Accidentes de tránsito: la mitad de las muertes ocurren en los fines de semana

Mauricio Giambartolomei

La noche libera las inhibiciones. Seduce, divierte, pero cuando se combina con otros factores, como el exceso de alcohol y de velocidad al volante, también mata. Así lo demuestran las últimas estadísticas de siniestralidad vial en la ciudad de Buenos Aires que indican que la mitad de las víctimas fatales del año pasado se registraron durante los fines de semana, principalmente de noche.

En total 147 personas perdieron la vida en accidentes de tránsito en 2018 en diferentes situaciones y momentos del día, una cifra que se mantiene similar al promedio de los últimos tres años, pero que tuvo un incremento del 5% respecto a 2017. El grupo más vulnerable continúa siendo el de los peatones seguidos por los motociclistas, automovilistas y el resto de los actores de la movilidad urbana.

Las cifras muestran que en las tardes y noches de los viernes se registraron la mayor cantidad de casos fatales. Mientras que los sábados y domingos se contabilizaron más decesos en las madrugadas y las mañanas. Además de los excesos nocturnos otro componente aparece como un factor de riesgo durante los fines de semana: la disminución del flujo vehicular. Con las calles más liberadas algunos conductores circulan a una velocidad mayor de la permitida lo que aumenta la gravedad de los accidentes. En seis de cada diez muertes en siniestros viales se comprueba el exceso de velocidad.

Todos los datos surgen del informe anual del Observatorio Vial de la Ciudad de Buenos Aires presentado hace pocos días durante la Semana Mundial de la Seguridad Vial. Se trata de la compilación de datos del Ministerio de Justicia y Seguridad porteño y de la Policía de la Ciudad de todos los siniestros viales ocurridos entre enero y diciembre de 2018.

Esta información permitió concluir que la tasa de mortalidad cada 100.000 habitantes en Buenos Aires es de 5,2, inferior a lo que sucede en otras ciudades de la región como San Pablo (6,6) o Bogotá (7,3). A nivel mundial Estocolmo tiene una de las tasas más bajas (0,9) y Guadalajara, en México, de las más altas (24). En toda la Argentina el promedio es de 12,3 fallecimientos cada 100.000 habitantes y Buenos Aires cuenta con el número más bajo de todas las jurisdicciones. En el otro extremo se encuentra Santiago del Estero con 31,6.

"Los siniestros viales son la principal causa de muerte en personas jóvenes, es un dato preocupante, personas que no tienen ninguna enfermedad, que no tienen por qué morirse. Ninguna muerte es aceptable, nadie debería correr riesgo moviéndose por la ciudad, yendo a trabajar o a hacer las compras", opinó Paula Bisiau, subsecretaria de Movilidad Sustentable y Segura de la Secretaría de Transporte y Tránsito de la ciudad.

Un problema entre los jóvenes

La afirmación de la funcionaria va en línea con el fenómeno que dominó los siniestros viales en 2018 si se toma en cuenta que los jóvenes son los que más actividad nocturna tienen. El año pasado seis de cada diez víctimas tenían entre 15 y 34 años. Si se amplía la brecha, entre los 15 y 44 años, suman 82 víctimas fatales.

A pesar del componente del exceso de velocidad en más de la mitad de los decesos esto no implica que las víctimas hayan sido ocupantes de los vehículos involucrados en los accidentes. Por el contrario, los números de 2018 indican que los fallecidos que viajaban en automóviles disminuyeron respecto al año anterior (19 contra 25), mientras que los peatones tuvieron un aumento del 25%, de 48 a 65 muertes. "Son los usuarios más vulnerables de las vías, los que sufren las heridas más graves o fallecen. Es lo que pasa a nivel mundial", sostuvo Adriana Jakovcevic, gerente operativa del Observatorio de Seguridad Vial de la ciudad.

El incremento de peatones muertos representó el salto más brusco entre todos los protagonistas de la movilidad ya que el número de motociclistas fallecidos se mantuvo igual que en 2017 (56) y el de los ciclistas permaneció en el promedio de los últimos tres años (3). Según Bisiau en parte se debe a los controles a motociclistas que pasaron de 17.000 a 300.000 de un año y otro. Esos operativos incorporaron test de alcoholemia con el objetivo de estabilizar la curva de víctimas fatales.

La semana próxima en la Legislatura porteña se debatirá la regulación de los monopatines eléctricos como alternativa de transporte urbano. ¿Qué pasará con la incorporación de un nuevo actor? "Los usuarios de monopatines también serán vulnerables porque tienen su propio cuerpo para protegerse. Tendrán que ir por las ciclovías, no podrán circular por las veredas ni por vías rápidas aunque sí por calles secundarias. Es un actor muy reciente, pero con las medidas de precaución pensamos que no será una preocupación extra", aseguró Bisiau.

Como se dijo, los peatones son el eslabón más débil y esto quedó demostrado en su participación junto a otros protagonistas. Por ejemplo, la relación peatón-transporte de pasajeros estuvo presente en el 19,8% de los accidentes fatales, ubicándose al tope de las combinaciones posibles. En segundo lugar quedó moto-transporte de cargas (13,48%), luego moto-automóvil (12,06%), peatón-automóvil (9,93%) y peatón-transporte de cargas (7,80%).

Otros datos a tener en cuenta en el informe del Obervatorio de Seguridad Vial muestran que en la comuna 9 (Liniers, Mataderos y Parque Avellaneda), tuvo la mayor cantidad de fallecimientos en 2018 con 19 casos, seguida por la comuna 1 (Retiro, San Nicolás, Puerto Madero, San Telmo, Montserrat y Constitución) con 18. Además que en la General Paz se registró la tasa más elevada de víctimas fatales por kilómetro y uno de cada diez decesos se produjeron sobre su traza.