Abandonan el coche durante un safari y los guepardos les obligan a entrar en él a la carrera

A la familia francesa protagonista de esta historia se le ocurrió que bajarse del coche en el que recorrían los terrenos de un safari en Holanda era buena idea pese a que un grupo de guepardos estaba cerca, muy cerca. Tanto, que después de varios paseos familiares, los animales echaron a correr tras ellos obligándoles a hacer lo propio para ponerse a salvo de nuevo en el interior del vehículo.

La secuencia fue grabada por los ocupantes del coche que iba detrás y no salían de su asombro al ver la temeridad que sus compañeros de safari estaban cometiendo. Se encontraban en el Beekse Bergen Safari Park, en Holanda, parados, contemplando de cerca a un grupo de guepardos que están tirados tranquilamente en la hierba, la mayoría de espaldas a los visitantes.

Entonces se ve cómo en el coche delantero alguien abre una de las puertas. Se entiende que para hacer fotos. Después una mujer se baja y guarda un par de cosas en el maletero. Acto seguido, un adolescente desciende del coche y también un niño más pequeño. Los guepardos, a lo suyo. Como si con ellos no fuese la cosa. Todos de nuevo en el vehículo, que reanuda la marcha.

Una familia que descendió del coche en el que hacían un safari fue perseguida por un grupo de guepardos que les obligó a volver corriendo al vehículo. (Foto: REUTERS/Radu Sigheti)

Cual es la sorpresa de quienes graban su visita al safari cuando ven que uno de los guepardos echa a correr. Ha detectado algo de interés unos metros más allá. Y lo que ha visto es a la misma familia de antes que en la curva siguiente había decidido bajarse de nuevo del coche, alejarse de él y contemplar lo que fuese que allí había más de cerca llamando, esta vez sí, la atención de los guepardos.

Estos les persiguen y acorralan mientras los humanos corren para ponerse de nuevo a salvo. La mujer coge en brazos al niño más pequeño y sin tampoco demasiada prisa va hacia el coche. Quizá pensó que si corría a toda velocidad sería peor.

En declaraciones recogidas por The Independent, el gerente del parque holandés Niels de Wildt, aseguraba que habían tenido “mucha suerte” porque en ese momento los guepardos ya habían comido, “no tenían mucha hambre y no estaban en modo de caza”. De lo contrario, el atrevimiento de esta familia podría haberse saldado con algo más que un susto.