Año Nuevo: con lujosas fiestas, Punta del Este celebró la noche más convocante del verano

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El Club de Playa, en Manantiales, repleto de argentinos para recibir el Año Nuevo en la fiesta Sensation
Domitila Dellacha

PUNTA DEL ESTE (Enviada especial).- Ni la aparición de la variante ómicron de coronavirus ni la brecha cambiaria pudieron frenar el regreso de los festejos de Año Nuevo en Punta del Este. Destino glamoroso por excelencia, en el balneario uruguayo se hizo la cuenta regresiva, se llenó el cielo de fuegos artificiales y se desplegaron fiestas desde Punta Ballena hasta José Ignacio.

En una temporada atípica, con un 26 por ciento menos de argentinos que en el último verano prepandémico, Punta del Este vivió una noche digna de sus mejores épocas. Con familia o entre amigos, los veraneantes despidieron 2021 con ceremonias de todo tipo. En íntimas comidas o en restaurantes con menús cotizados en dólares (que oscilaron entre US$120 y US$500), la celebración del año tuvo ofertas variadas, y esa tendencia se replicó para recibir el año 2022.

En una noche que llevó el mercurio a unos 21° de temperatura, sobre la playa se acomodaron desde temprano familias enteras –incluso con cochecitos- para ser testigos del show de fuegos artificiales. Sin protocolos, las copas de champagne se alzaron y se dio por comenzado una maratón de festejos que se extendió –en la mayoría de los casos- hasta bien entrada la mañana del 1° de enero.

El Club de Playa, en Manantiales, repleto de argentinos para recibir el Año Nuevo en la fiesta Sensation
El Club de Playa, en Manantiales, repleto de argentinos para recibir el Año Nuevo en la fiesta Sensation


El Club de Playa, en Manantiales, repleto de argentinos para recibir el Año Nuevo en la fiesta Sensation

Pasada la medianoche y los primeros brindis, la primera fase de la noche comenzó. Mientras que los brasileños tuvieron su festejo de Reveillon en la Parada 3 de la Mansa, una procesión de autos se encaminó en dirección a La Barra, Manantiales y José Ignacio. Los tres puntos esteños concentraron la mayor movilización de gente, con al menos siete masivas fiestas diseminadas por esa zona.

Cerca de las 2 de la madrugada, el coqueto barrio cerrado de Manantiales, Laguna Blanca, se convirtió en un foco neurálgico. Caravanas de lujosos autos y camionetas hacían largas filas para ingresar a una celebración previa con amigos.

La Box (en la Parada 12 de la Brava); Pixel (en El Placer, con Meme Bouquet y Puli Di María como algunos de los Djs); Jet (Parador Bagatelle); VIK (en La Barra); Sensation (Club de Playa, Manantiales); La Juanita, Club House de Laguna Escondida (José Ignacio); Joseph Cipriati (en Madame Club La Barra), fueron algunas de las opciones masivas abiertas al público en general. Con alternativas para todas las edades y estilos de música de preferencia, miles de argentinos y uruguayos bailaron hasta bien pasado el amanecer. Algunos coronaron el comienzo de un nuevo año con un baño en el mar.

Pese a los requisitos, el certificado de vacunación previo al ingreso de masivas fiestas no fue una constante.

Las fiestas privadas –solo con invitación y exclusivas listas- también fueron una predilección en esta edición de verano. En un terreno frente al Balneario Buenos Aires, en los jardines de megacasas de José Ignacio con vista al mar o en las terrazas del histórico barrio de San Rafael. Con el regreso de la música electrónica como reina indiscutida a la noche esteña, el jet set del balneario esteño celebró de punta en blanco. Los habitués dijeron presente y reconfirmaron que los festejos herméticos marcan tendencia.

En Punta del Este quedó claro que la noche del 31 es el punto más alto y convocante del verano.

En alerta

En este contexto, según pudo saber LA NACION, autoridades municipales prendieron las alarmas para detectar fiestas clandestinas que no se adecuaron a los protocolos sanitarios del Ministerio de Salud uruguayo. La Dirección de Gestión Ambiental de Maldonado ya hizo una primera denuncia ante la Justicia charrúa, tras advertir un encuentro sin autorización en la zona de Rincón del Indio.

Al menos siete fiestas fueron rechazadas por no estar en cumplimiento con los requisitos que impone el ministerio de Salud de Uruguay, en el marco de la pandemia del coronavirus. Otro puñado continúa bajo revisión. Los organizadores que incumplan con la norma se enfrentan –además de potenciales procesos judiciales- a multas de hasta 28 mil dólares, según advirtieron fuentes oficiales a este medio.

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