Aconsejan vigilar la salud renal de los adultos mayores y los chicos

Los médicos que más conocen cómo hay que cuidar la salud de los riñones coinciden en que es fácil detectar unos pocos signos de alarma para consultar a tiempo y prevenir un daño renal irreversible. Ocho preguntas y un puntaje final serían suficientes para lograrlo.

El test, que cuenta con el respaldo de la Sociedad Argentina de Nefrología (SAN), tiene en cuenta la edad, otras enfermedades (diabetes, presión alta , enfermedad vascular en las piernas, anemia o ataques cardiovasculares previos) y los antecedentes familiares. A cada respuesta con una "x" le corresponde un valor, cuya suma final indica cuán probable es tener enfermedad renal y si es necesario repetir la prueba anualmente o consultar al médico lo antes posible.

"El daño renal suele ser silencioso, a menos que sea lo suficientemente grave como para reducir la producción de orina o dar lugar a complicaciones, lo que reduce las chances de recuperación", explicó el doctor Guillermo Rosa Diez, jefe del Servicio de Nefrología del Hospital Italiano y presidente de la Asociación Nefrológica de Buenos Aires.

Rosa Diez advirtió sobre una de las principales poblaciones de riesgo: los adultos mayores. De hecho, este año, el Día Internacional del Riñón, que se conmemoró el 13 de marzo pasado, apuntó a generar una mayor conciencia social de la importancia de crecer y, también, de envejecer sin desatender la salud de los riñones. En la mediana edad, a partir de los 40, su capacidad de filtrado disminuye un 1% anual.

"Los adultos mayores son especialmente vulnerables al desarrollo del daño renal agudo por la deshidratación combinada con el abuso de fármacos nefrotóxicos -precisó Rosa Diez-, particularmente el de antiinflamatorios no esteroides, que se promocionan como drogas de venta libre para ese segmento particular de la población y los utilizan para mitigar los dolores osteoarticulares que acompañan la edad avanzada. También, son víctimas de la polifarmacia", porque necesitan consultar a más de un especialista.

El doctor Felipe Inserra, director de Programas de Salud Renal de Fresenius Medical Care, que con la SAN promueve el uso del test, comentó que en el país habrían unos dos millones de personas que ignoran que padecen una disminución de la función renal, que puede ser súbita (aguda) o lenta y progresiva (crónica). La diabetes y la hipertensión están entre los factores de riesgo de la enfermedad renal crónica, por lo que se aconseja mantenerlas bajo control.

La detección del daño se realiza con el examen de orina y sangre convencional. Con los resultados, el médico evalúa los valores de creatinina en sangre y los de pérdida de proteínas por orina según la edad del paciente. A partir de los 70, se aconseja evaluar la depuración (aclaramiento) renal de la creatinina.

"El paso de los años trae consigo un cierto deterioro de la función renal que no necesariamente representa un riesgo para la salud si se cumplen medidas de prevención -aclaró Inserra-. La mayoría de los pacientes añosos tienen una función renal normal para su edad." Recordó, también, la importancia de respetar los parámetros de referencia clínicos para cada edad. De lo contrario, según aseguró, "se termina en un diagnóstico errado: se confunde el envejecimiento natural de los riñones con la enfermedad renal".

La SAN estima que 1 de cada 5 hombres y 1 de cada 4 mujeres de entre 65 y 75 años y la mitad de los mayores de 75 años padecen algún grado de deterioro del filtrado renal.

La Organización Panamericana de la Salud instó a los especialistas a utilizar las pruebas y los marcadores de daño renal "en forma oportuna", sobre todo en los pacientes de riesgo, como son los diabéticos, los hipertensos, los fumadores, los mayores de 65, los familiares de las personas con trastornos renales, las personas sedentarias y en quienes hayan tenido alguna complicación cardiovascular (ACV, infarto, accidente isquémico transitorio, entre otros).

Desde el hospital Garrahan recordaron que la enfermedad renal crónica también es cosa de chicos. "En general, no presenta síntomas, por eso es oportuno destacar la importancia de los controles pediátricos a los niños sanos, con el correspondiente control de la presión sanguínea", indicó a través de un comunicado la doctora Liliana Briones, jefa del Servicio de Nefrología del Garrahan.

Aquí, la principal causa de insuficiencia renal aguda en los menores de 5 años y la segunda causa de trasplante renal pediátrico es el síndrome urémico hemolítico (SUH), según informa la Comisión de Nefrología de la Sociedad Argentina de Pediatría. El SUH es una infección gastrointestinal por el consumo de alimentos contaminados con Escherichia coli o el contacto directo con personas o animales infectados. "Medidas de prevención como lavarse las manos, consumir carne bien cocida y evitar la contaminación cruzada de los alimentos son importantes para prevenir el SUH", precisó Briones.

Rosa Diez recordó que existen ocho "reglas de oro" para cuidar la salud renal a toda edad:

Mantenerse en forma y activo.

Controlar la glucosa en sangre.

Vigilar la presión.

Comer sano y controlar el peso.

Consumir suficientes líquidos.

No fumar.

No automedicarse.

Hacerse un análisis de función renal, en especial si se tienen factores de riesgo.

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