Acusan que en gobierno de Áñez ha aumentado violencia contra la mujer

La Paz, 8 Mar (Notimex).- La Policía Boliviana, las fuerzas armadas y la Organización de los Estados Americanos (OEA), acompañadas de una élite política, atentan en Bolivia contra la democracia, la libertad de expresión y los derechos fundamentales desde octubre de 2019.

Así lo acusó este domingo la Alianza de Organizaciones Sociales de Mujeres por la Revolución Democrática y Cultural, en un pronunciamiento emitido en el marco del Día internacional de la mujer, donde, además, asegura que en ese periodo las agresiones contra las mujeres bolivianas han ido en aumento de manera sistemática.

El ataque contra la democracia es patriarcal, discriminador, racista y clasista, desembocó en un golpe de Estado en noviembre de 2019, con la renuncia de Evo Morales a la presidencia, y vulnera especialmente a las mujeres, consideró la Alianza.

“Alertamos que en este periodo golpista los casos de violencia contra las mujeres y feminicidios se han incrementado de manera alarmante con actos de extrema violencia e impunidad promovida por este gobierno golpista, provocando que la lucha que hemos promovido las mujeres en contra de este mal social haya sido relegada”, estimaron.

“Estas manifestaciones de odio contra las mujeres, a través de actos de extrema violencia, no son casuales ni aisladas, suceden cotidianamente y forman parte del sistema patriarcal que pretende silenciar cualquier intento de reivindicación de nuestros derechos y de la lucha por vivir bien y libres de violencia”, añadieron.

El gobierno calificado de golpista, que encabeza Jeanine Áñez, hoy candidata a la presidencia para las elecciones del 3 de mayo, ha masacrado a al menos 37 personas y producido 800 heridos en hechos represivos en El Alto, La Paz, Sacaba, Cochabamba y Yapacaní, denunció la organización.

“Repudiamos la represión y violencia por parte del Estado golpista a las movilizaciones pacíficas de la población que denunciaban y reclamaban por las muertes, las desapariciones, los heridos y las detenciones ilegales”, manifestó la Alianza en el pronunciamiento, difundido por el Movimiento al Socialismo (MAS).

“Además, queremos hacer conocer que la quema de instituciones y viviendas, los saqueos y otros actos de violencia que causaron terror en la población fueron provocados por grupos violentos afines a los golpistas, acusando de sus acciones al pueblo humilde y a la clase trabajadora”, añadió la organización

Felipa Huanca, Irene Elena Flores, Patricia Hermosa, Alejandra Salinas y Claudia Chávez han sufrido persecución política y detenciones ilegales por el gobierno de Áñez, acusaron las organizaciones de mujeres en el pronunciamiento.

“También nos solidarizamos con las familias de las y los presos políticos, especialmente con las madres, esposas, hijas y hermanas, que son quienes sostienen y afrontan la carga familiar y los procesos judiciales burocráticos, injustos e inhumanos”, señalaron.

Las mujeres indígenas originarias en Bolivia han sido especialmente agredidas de manera racista y machista durante el golpe de Estado, acusaron, además de que los opositores al llamado proceso de cambio que encabezó Morales enfatizan la quema de la wiphala, símbolo de la plurinacionalidad del país sudamericano.

Álvaro García Linera, quien fue vicepresidente de Evo Morales, consideró que la quema de la wiphala expresa odio a los indígenas de Bolivia, en una conferencia en la Universidad Nacional Autónoma de México dictada el pasado 5 de febrero.

“Que en el proceso electoral tengamos la libertad de expresarnos sin ser reprimidas ni violentadas por nuestras posiciones políticas y sociales. También pedimos que los logros de las mujeres sobre la participación política sean respetados en paridad y alternancia”, expresaron las mujeres bolivianas.

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