A 29 años del atentado, Israel acusó a Irán y pidió respuestas a la Justicia

Jaime Rosemberg
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Galit Ronen
Soledad Aznarez

El padre Juan Carlos Brumana tenía 37 años y cumplía cada día con su vocación religiosa en la parroquia Madre Admirable de la calle Arroyo, entre Suipacha y Carlos Pellegrini. En diagonal, Eliora Carmon combinaba su trabajo en el antiguo edificio de la embajada de Israel con la crianza de sus cinco hijos. Era compañera de Mirta Saientz, una de las secretarias del entonces embajador Itzjak Shefi. Rubén Cacciato manejaba su taxi Ford Falcon, y solía recorrer aquella zona señorial de la ciudad en busca de pasajeros.

Son solo cuatro de las 29 historias truncas por aquel cruel atentado terrorista del 17 de marzo de 1992, que poco antes de las tres de la tarde redujera a escombros la sede diplomática israelí en Buenos Aires, y del que se cumplen hoy 29 años. A casi tres décadas de aquella primera bomba, y sin detenidos ni condenados por el ataque, el Estado de Israel y el gobierno de Alberto Fernández se unieron -por segunda vez en modo virtual- en la condena al terrorismo internacional y en el reclamo de esclarecimiento del atentado, funesto antecedente del atentado a la AMIA, perpetrado poco más de dos años después, también durante el gobierno de Carlos Menem. La cancillería israelí, unas horas antes, había apuntado hacia Irán y reclamado respuestas urgentes a la Justicia argentina.

“Este año, juntos a la distancia, decimos PRESENTE”, el homenaje de la Embajada de Israel a 29 años
“Este año, juntos a la distancia, decimos PRESENTE”, el homenaje de la Embajada de Israel a 29 años


“Este año, juntos a la distancia, decimos PRESENTE”, el homenaje de la Embajada de Israel a 29 años

“El Estado de Israel no cesará en su lucha contra el terrorismo asesino, y todo el mundo libre debe movilizarse en la lucha contra el terrorismo fundamentalista imbuido de odio, que siembra muerte y destrucción. Debemos censurar enérgicamente a Irán, el país que está detrás del atentado. Un país que financia, arma y entrena a terroristas en todo el mundo, y continúa esforzándose por alcanzar armas nucleares, que pone en peligro la paz de todo el mundo”, dijo el canciller de Israel, Gaby Ashkenazi, a través de un comunicado. “El Estado de Israel continuará apoyando a las familias de los caídos y exigiendo a Argentina que lleve a juicio a los responsables del atentado”, completó el canciller del gobierno de Benjamín Netanyahu.

Durante el acto, y luego del sonar de la sirena y la lectura de los nombres de las víctimas, la embajadora de Israel, Galit Ronen, siguió en el mismo camino. “Tenemos el deber de pedir Justicia, pasaron 29 años y no la hay. Un atentado terrorista no llega desde el cielo, hay gente que lo financia y otros que lo llevan a cabo”, dijo la diplomática. “Este atentado tiene un nombre y un apellido: el nombre es Hezbollah, el apellido es Irán. Nuestro deber es asegurar que un atentado como este no vuelva a pasar”, culminó la embajadora. No hubo esta vez menciones al memorándum firmado por Argentina con Irán en 2013, acuerdo que mereció duras críticas de la cancillería y los diplomáticos israelíes durante los últimos años.

“El compromiso de nuestro Gobierno con el esclarecimiento del caso”

En nombre del Estado argentino, el canciller Felipe Solá prometió continuar buscando a los responsables del ataque. “El cometido fue golpear al Estado de Israel por un lado, y a los argentinos por otro, y así lo sentimos todos”, dijo el canciller. “Quiero simbolizar el compromiso de nuestro gobierno con el esclarecimiento del caso y el castigo a los culpables. El paso del tiempo ha hecho muy difícil, pero no hay que dejar de buscarlo”, sostuvo. Recordó que aquel día se encontraba a pocos metros de la sede destruida, y afirmó que los atentados a la embajada de Israel y la AMIA “son dos de las deudas y dolores más fuertes que tiene el Estado argentino”.

El ministro de Relaciones Exteriores bloqueó de su cuenta de Twitter a la ultrakirchnerista Alicia Castro
El ministro de Relaciones Exteriores bloqueó de su cuenta de Twitter a la ultrakirchnerista Alicia Castro


El ministro de Relaciones Exteriores, Felipe Solá, representó al Gobierno en el acto virtual por los 29 años del atentado a la embajada de Israel

Sin mencionar a Irán, Solá afirmó que “el terrorismo internacional es el flagelo que debemos combatir con cooperación y coordinación, un terrorismo que esta agazapado, y que no le importan los daños colaterales ni las víctimas con tal de golpear. El Estado argentino no va a dejar de tener un empeño permanente en buscar justicia, sino no habrá paz para las víctimas”, detalló.

En representación de los sobrevivientes, Alberto Romano pidió “acciones concretas” y criticó a “todos los gobiernos” que pasaron desde aquella explosión. “29 años pidiendo justicia y recibiendo promesas de esclarecimiento (…) políticos y jueces que no están a la altura y le faltan el respeto a la sociedad”, fustigó Romano. “Hay una conexión local que no se ha investigado, hay terroristas internacionales amparados por países con los cuales tenemos relaciones cordiales”, dijo, en relación con Irán. En pedido directo al Presidente, que participó de un video previo de homenaje junto a miembros del Gobierno y también de la oposición, Romano le pidió: “si quiere para nosotros una sociedad justa y equitativa, empiece por honrar su condición de hombre de derecho y actúe en consecuencia. No puede ser gratis atacar nuestro país, no alcanza con palabras si no hay hechos”, dijo el sobreviviente.

Para el final quedaron la ofrenda floral, depositada por la embajadora Ronen y empleados de la embajada en la plaza seca que hoy se erige en el lugar del ataque. Y las estrofas del hit de Fito Páez, “yo vengo a ofrecer mi corazón”, entonadas en hebreo y castellano, con el visible fondo de los árboles que crecen en el mismo lugar del horror, 29 años después.