Abuso sexual de niños y “rituales de sangre”: el horror que ocultaba una escuela de circo en Australia

Se anunciaba como la “oportunidad de aprender y dominar las habilidades del circo en un entorno equilibrado con la diversión y la disciplina”, pero en realidad era la fachada de un espectáculo de terror, que incluía secuestro y abusos sexuales.

El Arcade Circus operaba desde un almacén de ladrillo en ruinas en Katoomba, una localidad rural australiana en el área de las Montañas Azules.

El lunes pasado, los investigadores detuvieron a siete personas, cinco mujeres y dos hombres, afiliados a la escuela, por presuntamente abusar sexualmente de tres niños pequeños entre 2014 y 2016, según un comunicado de prensa de la Policía de Nueva Gales del Sur.

La Australian Broadcasting Corporation (ABC) informó que los tres niños, todos de menos de 8 años, no eran estudiantes en la escuela.

En total, los acusados ​​-entre ellos los hermanos Therese y Paul Cook, la hija de Therese, Yyani, y Meredith, hija adoptiva de Therese- enfrentan 127 cargos criminales, que incluyen violación, secuestro, agresión sexual agravada de un niño y material de abuso infantil. Otros tres acusados no han sido identificados por ser menores de edad.

Citando documentos judiciales, la ABC informó que al menos uno de los asaltos ocurrió el 25 de abril de 2016 durante Anzac Day, una fiesta australiana en honor a los veteranos militares. Ese día, Therese Cook y Yyani Cook-Williams presuntamente violaron a dos niños, de 4 y 7 años. Cook-Williams supuestamente obligó a los dos niños a tener relaciones sexuales entre ellos.

Paul Cook habría filmado los asaltos sexuales aunque no participó directamente en ellos. Meredith está acusada de violar a una de las víctimas siete veces.

En algunas ocasiones las violaciones se produjeron en presencia de otros acusados, de acuerdo con los documentos.

ABC también informó que la policía dijo que las víctimas fueron sometidas a un “ritual de sangre” donde se las obligó a beber su propia sangre en al menos una ocasión. La policía no ha detallado cómo las víctimas conocían a los acusados.

Hasta el momento no se han producido acusaciones de los estudiantes de la escuela circense, que canceló las clases en septiembre. La investigación comenzó en julio.