Año Nuevo Chino, invitación para salir de la adversidad

CIUDAD DE MÉXICO, enero 20 (EL UNIVERSAL).- El chamán Macario prepara con sus manos un par de monederos rojos. Les coloca las tres monedas doradas para llamar a la abundancia, al amor y estabilidad, luego rocía un poco de elixir de albahaca y romero, que se impregna en las fosas nasales.

Las personas que arriban a su puesto ven cómo el chamán coloca un billete, semillas y las tres monedas doradas; les explica en qué consiste el ritual. Preparar esto para la gente que comienza a arribar al Barrio Chino para sumarse a los festejos por un año más, es conducirlos a que dejen la envidia y la gente vuelva a verse a los ojos.

El Año Nuevo Chino, el del conejo, invita a dar un brinco hacia adelante a las adversidades, al mal de amores, para recomponerse y dejar a un lado las cosas que aquejan la vida. Macario alude a que las personas deben volverse más analíticas, audaces y comenzar a disfrutar las cosas.

Es un nuevo amanecer, dice, pues el día en que inició la pandemia, justo en el año de la rata, el cielo era rojizo y luego oscuro. Después de eso las autoridades llamaron al confinamiento. Este es el segundo año al hilo que se festeja en la calle de Dolores.

El Barrio Chino estaba en plena fiesta, los puestos sobre la calle Independencia arropaban a los trabajadores que salen a comer de las oficinas gubernamentales en la colonia Juárez. Para otras personas es tradición caminar y comprar ramen frito, pan y galletitas de la suerte, esas que van a partir con dos dedos bajo una alegría genuina de encontrarse con un pensamiento que conecte con ellas.

Macario llama a los dragones, que se colocan en los pasillos. Fotos, videos y selfies para ver el baile del dragón y el chamán comienza a aventar a la gente billetes y monedas doradas.?