Abuso sexual de "largo alcance" en Iglesia católica de Missouri, dice fiscal

La Iglesia católica ha sido golpeada por el escándalo por abuso de menores en años recientes. (AFP/Archivos | SEBASTIEN BOZON)

El fiscal general del estado estadounidense de Misuri acusó el viernes a la Iglesia Católica de hacer la vista gorda ante abusos sexuales en su interior y remitió a una docena de exclérigos para que sean juzgados penalmente.

"El abuso sexual de menores por parte de miembros de las cuatro diócesis católicas romanas de Misuri ha sido un escándalo de largo alcance y sostenido", dijo, tras un año de investigación, el fiscal de más alto nivel de ese estado del Medio Oeste, Eric Schmitt.

"Durante décadas, frente a informes creíbles de abusos, la iglesia se negó a reconocer a las víctimas y en su lugar centró sus esfuerzos en proteger a los sacerdotes", dijo Schmitt en una conferencia de prensa.

El fiscal dijo que la investigación de registros de la diócesis en todo el estado reveló que 163 sacerdotes y otros miembros del clero habían sido acusados de abuso sexual o mala conducta contra menores.

Cerca de 80 de los acusados ya están muertos, pero el fiscal general indicó que remitirá a una docena de hombres para que sean procesados por las autoridades locales.

"La respuesta estándar a los reportes de abuso por parte de los líderes de la iglesia fue trasladar a un sacerdote ofensor por plazo corto a tratamiento y luego reasignarlo" a un nueva parroquia, dijo Schmitt.

"En estos casos, los miembros de parroquias, antiguas y nuevas, de un sacerdote ofensor no fueron notificados de la razón por la que era traslado. En el mejor de los casos, a las víctimas se les ofrecían servicios limitados de consejería para ayudar a recuperarse del abuso".

Un portavoz de la oficina de Schmitt dijo al The New York Times que los investigadores habían escuchado de más de 100 víctimas de abuso y habían hablado directamente con 45 víctimas o sus familias.

"Tuvimos un sacerdote que tuvo 21 víctimas, así que podemos asumir que el número está en cientos", dijo el portavoz, Chris Nuelle.

El Vaticano está luchando para hacer frente a una epidemia mundial de agresiones sexuales por parte de sacerdotes, en particular contra menores.

Gran parte del abuso ha durado décadas. Frente a las investigaciones criminales generalizadas, el papa Francisco anunció en mayo que todas las diócesis católicas tendrían tener un plan para denunciar los abusos.