Acuerdo permite extender en el último momento la exitosa tregua en Yemen

Saná, 2 jun (EFE).- Las partes implicadas en la guerra del Yemen llegaron este jueves, a pocas horas del fin de la tregua en vigor desde abril, a un acuerdo para extender otros dos meses el cese de hostilidades, al aceptar la propuesta planteada por el enviado especial de la ONU para este país, Hans Grundberg.

"Las partes del conflicto han aceptado la propuesta de Naciones Unidas para renovar la actual tregua en el Yemen por otros dos meses", afirmó Grundberg en un comunicado.

El cese de hostilidades, explicó, se prolonga "bajo los mismos términos que el acuerdo original" y "entra en vigor cuando expire el actual periodo de tregua", hoy a las 19.00 horas en el Yemen (16.00 GMT).

Las partes implicadas en el conflicto yemení, particularmente el Gobierno reconocido internacionalmente y los rebeldes hutíes, habían estado negociando en los últimos días para extender la tregua, que ha sido calificada por la ONU y otros organismos como "exitosa" y que ha supuesto un importante alivio para la población tras más de siete años de guerra.

El cese de hostilidades, que comenzó en coincidencia con el arranque del mes sagrado musulmán del ramadán, el pasado 2 de abril, "ha representado un cambio significativo en la trayectoria de la guerra", según Grundberg, que lo atribuyó a "una decisión responsable y valiente" de los contendientes.

DISMINUCIÓN DE VÍCTIMAS CIVILES

"Las víctimas civiles se han reducido significativamente, las entregas de combustible al puerto de Al Hodeida (bajo control hutí) ha aumentado considerablemente y los vuelos comerciales desde el Aeropuerto Internacional de Saná (también en zona rebelde) se han reanudado tras casi seis años de cierre", enumeró Grundberg entre los logros de la tregua.

Las partes enfrentadas se han acusado en numerosas ocasiones de violar el acuerdo, ya fuera por avances de tropas en el frente como por ataques e incursiones con drones.

Pero una treintena de ONG internacionales que hace unos días pidieron a la partes hacer todo lo posible para prolongar el alto el fuego apuntaron entonces que solo durante su primer mes el número de muertos y heridos en el Yemen se redujo en "más del 50 %", en un conflicto que desde su inicio en 2014 ha provocado más de 150.000 víctimas mortales.

El principal obstáculo para la renovación de la tregua ha sido el bloqueo por parte de los hutíes de varias provincias en manos del Gobierno legítimo, particularmente la suroccidental de Taiz.

La capital homónima de esta provincia, controlada por fuerzas leales al Gobierno, está bajo el asedio de los rebeldes desde 2015 y constituye desde entonces uno de los puntos calientes de la guerra.

Aunque la apertura de los pasos fronterizos de esta región era uno de los puntos recogidos en el acuerdo que llevó a la tregua, el Ejecutivo reconocido internacionalmente reclama al movimiento chií rebelde que cumpla con lo pactado en este aspecto.

SIN AVANCES RESPECTO A TAIZ

Respecto a este punto, el enviado de la ONU no anunció avances en su comunicado: "Para que la tregua alcance su máximo potencial será necesario dar más pasos, particularmente en materia de apertura de carreteras y operaciones de vuelos comerciales", indicó en la nota.

Sin embargo, celebró que las partes se hayan reunido "por primera vez en años" para hacer progresos en el tema de los desbloqueos "y en la implementación de un mecanismo de desescalada militar en todo el país".

Esto a pesar de que sí se han satisfecho dos de las principales reclamaciones de los hutíes: el levantamiento por parte de una alianza internacional militar encabezada por Arabia Saudí en apoyo al Gobierno de los bloqueos impuestos a los puertos marítimos controlados por los hutíes y al Aeropuerto Internacional de Saná, también en manos de los insurgentes.

El primero permitió la entrada de buques petroleros para aliviar la creciente escasez de carburante en los territorios hutíes y el segundo el reinicio de vuelos comerciales desde la capital yemení hacia Amán y El Cairo.

Poco después del inicio de la tregua, el entonces presidente yemení, Abdo Rabu Mansur Hadi, considerado por los rebeldes como un obstáculo para la paz, renunció y cedió sus poderes un consejo ejecutivo compuesto por ocho miembros de las principales facciones yemeníes que combaten a los hutíes, lo que resucitó las esperanzas de un acuerdo de paz.

Tras el anuncio de Grundberg, el Consejo de Cooperación del Golfo, del que forma parte, entre otros seis países, Arabia Saudí, dio la bienvenida en un comunicado a la prolongación de la tregua y confió en que esta seguirá "creando la atmósfera para que las partes yemeníes inicien el proceso político y alcancen una paz integral".

(c) Agencia EFE

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