A dos años de triunfo, AMLO divide visiones

Alberto Morales y Pedro Villa y Caña

CIUDAD DE MÉXICO, julio 1 (EL UNIVERSAL).- A dos años de su triunfo electoral en 2018, el presidente Andrés Manuel López Obrador ha abierto al menos 18 frentes que lo han confrontado con distintos sectores de la sociedad, y que han impactado en su popularidad y en sus decisiones de gobierno.

Los analistas José Antonio Crespo, Mauricio Merino, Luis Estrada y Eduardo Bohórquez dijeron que este 1 de julio, cuando se cumplen dos años del triunfo electoral de Andrés Manuel López Obrador, el Presidente no tendrá buenas cuentas que informar.

En tanto que Jacqueline Peschard, académica de la UNAM y excomisionada del Inai, consideró que esta administración ha generado una expectativa de combate a la corrupción y la transparencia, pero tiene un déficit enorme en la materia, pues no ha sido promotor de la transparencia.

"El Ejecutivo, con su rigidez y obstinación, ha emitido un claro rechazo a organismos autónomos como el Inai", señala.

Tan solo en este 2020, en plena crisis de salud generada por la irrupción del Covid en México, el Titular del Ejecutivo puso en la congeladora la cercana relación con la que inició su administración con los consejos Coordinador Empresarial (CCE) y Mexicano de Negocios.

También se ha lanzado en contra de los médicos que están favor del mercantilismo; de los científicos que se resisten a los cambios y la austeridad; a los gobernadores de oposición; a la Cofece, por su altos sueldos y amplia burocracia. Aunado a ello, tuvo desencuentros a raíz de las movilizaciones de mujeres ocurridas el 8 y 9 de marzo de este año.

También, sus críticas se han dirigido a los organismos autónomos como el INE o el Inai, al considerarlos onerosos y poco eficaces. Más recientemente, ha cuestionado a otras instituciones como el Conapred o la Conavim.

"Solo buenos propósitos". Al hacer un balance de la gestión del Titular del Ejecutivo, José Antonio Crespo señala que éste es malo, tanto en lo económico como en salud y en materia de seguridad, porque de nada sirve tener muy buenos propósitos si aplicas una política mal planteada.

"De nada sirve tener muy buenos propósitos, si no sabes cómo conseguirlos y si aplicas una política mal planteada, entonces todo te va a salir mal", señala el maestro en Sociología Política.

Para Mauricio Merino, académico del CIDE, el presidente López Obrador "no ha tenido buenas cuentas", sino muchas, muchas palabras, adjetivos y promesas.

"Es un gobierno de promesas, de adjetivos y sí de muchísimas palabras para decir lo que va a suceder y a culpar a todos los demás por si no sucede, esa ha sido su mecánica. El país está mal, está pasando por un momento muy delicado, estábamos preocupados porque no llegaban los medicamentos y había problemas con el sistema de Salud, antes del gobierno de López Obrador, pero ahora la pandemia todo lo puso de cabeza.

Luis Estrada Straffon, director de la consultoría SPIN, agrega que el Mandatario pone una expectativa que llama Cuarta Transformación, comparándola con la Independencia, la Reforma y la Revolución, y si fuera cumplida, veríamos una cambio real.

"Así como todos los países, [México] ha sido afectado por la crisis de Covid-19 y la crisis económica, mas no hay ningún buen resultado en seguridad, ni salud. En esos tres temas, los más relevantes para la sociedad, no hay una buena noticia, es por eso que el Presidente llena todos los días las conferencias con ataques, críticas, polémica y con la división que le permite generar un debate entre los que lo apoyan y los que no".

Eduardo Bohórquez, director de Transparencia Mexicana, apunta que si bien hubo un punto de inflexión positivo al inicio del sexenio en el tema del huachicol, en el que el gobierno gozaba de enorme apoyo y respaldo, ahora está marcado por la crisis económica generada por la pandemia.