A los 56 años de edad, Ruth culmina sus estudios de bachillerato

CULIACÁN, Sin., junio 25 (EL UNIVERSAL).- A sus 56 años de edad y con dos nietos, Ruth Reyes Leal, compartió su tiempo como empleada doméstica y sus estudios de bachillerato que culminó en el actual ciclo escolar con "excelencia académica", esfuerzo que sirvió como ejemplo para que su segundo hijo retome sus estudios universitarios.

Su caso es divulgado por el plantel 27 del Colegio de Bachilleres de Sinaloa, donde Ruth cursó sus estudios con excelentes calificaciones en un horario nocturno, dado que durante el día, labora como empleada doméstica desde hace varios años.

Madre de dos hijos, la mayor con grado académico de licenciada en Gastronomía y el menor con el bachillerato, ya que con la pandemia del Covid-19 lo tomó como pretexto para no continuar la carrera de ingeniero industrial.

Ruth, vecina del fraccionamiento Nakayama, en Culiacán admitió que han sido tres años de mucho esfuerzo: trabajar, estudiar y con dos nietos, pero al concluir el bachillerato, se siente orgullosa y sirve de ejemplo, no solo para su hijo, sino para todas las personas que por diversas causas han truncado sus estudios.

La señora Reyes Leal, narró que escuchó en su trabajo que se abrió la oportunidad de estudiar el bachillerato en el turno nocturno, lo que le interesó, junto toda la documentación requerida y se inscribió.

Señaló que no solo es su deseo de continuar estudiando, sino demostrar a sus dos hijos y nietos, que el futuro está fincado en la preparación académica que se tenga, sin importar la edad, por lo que durante los tres años del bachillerato, estudió duro para sobresalir y obtener buenas calificaciones.

Admitió que sus dos hijos se sienten orgullosos de ella, sobre todo su hija que ya se graduó como licenciada en Gastronomía y su hijo que ahora, ya no tiene pretextos para continuar sus estudios profesionales, tienen el compromiso de demostrar que tiene voluntad de mejorar su nivel académico.

La mujer que se ha convertido en un ejemplo a seguir destacó que todas las noches, al retornar de clases, en su hogar, como todo estudiante, se ponía a cumplir sus tareas y enviarlas por la madrugada por línea a los maestros.

"Todos los fines de semana, se aplicaba a realizar todos los trabajos pendientes de la escuela, para que no se me acumularan".

La señora Ruth Reyes Leal, agradeció a sus maestros, la paciencia que tuvieron con ella, para explicarle los temas que se le dificultaban y orientarla para que realizara las consultas necesarias para cumplir con sus cargas académicas.