El actor de E.R. Anthony Edwards denunció haber sido abusado por un productor

LA NACION

La carrera hacia el Oscar ya está en marcha y es habitual que a esta altura del año el tema central de atención en Hollywood pase por los premios, las nominaciones y los pálpitos de las próximas candidaturas. Pero esta vez la situación es atípica: de lo único que se habla es de la multiplicación de los casos de acoso y abuso sexual en la industria. Un tema excluyente que no deja de entregar repercusiones desde que el caso del productor Harvey Weinstein abrió una verdadera caja de Pandora.

Los ejemplos no cesan ni dejan de propagarse, con carreras prestigiosas que se derrumban por completo como castillos de naipes a la velocidad del rayo. Si a Kevin Spacey le llevó una semana convertirse definitivamente en un "activo tóxico" al que todos rechazan desde que estalló la denuncia en su contra del actor Anthony Rapp, el comediante Louis C.K. tardó mucho menos tiempo en experimentar una situación similar.

El jueves pasado, en The New York Times, cinco mujeres (cuatro con nombre y apellido) dijeron que el mejor comediante estadounidense de los últimos tiempos tuvo ante ellas una serie de conductas sexuales completamente impropias, como masturbarse delante de ellas. Al día siguiente, el acusado reconoció la veracidad de las denuncias y pidió disculpas públicas. Y en las siguientes 48 horas se quedó sin representante, sin publicista y sin el mínimo aire en el cine y la TV. El estreno de su película I Love You Daddy quedó cancelado, HBO sacó de su catálogo on demand todos los contenidos que lo incluyen, así como un especial de comedia (Night of Too Many Stars) que iba a estrenarse el sábado 18. Netflix hizo lo mismo con el segundo especial de stand up que preparaba con el actor. FX, el canal con el que Louis C.K. trabajó los últimos ocho años, cerró todos los proyectos y ciclos en los que participaba. Y TBS suspendió la producción de una serie animada de la que era creador y productor.

Richard Dreyfuss y George Takei, bajo la lupa

Mientras tanto, los nombres (algunos muy famosos) y las denuncias se acumulan y suscitan encendidos alegatos y desmentidas. El veterano actor Richard Dreyfuss (uno de cuyos hijos había denunciado hace unos días ser una de las víctimas de Spacey) desmintió acusaciones de hostigamiento sexual "en varias ocasiones" realizadas en su contra por la escritora Jessica Taich. Otra experimentada figura, el ya octogenario George Takei (el señor Sulu de la original Viaje a las estrellas y uno de los grandes abanderados de la comunidad gay de Hollywood) también reaccionó "conmocionado y desconcertado" luego de que una ex modelo lo señalara como el responsable de un abuso sexual en su contra, episodio ocurrido en 1981.

El actor Anthony Edwards, víctima de abuso

Hay mucho más. Anthony Edwards (una de las estrellas de la serie E. R. Emergencias) reveló haber sido víctima en varias oportunidades de abuso sexual por parte del productor Gary Goddard, al que Edwards conoció cuando tenía 12 años. Una de las guionistas de Mad Men dijo que fue acosada en 2008 por el creador de la exitosa serie, Matthew Weiner. Y la BBC decidió sacar de su programación de Navidad la nueva adaptación de Ordeal by Innocence, de Agatha Christie, por las denuncias de abuso sexual contra uno de sus protagonistas, el actor Ed Westwick (Chuck Bass en la serie Gossip Girl).