Amigos y familia describen a Salvador Ramos como un joven con problemas

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El abuelo de Salvador Ramos, el joven que atacó una escuela de Texas acusado de matar a 19 niños y dos maestras en el pueblo de Uvalde, dice que no sabía que su nieto tenía rifles de asalto de alto poder en casa.

“No sabía que tenía armas”, admitió Rolando Reyes a ABC News. “Si lo hubiera sabido, lo habría denunciado”.

Ramos, de 18 años, le disparó a su abuela de 66 años en la cabeza, robó el auto de la familia y condujo a la Escuela Primaria Robb.

“Todavía no se ha asimilado”, dijo Reyes.

La abuela de Ramos, que se cree que es Celia Martínez, se encuentra en estado grave, pero viva.

El adolescente se estaba quedando con sus abuelos después de haberse peleado con su madre, según la familia. Pasaba la mayor parte del tiempo solo en su habitación, jugando videojuegos.

“Era muy callado, no hablaba mucho”, describió Reyes.

El abuelo dijo que a veces llevaba a Ramos a trabajar con él, pues el joven faltaba frecuentemente a la escuela y no estaba listo para graduarse.

Reyes, quien tiene antecedentes penales, le dijo a ABC que legalmente no se le permite estar cerca de armas y que tampoco le gusta ver la violencia que provocan los tiroteos masivos en todo el país.

“Odio cuando veo todas las noticias de todas esas personas que reciben disparos, estoy en contra de todo eso. Yo digo: ‘¿Por qué dejan que esta gente compre armas y todo eso?’”, cuestionó.

Ramos había cumplido 18 años este mes y compró legalmente dos “rifles de plataforma AR” de estilo militar, así como cientos de municiones, según el senador estatal de Texas John Whitemire de Houston, quien fue informado por la policía estatal.

Su abuela lo había llevado recientemente a un restaurante Applebee’s para celebrar su cumpleaños.

Los amigos y familiares de Ramos lo describen como un adolescente con problemas, que era frecuentemente acosado en la escuela por su marcado ceceo, propenso a tener ataques agresivos contra sus compañeros y su familia.

“Era muy acosado, acosado por muchas personas”, dijo Stephen García, amigo cercano de Ramos en la secundaria, a The Washington Post. “Por las redes sociales, por los videojuegos, por todo... Era el niño más agradable, el niño más tímido. Solo necesitaba salir de su caparazón”.

El adolescente tuvo varias peleas en la escuela y muchas discusiones acaloradas con su madre.

“Publicaba vídeos en su Instagram en donde estaban los policías y llamaba a su mamá una p***a y decía que quería echarlo”, contó Nadia Reyes, compañera de preparatoria, al Post. “Gritaba y le hablaba a su mamá de una forma muy agresiva”.

Esta es una noticia de última hora y se actualizará.

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