Acusan opacidad en compra de 170 respiradores para virus en Bolivia

La Paz, 19 May (Notimex).- Autoridades ejecutivas de Bolivia deben brindar información sobre la compra de 170 unidades de respiración artificial adquiridas para hacer frente al coronavirus, debido a que el proceso se hizo en total falta de transparencia, acusó hoy la Defensoría del Pueblo.

Además, el organismo hizo eco de críticas de comunidades de médicos en Bolivia, las cuales señalaron que los equipos comprados no son útiles para atender emergencias, no cumplen con los requisitos delineados por especialistas y tienen un costo muy superior a dispositivos nacionales.

El Ministerio de Salud, además del de Justicia y Transparencia Institucional, junto con la Contraloría General del Estado y la Asamblea Legislativa Plurinacional deben informar, supervisar e investigar la adquisición, consideró Nadia Cruz, titular de la Defensoría.

El gobierno de Jeanine Áñez incurrió en una total falta de transparencia al brindar información sobre las características de los equipos y los alcances económicos de la compra, lo que ha generado dudas y cuestionamientos fundamentados, señaló Cruz.

Añadió que las autoridades deben esclarecer todo el proceso de contratación de los equipos, además de su envío y equipamiento.

Cruz pidió al ministro de Justicia y Transparencia Institucional, Álvaro Coimbra, que investigue de oficio el proceso de adquisición de los 170 respiradores, además de que el contralor general, Henry Lucas Ara, supervise el proceso de compra.

Marcelo Navajas, ministro de Salud, también debe detallar el proceso de contratación, los criterios técnicos y económicos para la compra de los equipos, además de sus criterios para descartar el apoyo técnico de especialistas en el proceso, requirió la Defensoría.

“Esta situación supone una afectación directa a la salud de la población, pues estos instrumentos tenían el objetivo de coadyuvar a las unidades de terapia intensiva para la atención de la pandemia COVID-19”, apuntó el organismo defensor.

“Sin embargo, a más de dos meses del inicio de la cuarentena no existen avances en cuanto al equipamiento de estas unidades. En consecuencia, los pacientes positivos se encuentran en grave riesgo ante la ausencia de estos respiradores y el inminente colapso de las unidades de terapia intensiva”.

De acuerdo con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), cada respirador, adquirido por contratación directa, costó 29 mil 411 dólares, es decir, 204 mil 700 bolivianos. Es decir que la compra de los 170 aparatos requirió de un gasto de cinco millones de dólares, apuntó la Defensoría.

La empresa boliviana Mechatronic Ambulatory Medical Breathing Unit hizo notar que un respirador nacional con mejores características técnicas que los que compró el gobierno tiene un costo de seis mil 800 bolivianos, ya con impuestos.

Adrián Ávila, presidente de la Sociedad Boliviana de Medicina Crítica y Terapia Intensiva, aseguró que los respiradores adquiridos no cumplen con los requisitos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y no son útiles para emergencias.

La Sociedad Boliviana de Emergenciología, además, acusó que los equipos no cuentan con baterías y coincidió en que no son funcionales para atender emergencias.

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