Abdalá Hamdok, el rostro del consenso imposible en Sudán

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El primer ministro de Sudán, Abdalá Hamdok, el 18 de octubre de 2021 en Jartum (AFP/-) (-)

Abdalá Hamdok, el economista que hizo carrera en instituciones internacionales antes de convertirse en primer ministro de Sudán, renunció a su cargo este domingo, tras fracasar en su apuesta de lograr un consenso con los militares para conducir el país hacia la democracia, tras 30 años de dictadura.

En agosto de 2019, Hamdok encarnó la esperanza de que el poder fuera devuelto a los civiles: iba a compartir durante un tiempo la dirección de este gran país del este africano y uno de los más pobres del mundo, con el ejército, que lo había dirigido prácticamente siempre desde su independencia.

Pero después, este hombre de 65 años, que volvió a Sudán en 2019, coincidiendo con la "revolución" que derrocó a Omar al Bashir, tomaría las riendas del país, rodeado únicamente de civiles, y organizaría unas elecciones libres en 2023 tras 30 años de dictadura islamista-militar. Un gran desafío.

Y el primer gran revés para el primer ministro llegó 25 de octubre de 2021.

- "Rehén" y después "traidor" -

Ese día, al amanecer, los soldados se presentaron en su casa y se lo llevaron junto a su esposa ante el general Abdel Fattah al Burhan, el responsable del ejército, que anunció poco después la disolución de todas las instituciones del país y el fin de la transición hacia la democracia.

Un mes después, el 21 de noviembre, el primer ministro lograba salir del arresto domiciliario y recuperaba su puesto, fruto de un acuerdo con el general golpista Burhan.

En las calles, el mismo movimiento que había pedido la liberación de su héroe, mantenido como "rehén", lo calificó de "traidor", que se alió con el ejército permitiendo así "el retorno del antiguo régimen".

Hamdok argumentó que quería evitar un baño de sangre frente a una represión que ya había causado medio centenar de muertos y aseguró que quería preservar los logros de la "revolución".

Pero el pasado 19 de diciembre, reconoció, en el tercer aniversario de esta revolución sudanesa, que se había producido "un importante paso hacia atrás" y denunció la violencia y el callejón sin salida político.

Finalmente este economista, casado y padre de dos hijos, formado en Sudán y en Gran Bretaña, anunció este domingo que tiraba la toalla.

"Intenté lo mejor que pude impedir que el país se hundiera en la catástrofe, pero hoy vive un giro peligroso que amenaza su supervivencia", dijo en un discurso en la televisión pública.

Nacido en enero de 1956 en el estado de Kordofán del Sur, Hamdok fue alabado por lograr un acuerdo de paz en esta zona en octubre de 2020 entre una coalición de grupos rebeldes y las fuerzas gubernamentales.

Además, bajo su mandato, Sudán fue retirado de la lista estadounidense de países que apoyan el "terrorismo", tras reconocer al Estado de Israel.

Sin embargo, Hamdok parece haberse negado a seguir siendo el rostro civil de un golpe de Estado militar que despertó el espectro del aislamiento internacional de Sudán.

En el plano económico, Hamdok logró que el Fondo Monetario Internacional borrara una parte importante de la deuda del país.

Pero las políticas de austeridad pedidas por la organización afectaron su popularidad. Sudán, con 45 millones de habitantes, es uno de los países más empobrecidos del mundo.

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