Cinco años sin Nemtsov, el opositor asesinado frente al Kremlin

Agencia EFE

Moscú, 27 feb (EFE).- Los rusos recuerdan hoy a Boris Nemtsov, el líder de la oposición democrática rusa tiroteado hace cinco años frente al Kremlin, sonado crimen que persigue desde entonces al presidente ruso, Vladímir Putin, que es acusado por los opositores, la familia y Occidente de instigar el asesinato y encubrir a sus organizadores.

"Está claro que (el líder chechén, Ramzán) Kadírov fue el organizador. ¿Es Putin quien encargó el asesinato o fue el mismo Kadírov y su entorno? Eso nadie lo sabe", comentó a Efe el opositor Iliá Míschenko, colaborador de Nemtsov.

PUTIN, ¿RESPONSABLE?

La oposición y la familia de Nemtsov, gobernador, diputado y viceprimer ministro en tiempos de Borís Yeltsin, acusan al presidente de ser "responsable políticamente" del asesinato por crear la atmósfera de odio contra la oposición tras la anexión de la Crimea ucraniana en 2014, a la que se opusieron muchos liberales rusos.

Putin conocía personalmente al asesinado, que había sonado en su momento como candidato a sustituir a Yeltsin, e incluso lo recibió en el Kremlin nada más asumir el poder, pero con el paso del tiempo, según recordaba Míschenko, Nemtsov se decepcionó con el autoritarismo del antiguo agente del KGB, se pasó a la oposición parlamentaria y llegó a liderar las protestas callejeras.

Poco antes de la medianoche de un viernes, Nemtsov recibió cuatro balazos cuando en compañía de su novia cruzaba el puente Moskvoretski, frente al Kremlin, disparos que le causaron una muerte inmediata.

Cinco hombres, todos ellos oriundos de Chechenia, fueron condenados en 2017 por preparar y perpetrar el asesinato, entre ellos el considerado autor material de los disparos, Zaur Dadáev, que cumple una pena de veinte años de prisión.

Muchos moscovitas se acercaron hoy con flores al puente frente a las muros del Kremlin donde Nemtsov fue tiroteado por los sicarios chechenes el 27 de febrero de 2015, lugar en el que sus antiguos partidarios montaron un improvisado altar con fotos y velas.

CONDENA OCCIDENTAL

Les secundaron los embajadores occidentales, encabezados por el representante de la Unión Europea, que instó en un comunicado a las autoridades a investigar de una vez por todas y de manera "transparente" el asesinato del opositor.

"A pesar de los numerosos obstáculos, Borís Nemtsov tuvo el coraje de trabajar para promover los valores democráticos y el pluralismo político en Rusia (...), y continúa inspirando a muchos en un momento en el que los derechos de la sociedad civil y la prensa independiente son cada vez más restringidos y las libertades minadas con leyes represoras", señaló la UE.

Por su parte, Estados Unidos instó a las autoridades a encontrar a los organizadores y a los que encargaron el asesinato, y les exhortó a "rendir memoria" al opositor como se merece.

En homenaje al político asesinado y en solidaridad con la oposición democrática rusa, varias capitales, como Washington, Kiev o Praga -ayer mismo- renombraron las plazas y calles donde se alojan las embajadas de Rusia en esas ciudades dándoles el nombre de Borís Nemtsov.

Sin embargo, mientras el golpista Dmitri Yázov, el mariscal que participó en 1991 en la asonada contra Mijaíl Gorbachov para salvar la URSS, fue despedido hoy con todos los honores, el Kremlin negó que baraje alguna iniciativa para recordar al opositor.

LÍDER CHECHEN, SOSPECHOSO NÚMERO UNO

Vadim Prójorov, abogado del opositor, al que representó durante 14 años, acusó a Putin de dar la orden directa de no "seguir hurgando" en la herida, es decir, en la investigación, para no poner en evidencia que Kadírov fue el organizador del crimen.

"No hay ningún avance y no puede haberlo mientras los dirigentes del país no tengan voluntad política", aseguró a la prensa local.

Recordó que en el banquillo de los acusados nunca se sentaron ni los organizadores ni los que encargaron el asesinato, entre los que figuraría Kadírov, enemigo acérrimo de la oposición y de los defensores de los derechos humanos, y Ruslán Guereméyev, subcomandante del batallón Sever (Norte) del Ministerio de Interior de Chechenia.

La hija de Nemtsov, Zhanna, quien recordó que su padre investigaba la muerte de soldados rusos en el este de Ucrania cuando fue asesinado, insiste en que Kadírov sea interrogado por los fiscales, petición que ha sido rechazada.

Kadírov, quien tachó antes del asesinato a los opositores como Nemtsov de "enemigos del pueblo" en un artículo en el diario "Izvestia", calificó de "auténtico patriota ruso" al presunto ejecutor del crimen.

El abogado de Nemtsov aún fue más allá al insinuar, en clara alusión a Putin, que el que encargó el asesinato podría ser "perfectamente" un alto cargo superior a Kadírov y también al jefe de la Guardia Nacional rusa, Víctor Zólotov, al que considera cómplice en el caso.

DEMANDA DE UNA NUEVA INVESTIGACIÓN

En vísperas del aniversario, la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE) demandó la apertura de una nueva investigación criminal.

El informe de la OSCE acusa a las autoridades de negarse a cooperar para el esclarecimiento del caso y recuerda que en el asesinato podrían estar implicados tanto los órganos de seguridad rusos como los dirigentes chechenes.

Los diputados rusos en la Asamblea Parlamentaria de la OSCE rechazaron el informe, que consideraron un claro ejemplo de "rusofobia" elaborado por encargo de opositores exiliados y enemigos del Kremlin.

Además, una fuente oficial comentó hoy a la agencia Interfax que la investigación del asesinato nunca cesó y que proseguirá "hasta el pleno esclarecimiento del caso", aunque no descartó que pasen años hasta dar carpetazo a este asunto.

MARCHA DE PROTESTA

La oposición conmemorará el sábado el quinto aniversario del asesinato de Nemtsov con una marcha multitudinaria en el centro de Moscú al que podrían acudir varias decenas de miles de personas.

"Era un hombre libre, eso es lo que mejor le definía. Libre, carismático y flexible. Tuvo la capacidad de unificar a la oposición. Sabía encontrar compromisos entre gente de distinto signo político", señaló Míschenko.

De hecho, la oposición extraparlamentaria aprovechará la marcha del sábado para protestar contra Putin y su reforma constitucional, que la oposición considera una estratagema para perpetuarse en el poder y restringir las libertades civiles.

Ignacio Ortega

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