Tras la acusación del abogado de los agresores, explican por qué Tiziano Gravier no tenía cicatrices en el rostro

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El abogado defensor de los dos jóvenes que agredieron a Tiziano Gravier remarcó que el joven no tenía cicatrices de la cirugía ni marcas en el cuerpo
El abogado defensor de los dos jóvenes que agredieron a Tiziano Gravier remarcó que el joven no tenía cicatrices de la cirugía ni marcas en el cuerpo

La investigación en torno a la golpiza que sufrió el hijo de Valeria Mazza, Tiziano Gravier, sumó hoy un nuevo capítulo luego de que el abogado defensor de los dos agresores pusiera en duda la operación de mandíbula a la que debió someterse el joven de 20 años. “No tenía cicatriz, ni marcas en el cuerpo”, denunció Jorge Bedouret durante una entrevista radial en la que además dijo desconocer el tipo de procedimiento que se le practicó a la víctima.

Tras las declaraciones del letrado, LA NACION se comunicó con el Hospital Austral de Buenos Aires, en el que Gravier fue operado tras permanecer internado en un primer momento en la ciudad de Rosario, donde tuvo lugar la agresión. Fuentes del centro de salud confirmaron la realización de la intervención y explicaron por qué no se observan marcas en el rostro del joven. Asimismo, remitieron sendos partes que dan cuenta de la actuación del equipo médico.

Con relación a la ausencia de marcas luego de la cirugía, el doctor Juan Martín Chavanne, quien estuvo a cargo de la misma, señaló: “El abordaje que se eligió fue por vía intraoral (dentro de la boca) con el objetivo de no dejar cicatrices externas”. Si bien detalló que el procedimiento requirió puntos de sutura, indicó que los mismos se realizaron “en la mucosa bucal” y son reabsorbibles.

Sobre el tipo de intervención practicada, agregó: “Es un procedimiento típico para una lesión ósea como la que sufrió el paciente. Se realiza una fijación con osteosíntesis usando un set de colocación transbucal. Esta cirugía, que se realiza desde hace muchos años, justamente tiene como objetivo no dejar cicatrices externas”.

La justificación de Chavanne también surge de los partes médicos que el hospital emitió la semana pasada antes y después de la cirugía. El primero de ellos, fechado el 7 de junio, afirmaba: “En el día de ayer, lunes 6 de junio, el paciente Tiziano Gravier visitó el Hospital Universitario Austral por un trauma facial. Luego de que se le realizara un examen clínico, se comprobó, mediante estudios de diagnóstico por imágenes, un edema facial y fractura en el ángulo mandibular izquierdo con desplazamiento y alteración en la oclusión dentaria”.

Ante dicho diagnóstico, se comunicó que el joven sería intervenido quirúrgicamente al día siguiente y que se le realizaría una “reducción y estabilización del foco de fractura con osteosíntesis rígida -con mini placas de titanio-”. “La operación se realizará bajo anestesia general y permanecerá internado en observación clínica”, agregó el documento.

Concretado el procedimiento, la institución emitió un nuevo parte al día siguiente en el que informó: “En el día de hoy, el paciente Tiziano Gravier fue intervenido por un trauma facial en el Hospital Universitario Austral. La operación consistió en una exploración del foco de la fractura mandibular izquierda, reducción y estabilización con osteosíntesis rígida -con mini placas de titanio-. Comenzó a las 11.30 y finalizó a las 13.40″.

Y concluyó: “El paciente se encuentra estable bajo tratamiento de analgesia, antibióticos y antiinflamatorios. Se espera el alta médica dentro de las próximas 48 horas. A partir de ese momento, se iniciará el proceso de rehabilitación habitual para este tipo de cirugía”.

La acusación de Jorge Bedouret

Más temprano, en una entrevista con Cadena 3 Rosario, Bedouret denunció no haber tenido acceso al informe médico de la “supuesta operación” llevada a cabo el 8 de julio y en esa línea acotó: “Yo vi fotos después de la operación que son muy llamativas. La víctima está sentada en una cama, semidesnuda porque tenía unos cables y algunas cosas en el pecho. No tenía ninguna marca en el cuerpo ni portaba marcas de cirugía. No estaba vendado ni nada de eso”.

Tras ello añadió: “Entonces, yo lo que necesito para probar que existió esa cirugía es un informe médico”. Y preguntó: “¿Qué cirugía se hizo?; ¿Había realmente una fractura? No lo sé”.

Por último, consideró que Rodrigo Santana, fiscal a cargo del caso, está siendo “apretado” a través de constantes llamados telefónicos de funcionarios del municipio, gobernación y Nación y remató: “También está entongado con el juez”.

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