El Reino Unido vota en unas elecciones locales que ponen a prueba a Johnson

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Londres, 5 may (EFE).- Los ciudadanos del Reino unido votan este jueves en unas elecciones municipales parciales que servirán de barómetro del mandato del primer ministro conservador, Boris Johnson, cuyo liderazgo está en cuestión tras ser multado por participar en fiestas ilegales en Downing Street durante la pandemia.

En un día soleado en buena parte del país, millones de personas eligen en Inglaterra 4.360 concejales en 146 consistorios (de un total de 333) disputados por última vez en 2018, muchos de ellos dentro de Londres, donde sin embargo no se renueva el alcalde, el laborista Sadiq Khan, reelegido en otros comicios el año pasado.

En Escocia, donde el laborismo espera superar a los "tories" como segunda fuerza por detrás de los independentistas, están en liza todos sus 32 ayuntamientos, así como los 22 de Gales, territorio en el que la formación de Keir Starmer aspira a ampliar su ventaja.

Se celebran además elecciones autonómicas en Irlanda del Norte, donde los sondeos indican que podría ganar por primera vez el Sinn Féin, antiguo brazo político del ya inactivo IRA y partidario de la reunificación de la isla de Irlanda.

ASUNTOS LOCALES Y ESCÁNDALOS NACIONALES

Esta es la primera cita con las urnas desde que a finales de 2021 estalló el escándalo de los festejos que violaron la normativa anticovid en las oficinas de Johnson -una infracción de la que ahora también se acusa a Starmer- y desde que el 24 de febrero empezó la guerra en Ucrania.

También domina en estos comicios, según las encuestas, la pérdida de poder adquisitivo de la población por el encarecimiento de la energía y el aumento de la inflación.

Sin embargo, Ella Robertson-McKay, militante del Partido Conservador en el céntrico barrio londinense de Westminster, considera que nada de todo esto incidirá en el resultado, que se conocerá entre la madrugada del viernes y la tarde del sábado.

"De lo que realmente la gente quería hablar durante la campaña es de la recogida de basuras, los servicios sociales o los agujeros en la calzada", asegura a Efe a las puertas de un colegio electoral.

El distrito de Westminster, en poder de los "tories" desde su creación en 1964, es uno de los que los laboristas ambicionan, junto con Wandsworth y Barnet, aunque la joven de 30 años ve "muy improbable" que lo consigan.

"Nuestro ayuntamiento está muy bien gestionado. Tenemos impuestos muy bajos y excelentes servicios", mantiene.

En su opinión, las críticas al primer ministro por presuntamente engañar al Parlamento no restarán necesariamente votos a los conservadores en estas elecciones, porque se ven compensadas por su "fuerte apoyo" al presidente ucraniano Volodímir Zelenski. "Me hace sentir orgullosa", afirma.

CRÍTICAS A LOS LÍDERES

Las juergas en Downing Street, así como los casos de mala conducta sexual entre varios diputados conservadores, sí pesan entre los votantes, en su mayoría laboristas, de Bethnal Green, en el este de Londres.

"Este Gobierno carece de ética. ¿No se dan cuenta estos 'tories' de que no pueden jugar, como si estuvieran en el patio del colegio, con sus guerras, sus fiestas y sus pasatiempos pornográficos?", declara Margaret Graham, maestra de 50 años.

Aunque vota laborista, Graham tampoco está entusiasmada con Starmer, al que ve "flojo".

A su parecer, los dos grandes partidos británicos están anclados en puntos de vista "antiguos" derivados "del patriarcado" en que "todo es blanco o negro", sin lugar para "la innovación y el pensamiento alternativo", dice a Efe.

A su vecina Eileen Short también le gustaría ver que "los conservadores se descalabran" electoralmente, pero el líder de la oposición no le inspira confianza.

Desde que llegó al liderazgo en abril de 2020 en sustitución del radical Jeremy Corbyn, "ha hecho una purga de la izquierda", lamenta.

"Con Starmer es un regreso a la época de (el ex primer ministro laborista Tony) Blair, con la guerra de Irak, las privatizaciones de servicios públicos y la fragmentación de la educación y el sistema sanitario", rememora.

En otro colegio en el cercano barrio de Hackney, David Smith, un guarda de seguridad de 48 años, se declara en cambio "fan" del dirigente laborista, al tiempo que condena a Johnson: "Se tiene que ir ya. Es un mentiroso que solo piensa en él y sus amigos", sentencia.

Judith Mora

(c) Agencia EFE

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