Un año de caos vial y horas de viaje sin la L12

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Laura Arana

CIUDAD DE MÉXICO, abril 30 (EL UNIVERSAL).- A un año de la suspensión del servicio de la Línea 12 del Metro, de Tláhuac a Mixcoac, habitantes del sur, poniente y oriente padecen a diario de jornadas de traslado que llegan, incluso, hasta las tres horas, derivado del tráfico vial que se suscita en una avenida en la que conviven las unidades que prestan el servicio emergente del Gobierno de la Ciudad para aminorar el impacto (Metrobús, RTP y Trolebús), así como microbuses, taxis, mototaxis, ciclistas, automóviles particulares, peatones y trabajadores de la Línea Dorada.

A raíz de que 20 estaciones están cerradas, derivado del colapso de una trabe que ocasionó la caída de dos vagones del Metro, donde murieron 26 personas, el gobierno de Claudia Sheinbaum puso en marcha un sistema emergente que consiste en el despliegue del sistema Metrobús (que se mantiene gratuito); la Red de Transportes de Pasajeros (RTP) (con un costo de cinco pesos) y el Trolebús (con el pago de dos pesos).

La administración capitalina instaló sobre avenida Tláhuac estaciones provisionales para abordaje y descenso de usuarios que elijan subirse al Metrobús.

La gente puede decidir las rutas de Tláhuac a Coyuya o Atlalilco-Tláhuac, en servicio expreso u ordinario. Las improvisadas estaciones cuentan además con pantallas que indican las estaciones donde se ofrece el servicio.

Mientras que en el caso de RTP y Trolebús, se colocaron unifilas en zonas de abordaje permitido, para dividir a los pasajeros.

En los tres sistemas, en hora pico, se observa alta afluencia de pasajeros con un avance rápido para tomar las unidades, aunque la mayoría de los vehículos van llenos.

De acuerdo con la Secretaría de Movilidad (Semovi), el Metrobús realiza más de 50 mil viajes; RTP, más de 60 mil, y la L7 de trolebuses que se extendió a Tláhuac, cerca de 30 mil viajes.

El titular de Semovi, Andrés Lajous, informó en sus redes sociales que durante abril se incrementó el número de vehículos del Metrobús y RTP para mejorar los tiempos de espera. También detalló que en el caso de la Red de Transporte de Pasajeros pasaron de 140 a 150 unidades.

Otra imagen constante en avenida Tláhuac son los microbuses de las rutas 30 y 62, que en su mayoría son unidades desgastadas, descuidadas, que hacen paradas no autorizadas, y a velocidad alta, peleando el pasaje.

También se observó la presencia de taxis fuera de las estaciones cerradas, principalmente sin cromática. Y de mototaxis, los cuales tienen una tarifa que va de los 10 pesos hasta los 70, dependiendo el trayecto.

Insoportable, el servicio en horas pico, dicen usuarios

Viajar sobre la avenida Tláhuac implica, como conductor, estar atento al paso del Trolebús, de camiones, micros, autos particulares, ciclistas que van en sentido contrario, peatones que se cruzan por debajo del tramo elevado corriendo porque no hay puentes peatonales, así como de unidades del Metrobús, que pese a tener un carril confinado, según señalizaciones instaladas, nadie respeta.

Y para el viajero a bordo del transporte público es padecer de tramos con cierres parciales, debido a que la Secretaría de Obras lleva a cabo la reparación de la Línea 12. Situación de las calles 5 de Mayo y el Tanque, donde los vehículos, de contar con dos carriles ahora utilizan uno, debido a que hay maquinaria para sacar rieles, balasto de los 4.7 kilómetros del tramo subterráneo.

Eduardo Colín, estudiante y habitante de la alcaldía Tláhuac, utiliza el servicio emergente del Metrobús de lunes a viernes. Va hasta Ciudad Universitaria.

Cuando operaba la línea del Metro, su trayecto era de media hora para llegar de Tláhuac a Zapata, para el transbordo a la estación CU de la Línea 3, con un tiempo promedio de arribo a la Universidad de alrededor de 50 minutos-una hora. Sin embargo, hoy el viaje total implica destinar hasta dos horas, que se prolongan a tres, si el clima o algún accidente vial complica el tránsito.

"Está medio cañón porque voy medio lejos y la verdad sí batallo mucho sin Metro. En la hora pico está insoportable, como ahorita, ya chocaron allá. Se hará eterno. El tiempo es lo que se ha padecido más en este año que no opera, a las 14:00 horas se pone insoportable", acotó.

También durante el recorrido de este diario, se presenció un choque entre un microbús de la Ruta 62 y un vehículo particular. Israel Pineda y su madre son los dueños de la unidad que fue embestida por el transporte público, quienes aseguraron que es muy común este tipo de accidentes, ya que estas unidades se pelean constantemente por el pasaje, ocasionando conflictos viales.

"Nos aventó el microbús y nos pegaron. Es bastante común que se avienten en esta zona, además se ponen a hacer base para atender a la gente de la Línea 12 que va para Mixcoac. Así que no dejan pasar, se avientan", explicó mientras esperaba a la aseguradora para el levantamiento del reporte.

Joel Badillo, barnizador y quien utiliza el servicio RTP, afirmó que por la mañana hace tres horas de viaje de la estación San Lorenzo Tezonco a Mixcoac, cuando antes hacía casi 45 minutos: "El caso ya se alargó mucho y queremos que se agilice más. Si dicen que este año estará, qué bueno, pero que lo hagan bien".

Mientras que Jorge Corona, después de ser revisado en el operativo de Pasajero Seguro en el Cetram Mixcoac, abordó el RTP con dirección a la estación Culhuacán. "Antes me hacía media hora, hoy una hora. A veces no hay camiones y hay que esperar; otras hay una cola enorme.

En tanto, Soledad Elizalde espera el MB afuera del Metro Atlalilco y se dirige a Insurgentes Sur. A la pregunta de si se subirá al Metro con confianza una vez que sea reparada, respondió: "Sí, por qué no. Si nos toca, pues ya ni hablar, no hay de otra".

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