Los aceites esenciales no son tan beneficiosos: pueden causar estragos en la piel

Jessica Schiffer
·5  min de lectura
Cuando se trata de cosméticos con ingredientes naturales, lo
Cuando se trata de cosméticos con ingredientes naturales, lo

Cuando Kristen Fanarakis salió de un tratamiento facial en un salón que solo usa productos de origen natural en Atlanta, su rostro no tenía el resplandor fresco y brillante que había esperado.

“El rostro prácticamente se me estaba desprendiendo”, afirmó y señaló que el resultado se parecía más a lo que sucede después de un tratamiento de láser Fraxel, el cual puede dejar a los pacientes con la piel roja y descamándose durante varios días. “Parecía un poquito como Frankenstein”, comentó.

Para Fanarakis, la fundadora de 44 años de una marca de ropa, esta no era una reacción normal. Posee lo que describe como un “cutis griego firme” capaz de soportar exfoliaciones químicas y un uso considerable de retinol. Lo que, al parecer, su piel no pudo soportar fueron los aceites esenciales de papaya y calabaza que se usaron durante el tratamiento facial.

“El cuidado de la piel es una ciencia, así que es arriesgado suponer que algo ‘natural’ es mejor”, explicó. “En la naturaleza existen muchos compuestos que no son buenos para nosotros”.

Annie Gonzalez, una dermatóloga de Miami, ha visto un incremento en las reacciones a los aceites esenciales y las considera una de las causas principales de dermatitis de contacto. Gonzalez señaló que esta situación ha empeorado durante la pandemia debido a que la gente está experimentando con remedios de aceites naturales mientras está confinada en su casa.

“Es cada vez más problemática porque la gente está usando versiones sin diluir de estos aceites para elaborar su propio producto”, afirmó Gonzalez.

No obstante, los productos de laboratorio pueden ser igual de inseguros.

(Getty Creative)
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En febrero pasado, Gabrielle Puig, una estudiante de 21 años de la Universidad George Washington, decidió probar la mascarilla Jet Lag de Summer Fridays, una marca muy publicitada de productos para el cuidado de la piel de la influente Marianna Hewitt, para suavizar su piel reseca. Unos minutos después de la aplicación, la piel le comenzó a picar y a cosquillear de una manera que parecía que estaba teniendo el efecto contrario.

“Me la retiré de inmediato, pero ya tenía la piel más roja e irritada que nunca”, aseguró Puig. Luego de revisar la lista de ingredientes, estaba convencida de que los culpables fueron los aceites de pimienta y cítricos.

Después de recibir una serie de críticas negativas que hablaban de sarpullidos y urticaria como efectos colaterales, en enero, Summer Fridays ofreció una disculpa pública a sus clientes. Pese a que la marca atribuyó estas reacciones a un lote del producto que fue dañado por un fabricante externo, subrayó que tomaría medidas para eliminar de sus productos los aceites esenciales “a fin de disminuir cualquier posibilidad de que se produzcan irritaciones en el futuro”.

Por qué los aceites esenciales son tan peligrosos

Para entender por qué los aceites esenciales pueden ser peligrosos para la piel, es importante comprender lo que son y lo que no son. Los aceites esenciales se extraen de flores, cortezas, tallos, hojas, raíces y frutas seleccionadas mediante un proceso de destilación o de presión en frío y son componentes químicos muy concentrados que contienen la esencia o el aroma de una planta.

“Para su procesamiento, requieren una gran cantidad de material de la planta, así que por lo general tienen concentraciones de ingredientes activos mucho más elevadas de las que estamos acostumbrados”, señaló David Petrillo, químico de cosméticos en Los Ángeles. Por ejemplo, son mucho más concentrados que los aceites populares como el de coco y el de argán, los cuales se consideran aceites “portadores”, que son más suaves y a menudo se usan para diluir los aceites esenciales más fuertes.

Aunque se puede tener una reacción alérgica a cualquier aceite esencial, se sabe que con algunos existe un mayor riesgo que con otros. Los aceites cítricos, que incluyen el limón, la naranja y la bergamota, son en especial peligrosos ya que pueden ser fototóxicos, lo que significa que reaccionan a la luz ultravioleta y pueden hacer que la piel sufra quemaduras y ampollas. También se sabe que los aceites de corteza de canela, clavo, zacate de limón, orégano, pimienta y jazmín producen irritación.

(Getty Creative)
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Pero el aceite esencial que con mayor frecuencia causa estragos es también uno de los más recomendados por los naturópatas y los promotores del cuidado de la piel por medios naturales.

“El premio se lo lleva el aceite del árbol de té”, afirmó Gonzalez. Veo muchos pacientes con acné u hongos que están convencidos de que el aceite del árbol de té es un remedio milagroso para casi todo”.

Al usar demasiado aceite del árbol de té sin diluir que se compra en las farmacias para mascarillas faciales o para el tratamiento de manchas, los pacientes terminan empeorando la afección de la piel y desarrollan tiña incógnita, una infección causada por hongos que se esconde y a menudo se exacerba debido a la aplicación de algún agente tópico.

“Eso me dificulta todavía más diagnosticar el problema principal y resulta más complicado solucionarlo porque ahora hay que reparar la barrera de la piel que se ha visto afectada por el uso de estos aceites”, comentó Gonzalez.

Cómo experimentar sin riesgos con los cosméticos a base de ingredientes naturales

Cuando se trata de aceites esenciales, no existe un enfoque único y la respuesta no es forzosamente eliminarlos de tu rutina. “En realidad, la mayor parte de lo que usamos en la industria de la belleza está en una zona gris donde algunas personas pueden usarlo sin problema y otras no”, mencionó Gonzalez. “Siempre les digo a mis pacientes que más bien depende de la dosis, la concentración y el origen”.

Los expertos recomiendan buscar concentraciones diluidas del 0,5 al 1 por ciento o menos, de preferencia mezcladas con un aceite portador menos reactivo como el de argán o el de coco. Puesto que muchas marcas no mencionan las concentraciones, se puede hacer una sencilla prueba de olor: si el aroma es muy fuerte, hay más probabilidades de que te irrite la piel.

Gonzalez afirmó que la opción más segura es hacer una prueba en una zona de la parte interior del brazo y deja reposar, sin lavar, durante 48 horas para ver cómo reacciona la piel. Las personas que tienen enfermedades subyacentes de la piel como psoriasis, rosácea o eczema deben tener más cuidado.

This article originally appeared in The New York Times.

© 2021 The New York Times Company

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