Abogado de Trump había prometido que todo el material clasificado se había devuelto en junio

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© REUTERS - David Dee Delgado

Trump está bajo investigación federal por una presunta violación de la Ley de Espionaje a raíz del mal manejo de documentos clasificados, una infracción que puede acarrear años de cárcel. Ambas pesquisas se suceden en medio de un complejo contexto electoral, en el que se juega la mayoría en ambas cámaras del congreso.

Según publicó el diario The New York Times este 13 de agosto, uno de los abogados de Donald Trump, expresidente de los Estados Unidos, firmó una declaración en la que se afirmaba que todo el material clasificado en poder del antiguo inquilino de la Casa Blanca había sido devuelto a las autoridades.

El documento se firmó en junio después de que un alto funcionario del Departamento de Justicia visitara la casa del magnate en Florida, la misma registrada por el FBI esta semana, para discutir sobre el manejo del material sensible que poseía Trump.

Los frutos de la búsqueda de la agencia de inteligencia estadounidense en la mansión de Mar-a-Lago, once tomos de documentos clasificados, desmienten lo que el abogado de Trump había afirmado en junio.

Según el rotativo estadounidense, el hecho de que exista esta declaración muestra que el expresidente y su defensa no han sido claros en cuanto al material en la residencia del predecesor de Biden.

Ante esta situación, el Departamento de Justicia no ha emitido declaración alguna.

Este sábado 13 de agosto también se supo que los presidentes de los comités de Inteligencia de la Cámara de Representantes y el de Supervisión y Reforma cuestionaron a la directora nacional de Inteligencia, Avril Haines, sobre qué daños puede haber causado a la seguridad nacional el hecho de que Trump tuviese los documentos.

Ambas cabezas de junta, pertenecientes al partido demócrata, señalaron que "la conducta del expresidente Trump ha puesto potencialmente en grave riesgo nuestra seguridad nacional. Este tema exige una revisión completa, además de la investigación policial en curso".

Un contexto complejo que levanta acusaciones

El allanamiento y la cuestión pública de las investigaciones contra Donald Trump se suceden en medio de la carrera electoral por las elecciones de medio término, en la que los demócratas se juegan su mayoría en ambas cámaras del Congreso.

El partido del presidente Joe Biden no llega con las mejores expectativas a los comicios, especialmente por la baja popularidad del mandatario. Sin embargo, una serie de victorias demócratas en los últimos días ha dado un respiro al partido en el poder.

Por ejemplo, la muerte del líder de al Qaeda, la aprobación de la billonaria Ley de Reducción de la Inflación, la baja a unas décimas del encarecimiento, entre otras.

En la Cámara, se ha acusado a la mayoría demócrata de "crear la ilusión de estar haciendo algo positivo antes de las elecciones", mientras que el líder de la minoría de los conservadores, Kevin McCarthy, recordó que ante una hipotética victoria republicana "llegará un nuevo Congreso con un nuevo plan para cambiar las cosas".

Una mayoría republicana en alguna o en ambas cámaras del legislativo estadounidense dificultaría enormemente la gestión de Biden, ya que necesitaría alianzas entre los dos partidos para hacer avanzar sus planes de reformas.

Unas alianzas que todavía se ven más imposibles después de la investigación contra Trump, una de las zanjas más profundas entre los dos colores de la política estadounidense.

La mayoría de republicanos en el Congreso consideran que el allanamiento de Mar-a-Lago y las pesquisas judiciales alrededor del político y magnate es una "cacería de brujas". Lo cierto es que los miembros del partido se han reunido en defensa de Donald Trump, quien coquetea desde hace tiempo con la posibilidad de volver a presentarse a las elecciones en 2024 sin confirmarlo.

Un contexto complejo en el que se levantan acusaciones electorales en beneficio de la tolda política en el poder.

Con Reuters