Tiene 75 años, hace 50 abdominales por día desde los 50 y juega tenis 4 veces por semana

LA NACION

Lleva el deporte en la sangre y lo hace con orgullo. Recuerda con una sonrisa difícil de ocultar las tardes y fines de semana de su infancia cuando se sumaba a los picaditos que se organizaban en los terrenos baldíos de su barrio. El punto de encuentro era la intersección de Pedro Morán y Helguera, en Villa Devoto, Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Y allí sucedía la magia, era feliz y se sentía confiado. La actividad física marcó sin dudas su vida y dejó una huella imborrable cargada de recuerdos alegres.

Estudió en escuelas públicas, se recibió de maestro en la Escuela Normal de San Martín aunque ejerció durante poco tiempo la docencia-; luego estudió Odontología y durante su paso por el Servicio Militar lo ascendieron a Cabo enfermero odontólogo. "Además, desde los 13 años trabajé con mi padre en un taller metalúrgico y cuando terminé el Servicio, en 1964, me dediqué por completo al emprendimiento familiar. Con mucho esfuerzo y perserverancia se nos presentó la oportunidad de crecer y eso nos llevó a desarrollarnos y fabricar máquinas agrícolas y partes para tractores", cuenta Roberto Lipovestky.

Su vida siempre fue activa. A los 25 se casó con quien hoy sigue siendo su esposa. Tuvieron tres hijos, dos varones y una mujer y hoy son abuelos hechos y derechos que disfrutan de sus nietos. La segunda década de su vida también coincidió con el inicio de una nueva actividad deportiva. Además del fútbol, Roberto empezó a jugar partidos de tenis con frecuencia y pronto se hizo fanático de la disciplina. "Hoy lo sigo haciendo, cuatro veces por semana, sea invierno o verano, salvo que la temperatura marque más de 30 grados. En esos casos, evito jugar, ¡tengo 75 años!", dice entre risas.

Abdominales de oro

Pero no todo fue color de rosas en la vida de Roberto. A los 50 tuvo un episodio que marcó un antes y un después en su estilo de vida. "El fútbol y el tenis son deportes que exigen muchísimo el nervio ciático y, a mis 50, un buen día me quedé duro, sin poder moverme. Me dieron una inyección con un potente anti-inflamatorio pero fue peor el remedio que la enfermedad porque me provocó una reacción alérgica que me cerró la glotis. El farmacéutico llamó rápidamente a la ambulancia y me trasladaron al Hospital Zubizarreta donde me compensaron", recuerda un tanto preocupado.

Desde ese día, y aconsejado por un kinesiólogo, Roberto se propuso un objetivo: realizar 50 abdominales por día para reforzar el centro de su cuerpo y mantenerlo saludable. "Nunca volví a tener dolores en la espalda, algo que era moneda corriente en mi vida deportiva. Hoy, a mi edad, sigo compitiendo en tenis, especialmente en dobles, con personas de 40 o más y sin problemas", dice seguro.

La rutina de abdominales la hace por la mañana, después del desayuno. Y lo que jamás falta es una caminata de 3 kms diarios para sumar actividad aeróbica a su salud. Además, come sano, como él explica: poca harina, poca sal, pocos azúcares y pocas grasas, escasa cantidad de carnes rojas e ingiere de dos a tres litros de agua diarios. "Mi peso actual no difiere del de mi juventud. Con el deporte y la perseverancia, logro estar sano. A mi edad es todo un trofeo", asegura.

Roberto cree firmemente que la actividad física es clave para su bienestar físico y mental. Y en 2009 pudo comprobarlo, una vez más, en carne y hueso. "Además de los avatares de vivir en nuestro país -golpes económicos y de Estado en el medio que afectan la salud física y psíquica-, tuve que terminar con la fábrica en 1999. Me dediqué desde cero a la comercialización de celulares. Y en 2009 me tocó atravesar un tratamiento con rayos X durante 50 días para hacerle frente a un cáncer de próstata que se había formado. Incluso con ese panorama, no quise dejar de jugar: me organizaba los partidos para los sábados, que eran los días que no me tocaba hacerme los rayos. Hoy sólo tomo un medicamento para la presion y me hago los exámenes que me indican los profesionales para descartar la aparición de un nuevo cáncer. Por suerte todo me sale perfecto", relata.

Su caso es, sin duda alguna, un ejemplo a seguir. "Mis amigos -la mayoría son de mi edad- no entienden cómo hago tantos abdominales por día. Les explico que es una rutina de tanto tiempo que para mí no significa un esfuerzo. Los médicos me alientan a seguir con este plan de entrenamiento. He tenido muchos problemas, especialmente de orden económico y de salud, pero el deporte y estar activo me hacen superarme y mantenerme positivo cada día", finaliza contento.

La voz del especialista

El doctor Darío Scublinsky, médico reumatólogo del Swiss Medical Center y docente de la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires, brinda una serie de recomendaciones para sumar actividad física en los adultos mayores.

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