La actriz Marina Huerta siente que la pandemia benefició al doblaje

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CIUDAD DE MÉXICO, febrero 23 (EL UNIVERSAL).- La pandemia generó en el doblaje latino un cambio maravilloso, asegura la actriz de voz Marina Huerta.

Para la artista que ha dado voz a personajes como Bart Simpson, Carlitos de "Rugrats" y Piolín en más de 30 años de carrera, es una transformación que ella proyectaba dentro de cinco años más pero que se aceleró por el Covid-19 y que tiene que ver con grabar a distancia.

"Con eso la enorme ventaja que hay es que un mismo proyecto puede contar con el mejor talento de diferentes países y eso a mí se me hace portentoso y maravilloso. Por primera vez estamos conformando un verdadero doblaje Latinoamericano", apunta.

En contraparte lamenta que en su país se vaya lento en ese cambio.

"Muy triste que México no se hubiera puesto las pilas y hasta ahorita no siento que se esté poniendo las pilas en ese sentido; más lo veo de estudios argentinos, chilenos, peruanos, que están haciendo esto de decir 'si estamos obligados a trabajar a distancia por cuidar nuestra salud y seguridad da lo mismo que yo llame a un actor argentino, mexicano o colombiano, de todos modos no están aquí físicamente'", explica.

"Desde muy pronto, abril del año pasado, empezaron a hacer esto y fue la respuesta inmediata de estos estudios".

En su caso califica el último año como maravilloso porque trabajó en muchas más producciones gracias a que pudo grabar desde casa, por ello le duele ver que sus compañeros mexicanos sigan aferrados a la forma tradicional y únicamente puedan grabar aquí.

"Tú dices 'prefieren arriesgarse' y lo digo porque es un hecho que las empresas que sigan grabando en el lugar han provocado de alguna manera contagios y con esto no quiero decir que en la empresa se estén contagiando sino que simplemente del trayecto que hacen los actores no sabemos si en el transporte público se contagien", lamenta.

"Tristemente varios compañeros míos se han contagiado, tristemente varios han muerto y yo pienso: por qué México no abre la mentalidad y dice vamos a buscar, si nosotros somos los número uno del doblaje latinoamericano sigamos dictando la pauta".

Lo que la pandemia ha demostrado, recalca Huerta, es que ya no existen fronteras y a la distancia se pueden hacer cosas maravillosas y unir talento.

"Me da mucha frustración que estén aferrados a lo que era antes y no han entendido que eso que conocimos antes ya no va a volver a ser, el mundo cambió y tenemos que adecuarnos a eso lo más rápido posible y tratar de sacar el mejor provecho a todas estas nuevas circunstancias en las que estamos viviendo".

Los retos que vienen para la industria del doblaje son a decir de Marina no sólo en cuanto a tener el equipo adecuado en casa sino saber utilizarlo para poder seguir proveyendo a los estudios.

En lo particular explica que ella está dispuesta a fungir como un eslabón entre talento y quienes tienen el trabajo capacitando a quien tenga que capacitar o quien se acerque a ella.