Tras 48 horas, empresas de turismo levantaron el corte de la avenida 9 de Julio

Belisario Sangiorgio
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Protesta de agencia de turismo en la avenida 9 de Julio.
Protesta de agencia de turismo en la avenida 9 de Julio.

Se trató de una protesta imprevisible, que tuvo una característica fundamental: unió a empresarios y trabajadores del sector privado, puntualmente de agencias de viaje y empresas de turismo del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA). Manifestantes que no estaban agrupados en asociaciones o entidades gremiales. También se generaron protestas análogas en otras provincias, como en Mendoza, Neuquén, Santa Fe, Córdoba y, además, San Luis, donde hubo incidentes violentos y tres personas que participaban de la protesta fueron detenidas. A última hora de la noche, la asamblea de manifestantes que se autoconvocó en la intersección de las avenidas San Juan y 9 de Julio confirmó a LA NACION que el corte de tránsito fue desactivado temporariamente hasta el viernes.

A esta solución provisoria se arribó luego de que la protesta se extendiera durante dos días. Ya por la tarde del pasado lunes el clima era tenso en los alrededores de la estación Constitución, donde los manifestantes cruzaron los colectivos en medio de las avenidas para cortar el tránsito, tal como constató este diario durante una primera recorrida por la zona hace 48 horas, casi al inicio de la protesta. La preocupación de los trabajadores del sector no se disolvió con el paso de las horas, sino que -por el contrario- escaló hasta requerir este martes por la tarde la intervención de emisarios de los ministerios de Transporte, y de Deportes y Turismo.

Protesta de agencias de turismo en la Avenida 9 de Julio
Tomás Cuesta


Protesta de agencias de turismo en la Avenida 9 de Julio (Tomás Cuesta/)

En esa línea, los manifestantes levantaron el corte con la promesa oficial de recibir una solución para el problema que los motivó a cortar la principal avenida porteña: reclaman que, ante las nuevas restricciones decretadas por el Ejecutivo en el marco de la emergencia sanitaria, se genere un plan o un protocolo que les permita continuar prestando servicios, aunque sea de forma reducida. Solicitan, así, igualar sus condiciones, por ejemplo, con los buses de larga distancia.

Dos días de caos

Durante una segunda recorrida de LA NACION por la zona, ya el martes por la tarde, los referentes de la protesta manifestaron su malestar en diferentes entrevistas. Roberto Otero, dueño de una empresa de turismo, confirmó que este corte estuvo compuesto mayoritariamente por autoconvocados que no se encuentran agrupados ni en cámaras ni en sindicatos. “Es una situación compleja y buscamos que el corte no sea traumático, por eso coordinamos con la policía. Nos quedaremos de forma indefinida”, había dicho Otero. Una trabajadora del sector, Carmen Leiva, dijo a LA NACION: “Es un reclamo válido. No nos gusta estar acá. Sabemos que generamos una molestia. Pero no pedimos que nos regalen nada. Sino que exigimos poder trabajar”.

Protesta de agencia de turismo en la avenida 9 de Julio.
Protesta de agencia de turismo en la avenida 9 de Julio.


Protesta de agencia de turismo en la avenida 9 de Julio.

Desde la Cámara de ómnibus de larga distancia aclararon que no son ellos quienes motorizaron la protesta, sino que quienes activaron los cortes son personas vinculadas con empresas familiares y más pequeñas. “El conflicto no es de los ómnibus de larga distancia comprendidos por la CELADI, es decir, no es de quienes hacen el servicio público regular de larga distancia a todo el país desde Retiro, Constitución, etc.”, explicó a la prensa Gustavo Gaona, vocero de esa cámara. “Nosotros estamos funcionando con relativa normalidad, los que están haciendo el corte son empresas chicas que tienen autorización de viajes de turismo, que llevan a contingentes de jubilados, o llevan colegios a realizar excursiones”, aclaró Gaona y admitió que la medida de los choferes los perjudica, pero la comprenden.