A los 80 años, murió en España el poeta Alberto Szpunberg

Daniel Gigena
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Szpunberg unió la poesía al activismo político
Fuente: Archivo

El reconocido poeta Alberto Szpunberg, nacido en Buenos Aires en 1940, falleció hoy en Barcelona, donde residía desde hace tres años. El 28 de septiembre había cumplido ochenta años. Estaba enfermo de cáncer y en la última semana se había contagiado de coronavirus. En 1973, Szpunberg dirigió la carrera de Lenguas y Literaturas Clásicas y fue profesor de literatura argentina en la Universidad de Buenos Aires. Trabajó además como periodista en el diario La Opinión hasta 1976. En los años 1960 había integrado el Ejército Guerrillero del Pueblo. Luego del golpe de Estado de 1976 y de sufrir amenazas de muerte, debió exiliarse en España, en Barcelona, hasta 1984, cuando regresó al país. Vivía en el barrio de San Telmo, en la calle Carlos Calvo, y trabajó como profesor de Literatura y Política en la Universidad Popular de las Madres de Plaza de Mayo. A inicios de 2017, viajó a Barcelona a visitar a su familia (tenía dos hijas y dos nietas), pero su estado de salud lo obligó a quedarse allí. En la última década, su obra fue redescubierta por lectores y escritores de generaciones jóvenes.

A los veintidós años publicó su primer libro, Poemas de la mano mayor (1962), y el tercero, El che amor (1965), obtuvo una mención en el premio Casa de las Américas en 1966. En la producción poética de Szpunberg hubo una larga pausa hasta 1983, cuando presentó el extraordinario Su fuego en la tibieza, con el que obtuvo el premio Alcalá de Henares y que se reeditó este año en Barcelona. En 1993, con Luces que a lo lejos, ganó el Premio Internacional de Poesía Antonio Machado 1993/94. Como indica el título de esa obra, el vínculo entre la poesía y la música popular, más precisamente el tango, era evidente (con música del bandoneonista César Stroscio, el Cuarteto Cedrón convirtió en canciones poemas de Szpunberg). En 2013, el sello Entropía publicó su poesía reunida, Como sólo la muerte es pasajera, "una obra reunida para leer con detenimiento y seguir las modulaciones de una voz que no deja de abrirse y de alimentar su cercanía íntima con lo que nombra", como indicó la escritora Alicia Genovese. El libro agrupa sus libros desde 1962 hasta 2013, y suma otros cinco textos inéditos hasta ese momento.

En 2016 publicó dos libros: La tarde, sólo es la tarde (27 sonetos y una milonga de ida sin vuelta), ¿Por qué no hay más bien brócoli? y El nombre revelado. "La palabra palabra como quien da la palabra,/ es la moneda en el puño como si sólo mía fuera:/ también la limosna es codicia, controversias/ en un tartamudeo que todo lo confunde:/ por amor o por espanto, pega lo mismo/ la brutalidad que borra lo que iba a decir:/ sin punto final, sin puntos suspensivos,/ y aunque parezca que todo comienza de nuevo,/ pena es el grito, gemido el adiós, pronto el silencio", se lee en el poema "Laberinto" de El nombre revelado. En 2017, presentó La habitante del cometa.

"En Szpunberg todo existe en situación de presentimiento y todo está siempre surgiendo y siempre perdiéndose, dejando algo que en todos los tiempos fue superior a la ternura: la melancolía de haberla tenido", escribió Horacio González en el libro homenaje Guardianes de Piatock. Miradas sobre Alberto Szpunberg, que este año publicó la Biblioteca Nacional Mariano Moreno (BNMM). El volumen, que se puede leer desde este enlace, estuvo al cuidado de Judith Said, Lilian Garrido y Miguel Martínez Naón, y reúne textos de Teresa Parodi, Eduardo Romano, Susana Szwarc, Julián Axat, Eugenia Straccali, María Malusardi, Emiliano Bustos, Jonio González, Boris Katunaric, Carlos Aldazábal, Graciela Daleo y el director de la BNMM, Juan Sasturain, entre otros. Tiene ilustraciones de Nora Patrich y, por supuesto, poemas del autor, que en 2014 fue galardonado por esa institución con el premio Rosa de Cobre. "Hay algo en él de sefaradí echado de sus calles -escribe Said-. Del moro que canta con penas el destierro eterno de algo que fue su tierra incendiada. Del padre que mira a su hijo, 'de la música tenaz que se enfrenta al olvido'". El canto "en medias palabras", empecinado y amoroso de Szpunberg forma parte ahora de la memoria cultural de la literatura.

Un poema de Alberto Szpunberg

Es así, como la lluvia en la tarde,

nunca termino de llegar al fondo de tus ojos.

Demasiado dolor para hablar sueltamente del futuro,

cuando el húmedo brillo de la corteza huele a un bosque

crecido de golpe en el corazón del invierno, esta tarde,

esos muertos.

Pero a qué abrazarme sino a ti, contra qué ventana

ver los hilos de la lluvia sino en tus ojos,

desde qué espera, bajo qué silencio.

¿A qué huele la tibieza de tu abrigo de lana

si no a esta lluvia, si no a ti misma,

tejida y desflecándose en el aire de la tarde?

En la hornalla ronronea el agua.

Encendamos un cigarrillo en su fuego y fumemos tranquilos:

existes, vivimos, y creo que te amo.

De Apuntes (2008)