", explica que el historiador, fallecido hoy a los 59 años de edad, fue un gran crítico de la fotografía. "Su gran visión crítica es lo que va a extrañar la fotografía en México, porque fue esencial. José Antonio fue un crítico puntual, hacía observaciones muy directas, cosa rara en la academia mexicana porque siempre nos estamos dando palmadas en la espalda; pero él no sólo hacía crítica, también le gustaba recibir críticas de sus colegas. La franqueza que tenía es lo que más lo distinguía de otros fotohistoriadores", dice.

Además, calificó a Rodríguez como un hombre generoso que siempre estaba buscando proyectos e invitaba a otros investigadores. "Uno de esos proyectos de los que estoy muy orgulloso, es el libro que hicimos junto con Brenda Ledesma, a propósito de los 100 años del periódico EL UNIVERSAL, los tres estuvimos rastreando los archivos y publicamos 100 años de fotografía en EL UNIVERSAL", recuerda.

El campo de investigación más importante de Rodríguez, dice Ávila, fue la fotografía artística. "La fotografía de vanguardia, el trabajo de gente como Tina Modotti, Edward Weston, Agustín Jiménez. Hizo un gran libro sobre las fotógrafas en México. Fue un gran productor de libros", explica Ávila.

Ávila Cano indica que la historia de la fotografía había estado enfocada en lo periodístico o social, con Rodríguez se amplió la visión. "Se dedicó a la fotografía vinculada al arte, a las experimentaciones estéticas, a la vanguardia, y si bien se interesaba en la fotografía documental y periodística, lo hizo desde otro punto de vista, quiso ver la construcción del trabajo de los fotógrafos. En este sentido fue un gran historiador de Nacho López, junto con Alberto Tovalín. La fotografía, para él, no era sólo una producción social, era sobre todo una producción estética".

Para Juan Carlos Valdez Marín, director del Sistema Nacional de Fototecas (Sinafo), Rodríguez fue el único crítico contemporáneo de fotografía en México, cuyos aportes fueron patentes en sus charlas, conferencias y publicaciones.

"A través de su mirada y su crítica ayudó a muchos fotohistoriadores a entender el devenir de la fotografía del siglo XX hasta nuestros días. Fue un ave de tempestades, pero siempre fue respetuoso con su interlocutor. Es una de las grandes pérdidas para la fotografía mexicana y para la cultura fotográfica a nivel internacional. La academia y el gremio fotográfico se lo reconoce", dice.

Valdez explica que a la revista "Alquimia" la consolidó como una de las cinco más importantes a nivel internacional. Por ello, dice, es también otro de los grandes legados del historiador.

La comunidad fotográfica, en deuda con José Antonio Rodríguez

"José Antonio nos enseñó a reconocer todas las cualidades de la fotografía, que eran no sólo documentales sino también estéticas, nos hizo ver que era importante entender la mirada del fotógrafo. Ejerció una crítica muy fuerte en la curaduría, en la edición y en la docencia, estaba realmente preocupado por realizar investigación y divulgación, esto no lo ha hecho ningún otro crítico contemporáneo.

"Muchos fotógrafos le deben haber salido del olvido o de la ignorancia de los que no los conocíamos. Además, le debemos el rescate de archivos muy importantes como el de Agustín Jiménez, un gran fotógrafo mexicano de la vanguardia. Y a los fotógrafos contemporáneos los ayudó a cuestionar sus fotógrafos para que fueran más serios y comprometidos", sostiene.

Valdez adelanta que habrá una serie de mesas con las que se brindará un homenaje al historiador. Además, el siguiente número de "Alquimia", dedicado a la infancia, también estará dedicado a la memoria de José Antonio Rodríguez.

El historiador del arte ejerció la crítica fotográfica en el diario "El financiero" y publicó ensayos en revistas nacionales e internacionales. Publicó libros y catálogos de exposiciones publicados en sitios como España, Alemania y Estados Unidos. Prologó libros de historia de la fotografía tanto en Brasil como en México.

Uno de los últimos libros que publicó el historiador del arte fue dedicado a Librado García "Smarth", artista de la lente que entre las décadas de 1910 y 1930 formó parte de la vanguardia fotográfica junto con Manuel Álvarez Bravo, Tina Modotti, Edward Weston y Agustín Jiménez, entre otros.