Activistas marchan en Texas contra la censura de libros de minorías

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Tucson (AZ), 29 abr (EFE).- En la primera movilización masiva en más de una década en defensa de libros latinos y de otras minorías, una caravana de escritores, artistas y activistas llegaron hoy viernes hasta el capitolio de Texas para llevar un solo mensaje: “No borrarán nuestra historia. No Más Libros Censurados”.

“Estamos exigiendo que nuestra cultura sea enseñada en cada escuela en Texas”, dijo a Efe Tony Díaz, fundador del movimiento Librotraficante.

La caravana “Marcha por la Cultura” llegó hasta el capitolio estatal en Austin para exigir un alto al constante ataque de legisladores conservadores que están tratando de que las escuelas públicas prohíban más de 800 libros en las aulas.

Estos libros sobre diferentes grupos minoritarios y miembros de la comunidad LGBTQ han sido calificados de “inmorales” e inclusive “pornográficos” por políticos como el mismo gobernador de Texas, Greg Abbott.

“Estamos aquí para dejarles saber que estamos organizándonos para luchar, todos trabajando en conjunto para defender nuestra cultura”, dijo el activista.

Los manifestantes llevaron hasta el capitolio 200 de estos libros que forman parte de la lista que los legisladores buscan vetar.

Se estima que más de 50 % de los estudiantes en las escuelas públicas en Texas son latinos.

Durante la marcha se reconoció la contribución de varias mujeres latinas en la promoción de la cultura mexicoestadounidense en Texas.

Los manifestantes aseguraron que existe un largo historial de tratar de “borrar” y “quemar” los libros latinos y obligar a los estudiantes a aprender sólo “un lado de la historia”.

La activista Teresa Carvajal dijo estar trabajando en una “biblioteca clandestina” en su comunidad enfocada en la zona rural.

“Queremos proporcionar los recursos, el acceso a estos libros a todos, sin importar su origen”, dijo Carvajal durante la marcha.

"SÓLO EL PRINCIPIO"

Díaz aseguró que esta marcha es sólo el principio de una mayor movilización que prevé establecer más “bibliotecas clandestinas” dentro de las comunidades para que todo aquel que lo desee pueda leer uno de estos libros “prohibidos”.

Manifestó que ya no se tolerará más la censura de libros de minorías que tocan temas como el racismo, la segregación y la homosexualidad.

Uno de estos libros que integran la lista es “Tommy Stands Alone”, de la escritora latina Gloria Velásquez.

“Me parece inhumano que traten de vetar libros. Desde pequeña quise ser escritora para transmitir un mensaje de dignidad y respeto para todos”, dijo Velásquez a Efe.

De ascendencia mexicana, Velásquez asegura haber vivido en carne propia el racismo cuando era pequeña. Indicó que “Tommy Stands Alone” es un homenaje muy personal a su primo Stevie, quien estuvo a punto de suicidarse por temor a revelar sus preferencias sexuales a su familia.

“Me molesta mucho que estén censurados tantos escritores. Como miembro del movimiento chicano aprendí que lo más importante es la justicia social, luchando con dignidad y respecto”, dijo.

Velásquez sostuvo que literalmente se quedó con la “boca abierta” cuando se enteró de que su libro formaba parte de los libros que legisladores están tratando de vetar de las aulas.

Los manifestantes, entre ellos varios jóvenes integrantes de la Liga de Ciudadanos Estadounidenses Latinos Unidos (LULAC) que llegaron de Houston, San Antonio y de Austin, marcharon por la calles llevando consigo copias de varios libros.

Texas no es el único estado que está tratando de impulsar legislaciones para vetar libros de minorías en las escuelas y bibliotecas públicas.

En Tennessee el Legislativo aprobó el año pasado una ley estatal que permite al estado detener los fondos de escuelas donde los maestros enseñen temas relacionados con la raza y el racismo.

Estos estados están siguiendo el ejemplo de Arizona, que en 2010 aprobó una ley estatal que eliminó los programas de estudios étnicos en las escuelas públicas y vetó varios libros de escritores latinos de las escuelas.

Esta legislación, que años después fue derrotada en las cortes, fue el motivo por el que Díaz estableció Librotraficante, llevando de “contrabando” en caravanas estos libros a varias ciudades en ese estado.

Antes de llegar al capitolio estatal, la caravana se detuvo en el parque de La Palma en Austin, donde se encontraba la única biblioteca que podían utilizar los mexicanos y las personas de color durante la época de la segregación. En esta biblioteca se desechaban los libros que las escuelas y otras bibliotecas ya no querían.

Los manifestantes llevaron el mensaje a todas las comunidades latinas de Estados Unidos para que ellas mismos “construyan” sus propias bibliotecas en sus hogares y compartan estos libros con las nuevas generaciones.

(c) Agencia EFE

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