Netanyahu con opción de formar gobierno religioso y de derechas, según sondeo

Agencia EFE
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Jerusalén, 23 mar (EFE).- El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, mantiene una amplia ventaja frente a sus rivales en las elecciones celebradas hoy, con opción de formar Ejecutivo si el derechista Yamina se une a sus socios garantizados, según los sondeos a pie de urna.

"Ciudadanos de Israel, ¡gracias! Distéis una gran victoria para la derecha y el Likud bajo mi liderazgo", celebró en sus redes sociales Netanyahu, que según medios contactó inmediatamente al líder de Yamina, Naftali Benet.

El juicio por corrupción que afronta Netanyahu no impediría que su partido Likud vuelva a superar los 30 escaños, mientras que el bloque de formaciones que se enfrentan a él, desde la derecha al centro-izquierda, rozaría la mayoría pero con menos posibilidades de conformar coaliciones.

"Haré solo lo que sea bueno para el Estado de Israel", dijo hoy Naftali Benet, líder de Yamina. Con 7-8 escaños según los sondeos, se perfila como la llave de Gobierno para que Netanyahu revalide el cargo, que ocupa ininterrumpidamente desde 2009.

Más de 6,5 millones de israelíes estaban llamados a votar hoy en las cuartas elecciones que celebra Israel en menos de dos años, y de cumplirse las estimaciones de voto, darían por una opción factible para salir del bloqueo político.

LA EXTREMA DERECHA EN EL PARLAMENTO

Netanyahu ya cuenta con el apoyo de sus socios tradicionales: Shas (ultraortodoxo sefardí) y Judaísmo Unido de la Torá (ultraortodoxo ashkenazí), que según las principales encuestas obtienen en conjunto entre 14 y 16 diputados.

A parte de estos, también tiene garantizado el respaldo del Partido Sionista Religioso, una coalición de extrema derecha y abiertamente homófoba y anti-árabe.

Entre todos suman 53-54 escaños, y si Yamina se integra permitiría superar la mayoría de 61 diputados de los 120 del Parlamento.

BLOQUE ANTI-NETANYAHU

Frente a esta previsible coalición, siete partidos de distinto corte ideológico obtendrían representación parlamentaria, según los sondeos.

El principal, con 18 escaños, es el centrista Yesh Atid de Yair Lapid, que ha intentado postularse como alternativa a Netanyahu, y al que Benet rechaza apoyar como primer ministro.

El exmiembro del Likud, Guidéon Saar, otro de los candidatos que optaron por rivalizar con Netanyahu con su recién creada formación Nueva Esperanza, llega solo con entre 5 y 6 escaños, menos que los 6-8 diputados del ultraderechista y laico Israel Nuestro Hogar, de Avigdor Liberman, opuesto al primer ministro.

Por su parte, el actual socio de Gobierno de Netanyahu, el centrista Beny Gantz, conseguiría mantenerse en el Parlamento (Knéset) con entre 7 u 8 escaños, igual que el izquierdista Meretz, con 6-7 asientos. Ambos temían no superar el umbral mínimo del 3,25% para tener representación.

El Partido Laborista remonta con siete escaños y la Lista Unida árabe, que llegó a ser tercera fuerza en el Parlamento, bajaría hasta los 8 o 9 diputados. La islamista árabe Raam, que no descartó apoyar un Gobierno con Netanyahu, no superaría el umbral electoral.

ELECCIONES EN PANDEMIA

La votación en Israel estuvo marcada hoy por las medidas anti-coronavirus y los centros de votación especiales para contagiados y ciudadanos en cuarentena. Urnas en hospitales, en carpas protegidas y hasta en el aeropuerto internacional de Ben Gurión intentaron facilitar el voto.

Sin embargo, durante la jornada se registraron los porcentajes más bajos de participación desde 2009, pese al ambiente animado de las calles tras la reapertura que ha permitido la campaña de vacunación, principal lema de campaña de Netanyahu.

Los votos especiales retrasarán el recuento y no se esperan resultados definitivos hasta el próximo viernes, según el Comité Electoral, aunque Netanyahu ya canta victoria.

"Está claro que la mayoría de los israelíes son de derechas y quieren un gobierno de derecha fuerte y estable", aseguró el jefe de Gobierno en relación a unas encuestas que muestran, más allá de las alianzas, una mayoría parlamentaria derechista y religiosa.

Laura Fernández Palomo

(c) Agencia EFE