El acoso contra los periodistas se agravó con la llegada del nuevo Gobierno en Pakistán

Islamabad, 2 nov (EFE).- La censura y el acoso impune contra los periodistas críticos con el Gobierno en Pakistán alcanzó nuevas cotas tras la llegada al poder del primer ministro, Shehbaz Sharif, en abril, una situación que ha llevado a varios a exiliarse ante el riesgo cada vez mayor de resultar detenidos o perder la vida.

“Hay una censura de medios en el país en este momento y están tratando de silenciar las voces disidentes de cualquier manera, ya sea presentando denuncias en su contra o amenazando su vida. Comenzó durante el último gobierno de Imran Khan y ahora ha tocado nuevas alturas", dijo a EFE este miércoles el presidente de la Unión Federal de periodistas de Pakistán, Afzal Butt.

"Lo más importante es que lo están haciendo con impunidad y no parecen estar preocupados por la imagen internacional del país", agregó.

Sharif asumió el puesto de primer ministro el pasado abril, después de que su predecesor, Imran Khan, se convirtiera en el primer jefe de Gobierno paquistaní en ser destituido de su cargo por el Parlamento tras perder una moción de censura.

Apenas un mes después, Reporteros Sin Fronteras publicó el Índice Mundial de Libertad de Prensa 2022, en el que Pakistán había caído hasta el puesto 157 de 180 países, una pérdida de doce posiciones con respecto al año pasado.

"Muchos periodistas han sido detenidos, torturados bajo custodia y secuestrados recientemente. Algunos de ellos han dejado el país para salvar sus vidas", continuó Butt, e insistió en que el todopoderoso Ejército paquistaní es el que controla está situación.

Uno de los periodistas exiliados fue Arshad Sharif, un periodista crítico con los militares que abandonó el país tras alegar que estaba recibiendo amenazas constantes y que murió hace dos semanas tiroteado por la Policía en Kenia, lo que ha extendido las sospechas de una posible implicación del principal servicio de inteligencia paquistaní, que ofreció una rueda de prensa para desmarcarse.

Otros dos conocidos periodistas, Moeed Pirzada y Irshad Bhatti, abandonaron Pakistán la semana pasada.

“Pakistán nunca ha sido un lugar seguro para los periodistas”, dijo a EFE Pirzada desde Reino Unido, donde se marchó para salvaguardarse del "reino del terror" que desató Sharif al amparo de leyes draconianas que permiten arrestos arbitrarios y la prisión preventiva de profesionales de la información.

"Lo que distingue así a este reinado del terror de épocas anteriores es la legitimidad que se le ha otorgado a la violencia estatal y a la intimidación contra los medios", continuó el periodista, que denunció que se habían presentado casos contra él para silenciarlo.

Sin embargo, explicó que no abandonó el país por recibir amenazas de muerte, aunque su entorno le aconseja que no regrese a menos que haya un cambio en la situación y un claro fin a este "reino del terror".

Un total de 53 periodistas paquistaníes han resultado asesinados entre 2012 y 2022, pero tan solo en dos casos los responsables de sus muertes fueron condenados, según un reciente informe de la asociación 'Freedom Network'.

Ante el Día Internacional para poner fin a la impunidad de crímenes contra periodistas, que se celebra este miércoles, el presidente de la ONU, Antonio Guterres, lamentó en un comunicado que 70 periodistas han sido asesinados en lo que va de año.

Además, alertó que “un número récord de periodistas están encarcelados, mientras las amenazas de cárcel, violencia y muerte siguen creciendo, por lo que instó a "poner fin a una cultura común de impunidad" para "permitir que los periodistas hagan su trabajo esencial”.

(c) Agencia EFE