Sin acuerdo, extienden las negociaciones en la COP26 para destrabar puntos conflictivos

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Sin acuerdo, extienden las negociaciones en la cumbre de Glasgow
BEN STANSALL

PARÍS.– La última jornada de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Clima debía concluir este viernes con la publicación de una declaración final. Pero, por falta de acuerdo, la presidencia británica anunció que la cumbre continuará hasta sábado, más allá del cierre oficial.

Consciente de las dificultades, el primer ministro británico, Boris Johnson, llamó este viernes a los países ricos a “poner el dinero sobre la mesa” para lograr un acuerdo capital para luchar contra el calentamiento. Motivos del bloqueo: la ayuda a los países pobres y las energías fósiles.

Por la mañana, la presidencia británica de la conferencia publicó un nuevo proyecto de declaración final, pero la sesión plenaria de la tarde dejó al descubierto las divergencias importantes que persistían entre los cerca de 200 países firmantes de los Acuerdos de París de 2016.

Un eventual fracaso de esta COP, juzgada crucial para el futuro de la humanidad, pondría aún más en peligro los objetivos de París de limitar el calentamiento a “mucho menos” de 2°C –si fuera posible a 1,5°C– con relación a la era preindustrial.

Según la ONU, el mundo se dirige hacia un calentamiento “catastrófico” de 2,7°C, a pesar de los nuevos compromisos previstos para el año 2030, anunciados poco antes del inicio de la COP de Glasgow.

Uno de los puntos de bloqueo más difíciles de superar es el monto financiero para ayudar a los países más pobres –menos responsables del cambio climático, pero en primera línea en cuanto a su impacto– a reducir sus emisiones y prepararse a afrontar tempestades, canículas y sequías que se multiplican.

“Es necesario poner el dinero sobre la mesa para ayudar a los países en desarrollo a hacer los cambios necesarios. Es lo que debe suceder en las próximas horas”, insistió Johnson en una entrevista. Antes de que comenzara la conferencia, el premier había hecho del “cash” (dinero) una de sus prioridades.

“No podremos conseguir todo en la COP. Pero es posible comenzar”, agregó, aunque pareció menos optimista que el primer día acerca de lograr su objetivo de “conservar válido el compromiso del 1,5°C”.

Manifestaciones en Glasgow, Escocia
Andrew Milligan


Manifestaciones en Glasgow, Escocia (Andrew Milligan/)

En 2009, los países ricos habían prometido incrementar su ayuda a las naciones del sur a partir de 2020 a 100.000 millones de dólares por año. Pero la promesa nunca fue cumplida, aumentando así el resentimiento de los países en vías de desarrollo, en un contexto de crisis sanitaria que aumenta las dificultades.

El segundo proyecto de declaración publicado este viernes llama a los países ricos a cumplir e incluso superar sus promesas incumplidas, y a duplicar antes de 2025 la ayuda consagrada a la adaptación a los efectos del cambio climático. Pero esos compromisos no bastan, insisten las naciones frágiles.

“Nuestra confianza fue traicionada”, afirmó el representante de Kenia.

Los más pobres, que representan una parte insignificante de las emisiones mundiales, insisten también para que las financiaciones tomen en cuenta las “pérdidas y perjuicios” que ya padecen a un ritmo cada vez más frecuente.

Sobre ese punto, el proyecto de declaración propone apenas acelerar la puesta en marcha de dispositivos ya previstos, sin objetivos cifrados en el tiempo.

Decepción

“Estamos muy decepcionados” de que la propuesta de un dispositivo específico no haya sido retenida, se lamentó el representante guineano, en nombre del grupo G-77+China (más de 100 países en desarrollo y emergentes).

Sumando todos los montos, las estimaciones de financiación necesaria de los grupos de países menos desarrollados oscilan actualmente entre 750.000 millones y 1,3 billones de dólares por año.

Otra cuestión esencial que bloquea las negociaciones son las energías fósiles, principales responsables del calentamiento, su salida y financiación. Mientras los Acuerdos de París no mencionaban el tema, el último proyecto de declaración prevé su inclusión, aunque suavizada con relación al primer proyecto, una mención apoyada por la Unión Europea (UE) y Estados Unidos. Su emisario, John Kerry, fustigó las subvenciones masivas a esas energías, calificándolas de “la definición misma de la locura”.

Para intentar limitar el calentamiento, el texto provisorio llama a los Estados a aumentar sus compromisos de reducción en forma más regular que lo previsto por los Acuerdos de París a partir de 2022.

Pero, como el pacto climático de 2015 prevé que los Estados aumenten sus ambiciones cada cinco años, ciertos países se oponían anoche a lo que califican de “reescritura” de los Acuerdos de París.

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